¿Soy una adolescente en riesgo de tener un embarazo no deseado?

Amiguita: resuelve el siguiente cuestionario. Solamente podrás responder sí o no. No te preocupes, solamente tú tendrás acceso a las respuestas. Para que el experimento funcione, sé lo más honesta posible.

Situaciones No
1. Tu menarquia (es decir, tu primera menstruación) te llegó a temprana edad (10-12)    
2. Sientes muchos deseos y mucha curiosidad por tener relaciones sexuales.    
3. Ya tienes una vida sexual activa con tu novio.    
4. No tienes la más remota idea de qué es la fisiología de la reproducción. Y no te importa.    
5. Padeces lo que se llama “analfabetismo sexual” porque ni tus padres, ni tus maestros, ni en tu centro de salud, ni en la comunidad en general te han hablado de temas relacionados con la sexualidad.    
6. Te sientes como las actrices de las películas o las telenovelas y quieres sentir y hacer lo mismo que ellas: te crees la Anastasia de las 50 sombras de Grey.    
7. Vives en situación de riesgo porque perteneces a estratos socioeconómicos bajos. Tú y tu familia tienen mucha necesidad económica.    
8. Tienes relaciones sexuales poco estables y con diferentes personas.    
9. Tu nivel educativo es muy inferior porque eres mala estudiante.    
10. Eres hija o hermana de una madre adolescente.    
11. Eres víctima de abuso sexual, maltrato físico o violencia por parte de tus padres, hermanos y hasta de tu novio. Y no lo quieres reconocer ni denunciar.    
12. Tu familia es muy inestable.    
13. Tu familia es demasiado estricta.    
14. Tu familia es demasiado permisiva.    
15. Tu familia es muy conflictiva, las peleas y discusiones sin sentido son cosa de todos los días.    
16. Sientes que en tu familia no se transmiten afecto.    
17. Sientes que tienes baja autoestima.    
18. No cuentas con ningún proyecto de vida.    
19. Quieres independizarte a como dé lugar de tu familia.    
20. Tienes amigas embarazadas que te presionan para que seas parte del grupo.    
21. Tu novio quiere tener un hijo contigo para sellar su amor.    
22. Crees que la maternidad es la forma más sublime de realización de la mujer.    
23. Sientes culpa, miedo o vergüenza por tener una vida sexual activa.    
24. Te sientes obligada a ser madre porque es una tradición familiar.    
25. En tu congregación religiosa te infunden la idea de que la sexualidad solamente debe presentarse para tener hijos.    
26. Crees que el hombre debe de ser arrogante, rudo, el que domine en la relación: el macho que siempre has deseado tener.    
27. Crees que la mujer debe de ser sumisa, dócil, la que sacrificará su vida para proteger a su esposo y a sus hijos.    
28. Crees que la maternidad es la máxima manifestación de la femineidad.    
29. No sabes usar métodos anticonceptivos. Es más, eres incapaz de ir a la farmacia a comprar un condón.    
30. Ves adolescentes embarazadas a tu alrededor y te dices a ti misma: “Bueno, eso no podría ocurrirme a mí”    
Si respondiste SÍ a una de las situaciones, el riesgo de embarazarte está presente. Si respondiste SÍ a la pregunta 6 y a la mayoría de las situaciones, déjame decirte que además de tener un pésimo gusto literario, tienes un enorme riesgo de tener un embarazo no deseado. Si respondiste NO a todas, ¡Felicidades, el mundo te pertenece! Eres dueña de tus sentimientos, de tus pensamientos, de tu tiempo y de tu libertad. Podrás llegar tan lejos como quieras llegar.
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El primer día de clases.

Hoy es el primer día de clases pero no me presentaré al colegio. Al menos en este ciclo escolar. Más me vale no pensar tanto en la emoción de ver nuevamente a mis compañeros, en conocer nuevas materias, en reencontrarme con nuevos y antiguos maestros. Debo de autocontrolarme para evitar pensar en Enrique y en sus interminables invitaciones a tomar café.

Pienso que soy un fracaso porque, mientras yo estoy aquí, sola en casa viendo televisión, recostada en el sofá, mis compañeros están verificando sus horarios, inscribiéndose a los talleres artísticos y a las actividades deportivas. Definitivamente soy la peor versión de mi misma. A eso hay que agregarle un incremento en mi talla de pantalón.

Mientras observo cómo cantan y bailan los estúpidos conductores del programa de revista en la televisión, me arrepiento de haberme comportado más estúpida que ellos, aunque parezca imposible. ¿Que cómo consegui semejante proeza? No fui a la farmacia a comprar condones porque me daba pena. Aún recuerdo las palabras de mi madre: “Pero no te dio pena abrir las piernas, ¿verdad?”.

Rabia y pena con una horrible mezcla de impotencia fue lo que me provocó el haber visto llorar a mi padre. Lloraba no como un niño, sino como una mujer deshauciada. Recuerdo que al enterarse no emitió ninguna palabra, solamente noté que se derrumbaba por dentro. Su sonrisa se ha roto para siempre, de eso puedo estar segura.

No sé qué es más grave: el no haberme dado cuenta de mi embarazo sino hasta tres meses después, o el no tener la certeza de quién es el padre. ¿Acaso se puede llegar a semejante nivel de estupidez?

Nota:

En Querétaro ya somos primer lugar en embarazos en mujeres preadolescentes.

http://www.oem.com.mx/diariodequeretaro/notas/n3917966.htm