#LordPrepa10

 

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Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 649, del Diario de Querétaro del 12 de marzo del 2017.

“Oye, ya llegué. Ah, pues bienvenido, pásale. Oye, ¿y ya está la cena? Ah, ahorita sale. Con una chingada, vengo cansado, vengo estresado. ¡Qué puta madre! ¿Qué no te doy dinero para que tengas todo hecho aquí, que esté en orden? Ah, no te apures, gordito. Ahorita te preparo esto y lo otro. Pero rápido, porque tengo ganas de coger y la chingada, así que te quiero ya” (sic).

La anterior transcripción es un fragmento de un video difundido en redes sociales el pasado 7 de marzo del 2017, en el cual se exhibe a Ramón Bernal Urrea, profesor de Preparatoria 10 de la Universidad de Guadalajara, supuestamente contando un chiste. Ante sus estudiantes, con el donaire que otorga la ignorancia temeraria, dijo que a veces las mujeres se niegan a tener sexo “porque les duele la cabeza”: “¿Te duele la cabeza, hija de tu puta madre?, ¿te duele la cabeza, pendeja? Miren, yo no sé ustedes, pero si yo trabajo todo el día, si me maté estudiando para ganar mi dinero, a mí me dicen eso, la agarro de las greñas, le pongo una pinche zarandeada, hija de la chingada…” ilustró el profesor como ejemplo.

Un día después el video se tornó viral con el #LordPrepa10 Ese mismo día, el profesor difundió en redes sociales una carta en donde justificaba su actuar, el cual tuvo la intención de “retratar de la forma más fiel posible una situación de violencia familiar durante la clase a la que pertenece el video, dicha clase fue de una hora de duración, por lo cual no se puede contemplar que la intención, el objetivo de la clase, es evitar que los alumnos lleguen a ser agresores o agredidos, que conozcan una realidad latente” (sic).

Nuevamente, con las redes sociales como escenario, se vertieron comentarios respecto a la aclaración del profesor, quien ya es sujeto a una investigación por parte de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco. “Tonny Puga”, usuaria de Facebook, publicó lo siguiente:

“No critiquen al profesor es muy muy buen profe a mi me dio clases y sabe mucho, lo que pasa aqui esque este comosito que subio el.video solo lo recorto a su antojo para ganar sus putos votos quemando gente!Es una explicacion que da para ambos sexos de como superarte estudiando para que no te pase lo que el esta narrando” (sic).

Ignorancia y donaire. Es como si la estudiante justificara que, para comprobar el comportamiento fisioquímico del fuego, el profesor debiera quemar en una pira a sus estudiantes.

A la ignominiosa e inútil lista de lords y ladys que siguen emergiendo de nuestra cotidianidad, habrá que agregarle nuestra irredenta doble moral potenciada por la fascinación del linchamiento mediático, esgrimida con facilidad anónima a través de las redes sociales.

Con las evidencias que se pueden advertir en los videos (el editado, que solamente presenta el discurso soez del profesor; y la versión íntegra que presenta el encuadre) se constata el paupérrimo y anquilosado recurso didáctico de la clase expositiva, en donde el profesor, con donaire e ignorancia, es el medio y el mensaje: el transmisor falaz de lo que a su juicio es conocimiento.

De acuerdo a investigaciones de Lorin W. Anderson, profesor de la Universidad de Carolina del Sur, autor de A Taxonomy for Learning, Teaching, and Assessing: A Revision of Bloom’s Taxonomy of Educational Objectives (Pearson, 2013) el 87.3% de las clases se enfocan en su totalidad a recursos expositivos, redundando solamente en los tres primeros niveles cognitivos:

  • Recordar: reconocer y traer a la memoria información relevante de la memoria a largo plazo.
  • Comprender: habilidad de construir significado a partir de material educativo como la lectura o explicaciones del docente.
  • Aplicar: aplicación de un proceso aprendido, ya sea en una situación familiar o en una nueva.

Con su exposición, el docente del video apela en su totalidad a la construcción unidireccional de significados desde un propio arbitrio. No hay puntos de referencia ni de comparación, no hay posibilidad de que el estudiante confronte los contenidos presentados por el profesor con otros de índole académica, no hay posibilidad es establecer un debate o diálogo en donde el estudiante exponga su experiencia u opinión al respecto. Hay posibilidad para la conflagración, pero no para la educación. Se privilegian los contenidos, se sacrifican los conceptos.

Siguiendo a Anderson, solamente el 12.7% restante apunta a los niveles cognitivos altos. Estos son:

  • Analizar: descomponer el conocimiento en sus partes y pensar en cómo estas se relacionan con su estructura global.
  • Evaluar: proceso racional de comprobación y crítica.
  • Crear: involucra y reúne los recursos que se implican en la creación de algo nuevo. Para llevar a cabo tareas creadoras, los estudiantes generan ideas, planifican y gestionan sus procesos, y producen contenidos a partir de conceptos.

En los niveles cognitivos bajos, el docente pudo haber solicitado a sus estudiantes lo siguiente:

  1. Recordar: con base en lectura documental, Identificar los distintos tipos de violencia a los que es sometida la mujer mexicana.
  2. Comprender: a partir de la investigación documental del Código Civil del Estado de Querétaro y de algunos artículos de la Constitución Mexicana, explicar por qué siguen existiendo inequidades en el trato de las mujeres respecto a los hombres.
  3. Aplicar: mediante la observación participante, diseñar un experimento para determinar el discurso sexista, tanto masculino como femenino, que se establece en la interacción social cotidiana del centro escolar.

En los niveles cognitivos altos, el docente pudo haber aspirado a que a sus estudiantes desarrollaran lo siguiente:

  1. Analizar: dibujar un diagrama que presente las condiciones laborales de la mujer en México.
  2. Evaluar: mediante la elaboración de un texto argumentativo, determinar la validez de los argumentos a favor y en contra del llamado Nuevo Feminismo.
  3. Crear: en donde el abanico se abre en una serie interesante de opciones.
    1. Con base en una lista de criterios, escribe algunas opciones para mejorar las relaciones interpersonales entre hombres y mujeres al interior del grupo, de la escuela, de la familia y del trabajo.
    2. A partir de tu experiencia, escribe un relato en donde des cuenta de tu situación personal a partir de la siguiente idea detonadora: “Mujer”.

Desde un convencionalismo más o menos específico, podemos decir que el tejido social lo conforma un grupo de personas que se unen para satisfacer necesidades humanas elementales o superiores, tales como: alimento, salud, educación seguridad social, cultura, deporte, servicios públicos, transporte y todo lo que represente mejor calidad de vida.

La reconstitución del tejido social comienza en las familias generando estudiantes conscientes, capaces de revelarse a su realidad y cuestionar su sistema educativo; y se fortalece en las escuelas, en donde los estudiantes adquieren, construyen y desarrollan los conceptos, habilidades y valores mínimos para abrirse paso a costa de sus padres y profesores.

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Cuando el profesor es el peor enemigo del estudiante: un caso de negligencia educativa a nivel universitario.

Cierto profesor encargó un día a sus estudiantes de licenciatura un ensayo (tal vez es necesario que el lector prepare una carcajada) acerca de la influencia del arte renacentista y barroco en el arte contemporáneo.

Lo anterior dejaría de ser gracioso salvo porque los estudiantes no reúnen las competencias ni habilidades mínimas para elaborar un ensayo: ni tienen la menor idea de lo que es un ensayo, pues.

Solamente dios sabe qué método utilizaron los estudiantes de dicho profesor para cumplir con la estrambótica tarea. A continuación se presentan algunas evidencias de cómo se construyó el trabajo en uno de los estudiantes. Tal vez no necesitemos ser dios para deducir el método. Se recomienda discreción.

1. Cuando la gramática es un estorbo.

Cito:

“Lo que confiere en este escrito es hablar de la forma de la Estética de la Edad Media, es hablar de algo que no gusta a todas las personas (lo que es bello para ti puede no ser bello para otros), por lo que es importante decir, que la hermosura de un cuadro no lo es por lo hermoso del tema que nos presente, si no por lo que el artista quiso expresar al momento de crearlo y de los factores que lo llevaron a pensarlo”.

  • No hay una estructura sintáctica mínima que nos permita comprender qué es lo que quiere expresar el autor.
  • El autor ignora el significado de conferir.
  • Existen graves deficiencias en el uso de comas. En el resto del texto la ortografía es un problema mucho alarmante.
  • “Si no” en lugar de “sino”.

2. Cuando Wikipedia es la madre de todos los vicios.

Cito:

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3. Cuando el plagio es la respuesta, o la culpa la tienen los extraños paralelismos del arte.

Invito al lector a buscar las diferencias de los siguientes textos. El Texto 1 pertenece al estudiante; el Texto 2 a la introducción de un artículo en filosofia.mx:

  • Texto 1: “La posición de la iglesia durante la Edad Media en cuanto a la belleza y las artes se mostraba muy cuidadosa, porque se temía que un excesivo interés por las cosas de la tierra y/o ese pensamiento mundano, fuesen los que pudieran ocasionar algún daño en el alma del ser humano”.
  • Texto 2: “La posición de la iglesia durante la Edad Media en cuanto a la belleza y las artes se mostraba con recelo por cuanto se temía que un excesivo interés por las cosas de la tierra pudiera perjudicar al alma”.

Lo interesante de este caso es que, a criterio del profesor, el estudiante utilizó argumentos e ideas desde un punto de vista muy particular y acertado. El estudiante fue descrito como un verdadero genio.

4. Cuando la mejor evaluación es la conjetura.

Cuando no existe un mecanismo de evaluación claro (en formato de rúbrica, lista de cotejo u otro propuesto por el docente), el profesor evade cualquier responsabilidad desde la ética educativa y se convierte en un mero constructor de conjeturas. A este tipo de profesor le es fácil calificar con un solo número sin explicar qué aspectos consideró para la evaluación.

Averiguar si evaluó el producto o el proceso, si consideró el formato, si consideró el diseño, si tomó en cuenta el estilo y la redacción, si estableció una relación entre la metodología utilizada por el estudiante para la construcción de sus argumentos… son cuestiones de las que el estudiante estará condenado a no encontrar respuesta jamás.

5. ¿APA?, ¿ah, pa’ qué?

Captura de pantalla 2015-03-23 a las 5.22.22 p.m.

Más preocupante aún. ¿El profesor conoce la diferencia entre usar referencias y utilizar bibliografía?

5. Cuando el profesor es el peor enemigo del estudiante.

Ocurre que el estudiante autor de los textos analizados obtuvo un 10 de calificación y una mención de excelencia. ¿Requiere esto alguna explicación mayor?

La docencia del arte: una noción confusa y vacía plagada de nociones.

El concepto docencia del arte es una construcción semántica novedosa, tanto por su concepción como por su contribución al panorama profesional local. A la docencia (poca cosa) se le implica en el universo del arte (otra insignificancia). Esto por sí mismo ya implica un problema de insospechadas proporciones, aunque las expectativas -de manera necia- se han querido mantener a la distancia.

La docencia, entendida básicamente como el ejercicio de la enseñanza, concilia aspectos de carácter didáctico y pedagógico, por no mencionar los de carácter psicológico, sociológico… De carácter didáctico por los recursos metodológicos que el docente debería de emplear para la guía de procesos de enseñanza y aprendizaje; pedagógico por el enfoque crítico y reflexivo del hecho educativo. A pesar de lo anterior, los programas académicos vigentes de docencia del arte no incluyen contenidos temáticos del ámbito didáctico; lo pedagógico queda a nivel de efeméride.

El arte por sí mismo ya demanda una atención desde distintos enfoques, y exige un mínimo de consideración y respeto hacia sus respectivas cuestiones:

  1. El enfoque de la imaginación y la creación del artista. ¿El docente en el arte debe ser artista? Si es así, ¿de qué disciplina?, ¿entra la literatura en los linderos de ‘este’ arte?
  2. El enfoque de la estética, la interpretación, el análisis y la crítica por parte del estudioso del arte. ¿Está obligado el artista a ser crítico o esteta?, ¿se tiene una clara la diferencia entre estética y crítica del arte?
  3. El enfoque de la investigación en la historiografía e historia del arte por parte del teórico. ¿Cuál es la postura histórica que toma el docente del arte ante la historiografía e historia del arte?
  4. El enfoque del gusto por parte del diletante. ¿El candidato a docente del arte tiene un capital simbólico mínimo de acuerdo al perfil?, ¿es candidato a docente del arte el diletante, el coleccionador, el bibliófilo, el melómano?

Las respuestas a las cuestiones anteriores demandan un trabajo más estricto y sistematizado, no digno de este humilde comentario. No obstante, la intención del autor es apostar por un pronóstico pesimista de facto: el resultado de una elucubración como la ‘docencia del arte’ no puede ser otra que una noción confusa y vacía, plagada de nociones hemerográficas y rudimentos emanados de la más rústica definición de ‘Educación’. La docencia del arte se ve reducida a una construcción maniquea de conocimientos elementales, cuyo resultado feliz será un cansino y pueril título universitario, en el menor trágico de los casos.

La docencia del arte es confusa porque el mismo concepto no advierte a sus allegados de los riesgos que implica semejante conjugación. Es confusa porque no define su línea de acción desde un punto de vista epistemológico, es decir, queda anclada en los mares insondables de la gnoseología, so pretexto de atender una demanda social con enfoque posmodernista. Es confusa porque pervierte tanto a la docencia como al arte, los recluye en un enfoque técnico parco, fútil, en una falsa lozanía que nos recuerda al arquetipo del maestro de artísticas (sic).

Está plagada de nociones y de ambages propios de un reduccionismo determinado por la duración de los cursos. Los mejores librados serán aquellos estudiantes entusiastas o en la docencia o en el arte. La generalidad considerará a la docencia del arte como una extensión anacrónica y sincrónica de un grupo de amigos, un club de lectura, un bypass de la rutina: el recreo mediocre de los resentidos. Los más limitados, la generalidad, serán aquellos estudiantes que apelen a la docencia como último recurso de carácter chambista, y se acerquen al arte como un acto reflejo, similar al chico que, mediante una vulgar prevaricación de tipo vocacional, elige estudiar Ciencias Sociales porque “ahí no llevan matemáticas”.