El libro, la lectura y la escritura en cifras.

El libro en cifras 2015

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 591 de El Diario de Querétaro.

La edición 2016 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) será histórica: se celebran sus primeros treinta años; se espera que se rompa la marca de 792 mil visitantes y los 42 millones de dólares en ventas que dejó la edición 2015; y por primera vez se contará con un subcontinente como invitado de honor: Latinoamérica.

La razón: Latinoamérica ha manifestado un dinamismo boyante en materia de producción editorial. Tan solo en 2013, en América Latina se registró un promedio de 540 títulos por día. Entre el 2008 y el 2013 se registraron 837.945 títulos en las agencias ISBN de cada país del subcontinente. Esto representa un crecimiento del 83% respecto a los 458.580 títulos registrados en el periodo 2004-2008.

Los anteriores datos se presentan a manera de editorial por Marianne Ponsford (@mponsford), literata, periodista y editora para Turner, Planeta y Siruela, en el boletín El libro en cifras: boletín estadístico del libro en Latinoamérica (CERLALC-UNESCO, diciembre 2015) coeditado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), el cual es presidido por Ponsford desde octubre pasado.

El libro en cifras desglosa las estadísticas del estado de la cuestión en los siguientes apartados:

  1. Radiografía del libro y la lectura: indicadores económicos y del libro.
  2. ISBN en América Latina: primer semestre histórico en registros.
  3. Producción y circulación del libro en Centroamérica y República Dominicana.
  4. ¿Qué consejos darías a cualquier autor que acaba de ser rechazado por una agencia editorial?
  5. México: nueva Encuesta Nacional de Lectura y Escritura.

El boletín ofrece información interesante para lectores, escritores, literatos, promotores, librerías y editores. Pero también para instituciones públicas encargadas de la promoción y difusión del libro y sus fenómenos circundantes. A ellas debería de interesarles.

México, junto con Colombia y Argentina, ha contribuido al incremento (10.5%) en el registro de registro de títulos ante las agencias ISBN, en contraste con Brasil, país que ha mostrado un significativo decremento en este rubro. Han sido las editoriales comerciales las que más aportaron para el incremento del registro de títulos. Asimismo, también se incrementó el registro por parte de autores-editores (11%), y editoriales universitarias (10%), en contraste con la lamentable y evidente caída de los títulos registrados por el sector público (6%) y por las fundaciones y ONG (un dramático 17%).

Como ya se ha divulgado, en México los materiales de lectura de mayor utilización son los libros (57,3%), los periódicos (55%) y las redes sociales (44,9%), las revistas (38%), los sitios web (25,2%), las historietas o cómics (16,6%) y los blogs (13,4%), de acuerdo a la Encuesta Nacional de Lectura y Escritura 2015, que por primera vez incorpora los mecanismos estadísticos y metodológicos del CERLALC, disponible para su consulta en https://observatorio.librosmexico.mx/.

En cuanto a los principales canales de acceso a los libros, los números son halagüeños: 59,1% prefiere comprarlos, mientras que el 46,2% los recibe como regalo; el 40,6% elige el préstamo interpersonal, el 15,9% acude para préstamo en librerías o salas de lectura, mientras que un 11,6% opta por descargar los libros electrónicamente.

¿Cuál es el principal canal que utilizamos los mexicanos para la compra de libros? Predominantemente siguen siendo las librerías (69,8%), muy por encima de las ferias de libro (18,6%), de las tiendas de autoservicio o departamentales (17%), de los puestos ambulantes (16,9%), y de los mercados (9,8%). Si bien Amazon se ostenta como el titán de las ventas de libros electrónicos a nivel internacional, y que a partir del mes de diciembre incursionó en el mercado de editorial de impresión bajo demanda (un terreno inexplorado que inicialmente iniciará operaciones en España), en México no registra cifras relevantes para la Encuesta.

El libro en cifras destaca un rubro interesante, el que se refiere a las prácticas de escritura, el cual se inserta como un ámbito novedoso para la Encuesta. En este sentido, se aprecia la influencia de las tecnologías de información y comunicación, y un llamativo e inquietante contraste. Mucha atención, caro lector y noble escritor:

  • La escritura se utiliza en primer lugar para la redacción de mensajes de texto en el celular (46,3%).
  • Más atrás aparecen los mensajes en redes sociales (25,1%).
  • Enseguida vienen las conversaciones en chat (22,9%).
  • Los correos electrónicos siguen vigentes pero ya no en los primeros lugares (13,3%).
  • Curiosamente, los recados ocupan un lugar preponderante (36,6%).
  • Asimismo, tanto los trabajos escolares (33,5%) como los documentos de trabajo (20,5%) son importantes.

Con un poco de inferencia, caro lector y noble escritor, se deduce que para los mexicanos escribir es la razón principal para comunicarse (76%). Pero hay un sector renuente, con una participación importante, que se refiere a aquél donde las personas todavía escriben para expresar sus sentimientos y emociones (31,1%). Pero también los hay quienes escriben para sentirse mejor (20,2%), o los que todavía escriben para discutir o concertar ideas (15,1%) sector que, sin embargo, ocupa el último escaño del rubro.

¿Y cuál es el estado de la cuestión en cuanto a creación literaria? Esta grave pregunta no puede omitirse, si partimos del principio de que la creación literaria es el cénit de la comunicación escrita. En este sentido, encontramos que las personas que escriben cuentos o relatos ocupan un 8,6%, los que componen poesía o canciones se ubican en el antepenúltimo sitio con 7,8%, por encima de quienes prefieren emitir sus opiniones en blogs y foros (2,3%). Los clubs lectura virtual (sic) registran apenas un 0,4%.

Por razones de espacio y prudencia, no entraremos en el tema de lo que leemos los mexicanos. Sin embargo, llama la atención que nuestra comunicación literaria quede relegada por encima de la avasallante y efímera comunicación digital: nos comunicamos por dispositivos pero no discutimos; compartimos mensajes en redes sociales y escribimos para sentirnos mejor, pero es más importante comunicarnos para cumplir en la escuela y salir bien librados en el trabajo. La invitación a la creación literaria sigue estando abierta.

El libro en cifras. Boletín estadístico del libro en Latinoamérica, volumen 8 correspondiente al segundo semestre del 2015, puede descargarse desde cerlalc.org

Anuncios

Autor: doctorsimulacro

Periodista, docente e Investigador en Ciencias Sociales y Humanidades

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s