#EdipoGramatical De cuando una coma puede cambiar el sentido de una oración.

Captura de pantalla 2015-07-03 a las 9.10.52 a.m.

Lo sé, hay ejemplos más significativos y con mayor gracia. No es lo mismo decir “Yo quiero ser mamá” que “Yo quiero ser, mamá”. Pero es tan lamentable como preocupante la obstinada negligencia y pertinaz ignorancia en el uso del vocativo.

“¡Adiós Jacobo!” en lugar de “¡Adiós, Jacobo!” es el #EdipoGramatical de esta ocasión. El uso del vocativo es muy similar al nominativo. No obstante, uso de la coma para separar el nominativo es indispensable porque hace referencia al oyente:

  1. “Yo quiero ser mamá” es una oración copulativa que alude al hablante sin hacer referencia al oyente.
  2. “Yo quiero ser, mamá” en una oración igualmente copulativa que sí hace referencia al oyente, en este caso “mamá”.

Muchas gracias, estimado lector. Adiós, Jacobo.

#EdipoGramatical De cuando en Querétaro se aprobaron nuevas formas de violencia contra las mujeres.

Captura de pantalla 2015-07-01 a las 12.48.57 p.m.

Al leer este encabezado en alguna de tantas notas del periódico AM Queréaro, tal pareciera que los diputados por fin se tomaron la molestia de aprobar que existan nuevas formas de violencia contra las mujeres. Arduo trabajo parlamentario, sin duda. Acostumbrado a innovaciones legislativas y decretos gubernamentales, Querétaro sería nuevamente referente legislativo, y las mujeres estarían más informadas acerca de las nuevas formas de violencia a las que serían expuestas con la venia de la asamblea legislativa.

El desafortunado #EdipoGramatical se debe a que la reportera eligió el verbo “aprobaron” para la construcción de su sintagma verbal que, si bien es correcto desde un punto de vista sintáctico, semánticamente genera una oración lacerante, misógina y desafortunada para los tiempos que corren.

El verbo más inmediato, propio del argot, pudo haber sido “tipificar” (En la legislación penal o sancionatoria, definir una acción u omisión concretas, a las que se asigna una pena o sanción), pero ¿para qué hacerlo fácil si también difícil se puede? La reportera, quizás en un lapsus revelador, optó por “aprobar”. ¿Acaso hay algo entre líneas que nos esté tratando de decir?

La redacción de la nota merece mención aparte: es un galimatías muy divertido. Pero de pifias gramaticales hemos tenido suficiente por hoy.

Referencias:

Márquez, M. (30 de junio del 2015). “Diputados en Querétaro aprueban nuevas formas de violencia contra las mujeres”, en Periódico AM de Querétaro. Disponible en: http://amqueretaro.com/queretaro/2015/06/30/diputados-en-queretaro-aprueban-nuevas-formas-de-violencia-contra-las-mujeres