Mi respuesta a funcionario del IQCA

El día de hoy a las 18:04 hrs. recibí el siguiente mensaje vía WhatsApp:

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Se trata del comentario de una persona que al parecer es funcionario público del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes (IQCA) quien se ha sentido aludido por mis comentarios hacia el trabajo de dicha institución, por ejemplo, en ¿Quién escribe las publicaciones del IQCA?

Funcionario público:

  1. Como ciudadano y periodista independiente, mi libertad de expresarme en redes sociales es tan legal y legítima como el derecho que tiene usted de no leerme.
  2. La redes sociales han sido y seguirán siendo la plataforma para expresar mis puntos de vista. En una sociedad que se ufane de democrática debe de existir de todo, y de ese todo cada quién tendrá la facultad de elegir lo que le agrade. Mis textos son parte de ese todo; aún hay gente a la que le agradan mis veleidades.
  3. De lo anterior se desprende que su disyuntiva no tenga respuesta. En todo momento me he referido a la institución y a funcionarios desde un enfoque genérico, sin nombres y con apego a la crítica. Parafraseando a aquel mensaje de los ochenta: la calidad de mis textos es responsabilidad de mi autoría; la autoalución o autoadjudicación es responsabilidad de usted. En caso contrario, ¿sería posible que mostrara una evidencia en donde hago referencia de manera explícita a su persona? Y si así fuese, ¿estaría yo cometiendo un agravio, un delito, un atentado?
  4. De acuerdo a los derechos y deberes de los funcionarios públicos (cuyo documento no me atreveré a citar porque es obvio que usted como funcionario publico lo conoce) debería saber que “Su actuación perseguirá la satisfacción de los intereses generales de los ciudadanos y se fundamentará en consideraciones objetivas orientadas hacia la imparcialidad y el interés común”.
  5. Asimismo, como funcionario publico debería saber que “Su conducta se basará en el respeto de los derechos fundamentales y libertades públicas, evitando toda actuación que pueda producir discriminación alguna por razón de nacimiento, origen racial o étnico, género, sexo, orientación sexual, religión o convicciones, opinión, discapacidad, edad o cualquier otra condición o circunstancia personal o social“. Las negritas son propias.
  6. Y, además, “Se abstendrán en aquellos asuntos en los que tengan un interés personal, así como de toda actividad privada o interés que pueda suponer un riesgo de plantear conflictos de intereses con su puesto público”.
  7. Solo por poner un ejemplo. Cuando Nicolás Alvarado fue nombrado director de TV UNAM y fue vilipendiado con saña y odio en redes sociales, privilegió en todo momento la libertad de expresión de sus detractores. Debería de saber que su trabajo como funcionario público está bajo constante escrutinio público.
  8. ¿Debería sentirme preocupado por su mensaje? Prefiero no esperar que la realidad materialice mi respuesta. Hago público el mensaje bajo el amparo de la razón, la libertad y el buen juicio.
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Claves para conocer de cerca el suplemento cultural Barroco

Barroco

Aquella tarde viajábamos en la camioneta del Diario de Querétaro el querido Alberto Herrera, fotógrafo, el chofer, y un servidor, para realizar un reportaje sobre el Centro Académico y Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México campus Juriquilla. Recuerdo con vivacidad aquellos días porque la noticia de que los Estados Unidos iba a tener por primera vez en su historia a un presidente afroamericano nos llenaba de esperanza y expectación: “El camino por delante será largo. Nuestro ascenso será empinado. Puede que no lleguemos ahí en un año o quizás en un mandato, pero Estados Unidos nunca ha tenido tanta esperanza como en esta noche en que llegaremos” decía Barack Obama.
A la razón memoria, ese discurso bien puede aplicarse al camino que ha recorrido el suplemento cultural Barroco en estos sus primeros 600 números. Como cualquier publicación cultural, el suplemento cultural Barroco pervive con el diálogo de sus lectores y coexiste con la vida artística y cultural de la región. El Barroco, más que un órgano informativo, es un ente vivo, algunas veces intimista, otras itinerante.
Ofrezco a Usted de manera somera, caro lector, algunas claves no para entender ni para explicar al suplemento Barroco, sino para conocerlo como una institución que convive con la cultura y arte cotidianos, como algo suyo, de la cultura y las artes, y nuestro, de nosotros sus lectores.
1. El suplemento cultural Barroco es un tipo particular y ejemplar de documento histórico que nos permite referenciar y actualizar el estado del arte del campo cultural en nuestra entidad. Su función aglutinante dentro del campo intelectual y cultural convierte al suplemento Barroco en referencia documental confiable, en un reflejo vívido de la historia de la cultura y las artes queretanas.
2. El Barroco es el portavoz de múltiples referentes de la cultura y las artes de todas las disciplinas. Al favorecer la pluralidad, con coherencia discursiva y heterogeneidad de posturas, el Barroco ha trascendido al tiempo, en contraste con publicaciones radicalizadas condenadas a la desaparición y al olvido en poco tiempo. Cada número es el resultado de un cuidado editorial y, quizás, hasta curatorial.
3. Por su multiplicidad de posibilidades, el Barroco es un suplemento de puertas abiertas, una oferta vigente para que artistas, críticos, autores y especialistas escriban en un medio de gran penetración, alcance geográfico, prestigio y periodicidad, más allá de la muy limitada oferta en nuestra entidad. Ante la crisis de contenidos de índole cultural y artística, el Barroco funge no como un circunloquio, sino como una vertiente de diálogos.
4. En el Barroco sí se hace periodismo cultural. Parecería que en nuestra entidad no existen los periodistas culturales; en las escuelas y universidades de formación en periodismo y comunicación, tanto en el ámbito público como privado, no existe una especialidad o línea terminal en periodismo cultural. Por otra parte, en publicaciones periódicas que incluyen en sus interiores una sección cultural, no necesariamente acuden con especificidad y decoro al ámbito de la cultura y las artes. Antes bien, su trabajo está subsidiado por otras fuentes, tanto de cultura como de espectáculos, sin un criterio o cuidado editorial claro lo que, por displicencia u omisión, ha propiciado que en sus páginas la cultura y las artes pasen a segundo término.
5. Por las páginas del Barroco han sido objeto de mención y promoción un número nutrido de revistas y suplementos culturales, atendiendo acertadamente al criterio de colaboración en el ámbito editorial. Por el suplemento ha circulado la voz de: El Arteducto, publicación que contaba con el apoyo del Instituto de Cultura del Municipio de Querétaro y de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), dirigida por el siempre indispensable Tarsicio García Oliva; la revista Separata que, con un diseño vanguardista, ha contado desde el principio con la dirección de Federico de la Vega; La Charola Extra, publicación realizada bajo el auspicio de la Facultad de Lenguas y Letras de la UAQ, y de la que solo apareció un solo número, sin contar su débil estrategia de distribución y su carencia de editor; Crótalo, bajo la dirección de Luis Alberto Arellano, revista que por su diseño podría ser considerada como arte objeto, tenía como eje editorial no publicar a autores mayores de treinta años, al menos en sus primeros números; Lado por lado, revista de interiorismo dirigida por Gerardo Aguilar Ortiz; La Piragua, dirigida por María Guadalupe Hurtado Aguirre; Lotería de Fiestas y tradiciones, publicación del área de coordinación y apoyo a Fiestas Patronales del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, dirigida por Pablo José Concepción Valverde y José González Luján; Querétaro; Historia y Cultura, revista de la Secretaría de Educación y del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Querétaro, dirigida por David Estrada; Ya ‘Yofo (Los Cronistas), publicación de los Cronistas Municipales de Querétaro A. C., dirigida por José Velázquez Quintanar; y dejo de citar para dejar de omitir. Por cierto, muchas de las publicaciones citadas han dejado de existir.
6. El suplemento Barroco ha crecido de acuerdo a la dinámica de la cultura y las artes queretanos. Como vehículo de difusión, el Barroco ha fungido también como punto de encuentro y divulgación de las Ciencias Sociales y Humanidades al dar espacio a investigaciones de carácter histórico, arqueológico, antropológico, etnográfico, sociológico y estético.
7. Ante el panorama coyuntural que constantemente enfrenta el ramo de revistas y suplementos culturales, el Barroco resiste de pie, enfrentando el desafío de manera estoica semana a semana. La lista de publicaciones de revistas y suplementos culturales en nuestro país está encabezada por la Ciudad de México con 168, mientras que a la zaga se encuentran Baja California Sur, Colima y San Luis Potosí con solamente una publicación registrada por cada entidad. Los estados de Tlaxcala e Hidalgo no presentan registrada ninguna publicación. En la Ciudad de México se publica el 54.19% mientras que en los estados se publica el 45.80% En cuanto a ejemplares por disciplina, las revistas encargadas de arte y cultura suman 107, las especializadas en literatura 67, antropología e historia 45, artes visuales 22. Los rubros de arquitectura y culturas populares cuentan con 11 publicaciones, cine y video así como patrimonio cultural tienen 9 respectivamente. Revistas especializadas en música suman 8, tanto comunicación como difusión editorial contabilizan 5, especializadas en danza 3 y al final de la lista revistas de cultura infantil con solamente dos publicaciones. En cuanto a calificación por la calidad en diseño y contenidos, las ediciones independientes superan con un 38.06% a las revistas públicas (33.87%) y privadas (28.06%).
8. La diversidad no se limita al ámbito disciplinario. Sin protagonismos, Margarita Ladrón de Guevara, periodista de tiempo completo, cronista inquietísima, implacable itinerante, reportera culta, con un gesto melómano tan multicromático como avasallador, es la creadora y editora del suplemento; es ella quien aporta sus sentidos al Barroco y abre el espectro de la equidad y diversidad a incontables expresiones estética desde una ética y estética diversa, heterógenea y siempre en la búsqueda de nuevo encuentros y emociones.
Gracias, Barroco y gracias, Margarita, por estos primeros 600 Barrocos. El camino de la cultura y las artes será largo pero, con Ustedes, ese camino es placentero, libre, apasionado.

Sobre Juan Caballero y el ocioso Osio. #EdipoGramatical

En el marco de las celebraciones del Día de Muertos, en el centro histórico de Querétaro se erigió un altar en honor a Don Juan Caballero y Osio, benefactor de la ciudad. El nombre del homenajeado no pasó desapercibido para los paseantes: la placa del nombre ponía Ocio en lugar de Osio.

Todo pudo haber quedado como una lamentable errata. Afortunadamente no fue así. Lo considero afortunado porque se presentaba la oportunidad para un debate no solamente nutrido desde los argumentos institucionales encargados de la cultura y el turismo estatal, sino para establecer el diálogo en torno a un asunto de interés intelectual. Vale la pena.

El periódico local Plaza de Armas lanzó el desafío arguyendo a favor de “Osio”. El gobierno estatal respondió con un boletín de prensa apelando al “Ocio” (la ironía es gratuita). Las fuentes del periódico las puedes consultar aquí.

A continuación, te presento el boletín. Quien lo haya escrito lo hizo con las patas:

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  1. Incompetencia: cualquiera que haya redactado boletín no tiene el menor cuidado sintáctico y semántico del (de él) mismo.
  2. Solecismo: “Como cada año, la Secretaría de Turismo del Estado, coloca una ofrenda de muertos en Plaza de Armas…”. ¿La coloca pero no la colocó?
  3. Pobreza léxica: “Con el objetivo de promover esta bella tradición…”, “…generar un atractivo turístico…”. ¿Cual tradición?, ¿es bella?, ¿qué significa generar un atractivo turístico?
  4. Impropiedad: “En este 2015, se dedicó el altar de muertos…”, ¿cuál altar?, ¿pues no se hablaba al principio de ofrenda?, no toda ofrenda es necesariamente un altar.
  5. Cacofonía y pobreza léxica: “…surgieron en redes sociales y el algunos medios de comunicación, algunos comentarios, creando cierta polémica…” Tan abominable como impersonal, ¿los comentarios surgieron creando cierta polémica o crearon polémica porque surgieron?
  6. Modismos y lugares comunes: “Cabe mencionar…”, pues por supuesto que cabe, hasta donde va el boletín no se ha mencionado nada, ¿qué significa “cabe mencionar”?
  7. Impropiedad e idiotismo: “…la Secretaría de Turismo, realizó una investigación histórica y documental…”. Sin palabras.
  8. Pobreza léxica y anfibología: “…misma que fue apoyada…”, ¿quién fue apoyada, la secretaría o la investigación? “…y supervisada por catedráticos e historiadores, tales como el Maestro en Historia, Edgardo Moreno”. ¿Por qué razón se hace referencia a catedráticos e historiadores cuando al final solamente se menciona a un maestro en Historia?
  9. Pleonasmo: “…citamos a continuación la explicación literal…”.
  10. Impropiedad: “…que nos proporcionó el Maestro…”, ¿por qué se escribe maestro con mayúscula?. “respecto al nombre de nuestro homenajeado”, ¿cuál homenajeado?
  11. Ridículo y lo que resulte: el boletín está firmado por Edgardo Moreno.
  12. En el uso de las comas (una perversa elucubración contra los pobres enunciados del vilipendiado boletín) la Secretaría de Turismo del Estado (¿cuál estado?) lleva su lerda penitencia.

Minions, ejemplo del cine chatarra para niños.

Minions

“Minions (2015)” es una película de las que personalmente denomino “popcorn movie” porque, efectivamente, tiene alta probabilidad de que sea más disfrutable en el cine, con todo lo que ello implica. Pero además, es una clara referencia por la analogía con el alimento chatarra.

La película es un intento vulgar y cínico por hacerse del dinero veraniego de los padres. Es muy probable que los principales espectadores, los chicos, se la pasen bien con una colección de gags bastante gastados, con lugares comunes de referencia geográfica, y con improperios escatológicos propios de los personajes. Pero más allá no hay nada.

No se ofrece una explicación interesante y atractiva acerca de su origen. Queda comprobado que, como personajes protagónicos, los minions no son capaces de soportar una trama por sí mismos, de hecho se extraña al buen Gru. Un ápice de explicación apela a que los minions estarán a las órdenes de un amo villano, pero no se justifica la razón ni en términos morales, ni en el ámbito dramático.

La ausencia más terrible es la nula existencia del discurso emotivo dramático presente en “Mi Villano Favorito 2”. Asimismo, no hay un mensaje o moraleja que funcione como anclaje emotivo, por lo que es bastante probable que se devenga en un blokbuster altamente olvidable. A lo anterior, cabe añadir que no hay personajes interesantes que influyan o determinen la trama a favor de los protagonistas.

El doblaje para Latinoamérica, quizás la última oportunidad para el filme, va de lo ridículo a lo insoportable. Ricky Martin se debería de llevar un razzie por su interpretación; Thalía aparentemente imita a Dana Paola en sus doblajes. Ambos son tan anónimos como insufribles, no sería extraño que el espectador termine odiando la película antes de llegar a la mitad.

No obstante, los chicos tienen derecho a acceder a contenidos chatarra, más por un acto democrático que por acercarlos a una experiencia estética. Pero este derecho deberá de estar acompañado de la posibilidad de que los niños comiencen a entrenar un sentido crítico, que quizás se traduzca en un “Mmm, no me gustó, no era lo que esperaba…”. Apreciación cinematográfica en ciernes pero con plena aplicación de la crítica en artes.

Lo favorable de la película es que dura 1 hora con 31 minutos. Otro acierto es que el espectador infantil y adolescente tendrán acceso a un repertorio musical quizás desconocido para ellos. No será raro encontrar tags en Shazam de “Got to get you into my life” de The Beatles o “Happy together” de The Turtles. De ahí en fuera, no hay razón para gastar entre 200 y 300 pesos cuando bien podríamos esperar para conseguir esta popcorn movie en el tianguis de los domingos.

#EdipoGramatical De cuando en Querétaro se aprobaron nuevas formas de violencia contra las mujeres.

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Al leer este encabezado en alguna de tantas notas del periódico AM Queréaro, tal pareciera que los diputados por fin se tomaron la molestia de aprobar que existan nuevas formas de violencia contra las mujeres. Arduo trabajo parlamentario, sin duda. Acostumbrado a innovaciones legislativas y decretos gubernamentales, Querétaro sería nuevamente referente legislativo, y las mujeres estarían más informadas acerca de las nuevas formas de violencia a las que serían expuestas con la venia de la asamblea legislativa.

El desafortunado #EdipoGramatical se debe a que la reportera eligió el verbo “aprobaron” para la construcción de su sintagma verbal que, si bien es correcto desde un punto de vista sintáctico, semánticamente genera una oración lacerante, misógina y desafortunada para los tiempos que corren.

El verbo más inmediato, propio del argot, pudo haber sido “tipificar” (En la legislación penal o sancionatoria, definir una acción u omisión concretas, a las que se asigna una pena o sanción), pero ¿para qué hacerlo fácil si también difícil se puede? La reportera, quizás en un lapsus revelador, optó por “aprobar”. ¿Acaso hay algo entre líneas que nos esté tratando de decir?

La redacción de la nota merece mención aparte: es un galimatías muy divertido. Pero de pifias gramaticales hemos tenido suficiente por hoy.

Referencias:

Márquez, M. (30 de junio del 2015). “Diputados en Querétaro aprueban nuevas formas de violencia contra las mujeres”, en Periódico AM de Querétaro. Disponible en: http://amqueretaro.com/queretaro/2015/06/30/diputados-en-queretaro-aprueban-nuevas-formas-de-violencia-contra-las-mujeres

Retrato de familia, una reseña de “Las correcciones” de Jonathan Franzen.

Correcciones

El lector tiene ante sí un retrato de familia de corte trágico más que cómico. Los miembros de la familia Lambert encuentran un eje existencial tan frágil como su propia moral que, a pesar de todo, los conecta con el mundo occidental de principios de la década de los 2000. Alfred Lambert, el padre, un ingeniero retirado que sucumbe paulatina pero amargamente a una mezcla perversa entre locura y Parkinson. Enid Lambert, la madre, una ama de casa con una adicción tan sutil como su frustración, con una obsesión tierna y lacerante por reunir a toda la familia en navidad. Denise Lambert, la hija, atrapada entre una afectación psicosexual y un rampante juego de identidad heredada de la disfunción familiar y que, sin embargo, se convertirá en una exitosa chef. Gary Lambert, universitario y profesionista exitoso atrapado en la chantajeante cotidianidad de un matrimonio compulsivo, enajenante y agotador, que lo orilla a la más amarga de las soledades. Y Chip Lambert, un falso talento para las letras pero con una virtud casi natural para atraer conflictos.
El texto nos presenta una especie de predestinación occidental, una revelación de la ética contemporánea donde, a fuerza de correcciones, el estilo de crianza se traduce en la forma que cada uno elije para comenzar a morir. El patetismo de las situaciones (que por momentos rozan delicadamente con el más raquítico de los ridículos) es una especie de proyección psicoanalítica diseñada a modo de retrato generacional, un corte transversal de la clase media postmoderna desde un enfoque crítico doméstico.
El resultado: un catalizador genérico, un testimonio ficcional que deviene en una ficción condenada a convertirse en la más pesimista -que no menos realista- de las realidades.

Reflexiones acerca de una elección (coloque aquí el tipo de proceso) _____________________ cualquiera, ilustradas con 5 canciones.

1. Homo homini lupus. Una elección ______________, en todos sus niveles, es el crisol de los horrores más inusitados de los seres humanos. Un vertedero de los complejos rancios que distinguen a los seducidos de poder, a los esbirros del sistema nepotista y corrupto del sistema en turno. Antes iban de profetas, ahora el éxito es su meta, mercaderes, traficantes, más que rabia dan tristeza…

2. We live in a political world. La elección está dirigida al bienestar de los portadores del poder en turno; los electores son un mal necesario. Ni la lealtad, ni el beneficio al elector, ni la fraternidad, ni el amor tienen lugar en el proceso político. La vida está en la administración de las percepciones y de las mentiras de los candidatos ulteriormente elegidos. Más que valentía, impera la más vergonzante de las cobardías, aquella capaz de todo por dinero. Es precisamente esa cobardía la que al final sale triunfante en medio de un tufo corrupto, demagógico, estridente y estúpidamente silencioso.

https://vimeo.com/79138737

3. En este sistema lo importante no son los talentos sino los contactos. Los elegidos son pequeñas ratas de ciudad que promueven no una revolución al sistema, sino una perpetuación de su zona de confort. El elector es un asalariado en plena movilidad de clase, así tenga que ser semidiós, farsante o bufón. En su panorama no existe el consenso, solamente sus cuates. El triunfo de la Revolución es, pues, una institucionalización demagógica, del espionaje y de la persecución, una ley fuga trasladada a la difamación cobarde en la arena de las redes sociales. La elección por el otro es una herejía, un crimen de alta traición, el pretexto para la conflagración y la crucifixión.

4. El traje nuevo del pequeño emperador. Nuestro sistema democrático presume una discapacidad original: el ganador de la elección no necesariamente es el candidato que la mayoría eligió. La mayoría es relativa, pero el elegido no lo entiende ni lo quiere entender. Sin embargo, el pequeño emperador deviene en semidiós. Más que un gestor, el pequeño emperador es el fondeador de la corrupción, un hacedor de favores, un berrinche institucional, un lacayo del sistema, el nacimiento no deseado de la partida presupuestal. Y odia, porque él cree que es especial, que está a un nivel famélicamente superior al resto de los imbéciles que yacemos en esta estupefacta cotidianidad. Y odia como la mayoría de los seres que creen ser especiales.

5. No es líder, es un simple mandamás. El candidato/elegido/ungido no gestiona, manda; no regula, limita; no propone, regaña; no resuelve, hace berrinche; no exhorta, dicta; no une, destruye; no asume, presume; no administra, improvisa; no resuelve, empeora la situación; no asume su responsabilidad, busca culpables; no actúa, reacciona; no opina, censura; no olvida jamás porque no es un caballero, guarda rencores y se venga a toda costa. Además pide constantemente aprobación de los demás (sobre todo de su séquito), es incapaz de pedir y ofrecer disculpas, detesta estar frente a conflictos extremos y espera a que su séquito los resuelva, es conservador no ideológicamente hablando, sino desde el más vulgar de los pragmatismo: pretende conservar el sistema que lo mantiene en el poder…

Y tiene un pésimo sentido del humor.