El desarrollo biológico del adolescente.

Imagen

Introducción.

La imagen de un adolescente suscita varias reacciones, interpretaciones, comentarios y versiones. Dado que alguna vez fuimos adolescentes no nos extraña que en aquel tiempo hayamos sido reprendidos como niños, vilipendiados por la experiencia de los adultos, incomprendidos en general por nuestro entorno. Una pregunta sigue persiste en nuestra actualidad: ¿qué es la adolescencia?

El presente texto tratará de presentar de manera sintetizada los aspectos más trascendentales del estadio adolescente, específicamente en sus aspectos biológicos que inciden directamente en la configuración de su sexualidad.

Consideramos que la adolescencia es un proceso complejo donde convergen una serie de fenómenos biológicos y sociales que determinan la situación del sujeto adolescente. Si bien dicha complejidad es reforzada por el matiz cultural, la comprensión de dichos fenómenos nos permitirá comprender y coadyuvar el estadio de la adolescencia, lejos de los lugares comunes que cimientan los estereotipos del adolescente. Mediante el presente texto queremos contribuir a dicha comprensión.

Cambios biológicos y cambios físicos de la pubertad.

Podemos considerar a la adolescencia como un periodo tan revolucionario como determinante en la vida del ser humano. Revolucionario por la enorme cantidad de cambio que se suscitan entre los 10 o 12 a los 18 o 20 años de edad; determinante porque tanto el aspecto físico como el sociocultural del adolescente dependerán de la adecuada conducción de los procesos que se configuran en este periodo.

La adolescencia comienza, pues, con la pubertad, periodo donde se llevan a cabo una serie de cambios que son el resultado de los acontecimientos que ocurren en el sistema endócrino. Dicho sistema está conformado por una red de glándulas distribuidas en el cuerpo humano. Las glándulas son las encargadas de liberar hormonas. A continuación se mencionan las estructuras principales que fungen en la actividad hormonal:

  • Hipotálamo: encargado de la liberación de la hormona GnRH
  • Hipófisis: la cual se encarga de liberar gonadotropinas, hormonas que se encargan de desarrollar gametos.
  • Gónadas y hormonas sexuales: encargadas de la liberación de estrógenos y andrógenos. En las mujeres se presenta la liberación de estradiol, mientras que en los adolescentes masculinos hay liberación de testosterona.
  • Glándulas suprarrenales: las cuales se encargan de la producción de los andrógenos.

El cuerpo humano en la adolescencia crece relativamente al género. Es decir, mientras que las niñas crecen 9 cm. por año, y su estatura final es alcanzada a los 16 años de edad, los niños crecen en promedio 10,5 cm. al año, culminando su proceso de crecimiento alrededor de los 18 años. Asimismo, la diferencia entre géneros radica manifiestamente en la masa muscular y la grasa corporal. Si bien los niños desarrollan mayor masa muscular por su actividad hormonal, las mujeres tienden a desarrollar mayor grasa corporal, por lo que no es extraño ver niñas con características propias de la obesidad.

El funcionamiento del cuerpo en la también llamada ‘adultez emergente’ (concepto propuesto por el propio Arnett) se caracteriza por ser excepcionalmente sano. Si bien los estilo de vida determinan de manera importante la salud de los adolescentes, es de los 18 a los 25 años de edad donde los adolecentes determinan la configuración de su estructura corporal. Es importante que los adolescentes se integren a programas que tomen en cuenta las condiciones que les impone el crecimiento tanto para la realización de una actividad física (actividades deportivas, por ejemplo) como para evitar la incidencia en actividades que atentan contra los adolescentes (el consumo inmoderado de alcohol).

Características sexuales primarias y secundarias

A los cambios  que se suscitan en respuesta al incremento de hormonas sexuales durante la pubertad los podemos distinguir entre los caracteres sexuales primarios, principalmente con la producción de óvulos y espermatozoides así como el desarrollo de los órganos  sexuales; y caracteres sexuales secundarios, que se refieren a los cambios corporales que resultan de los cambios hormonales durante la pubertad, sin incluir los relacionados con la producción. En la siguiente tabla se detallan estas características:

Caracteres

Niños

Niñas

Cambios sexuales primarios: hacen referencia a las gónadas de cada sexo, los testículos en el hombre y los ovarios en la mujer
  • Producción de la hormona testosterona
  • Producción de espermatozoides
  • Llega la espermarquia
  • Se prepara el cuerpo para la reproducción sexual
  • El pene y testículos crecen
  • Producción de hormonas sexuales estrógenos y progesterona.
  • Maduración de óvulos
  • Primer periodo menstrual
  • Se prepara el cuerpo para la reproducción sexual
  • La vulva crece de manera considerable
  • Incrementa el peso y tamaño de los ovarios(lo cual refleja el crecimiento de los  folículos en  maduración)
  • El útero duplica su longitud
  • La vagina incrementa su longitud y su color se hace más profundo.
Cambios sexuales secundarios: son el resultado de la acción hormonal en el cuerpo.
  • Crecimiento de vello en las regiones púbicas y axilas
  • Vello facial
  • Vellosidad de brazos y piernas más pronunciada
  • Vello en pecho en ocasiones hasta en hombros y espalda
  • La piel se vuelve más áspera alrededor de muslos y antebrazos
  • Las glándulas sudoríparas de la piel aumentan su producción
  • La  piel se vuelve  más grasosa y  proclive al acné.
  •  Se produce un olor corporal más fuerte
  • Los huesos se vuelven más fuertes y densos
  • Se agrava la voz
  • Frente más grande
  • Boca más ancha
  • Labios más llenos
  • Mentón, orejas y nariz más prominentes
  • Incremento en la proporción de musculo a grasa.
  • Crecimiento de vello en las regiones púbicas y axilas
  • Vello facial
  • Vellosidad de brazos y piernas
  • La piel se vuelve más áspera alrededor de muslos y antebrazos
  • Las glándulas sudoríparas de la piel aumentan su producción
  • La  piel se vuelve  más grasosa y proclive al acné.
  •  Se produce un olor corporal más fuerte
  • Los huesos se vuelven más fuertes y densos
  • Desarrollo de los senos
  • Voz más grave
  • Frente más grande
  • Boca más ancha
  • Labios más llenos
  • Mentón, orejas y nariz más prominentes
  • Ensanchamiento de caderas y pelvis
  • Incremento en la proporción de grasa a musculo

 

Respuestas culturales, sociales y psicológicas a la pubertad, incluyendo las diferentes experiencias de los adolescentes.

Los seres humanos, de todas las culturas,  pasan por los cambios físicos y biológicos de la pubertad, sin embargo en esta etapa, los efectos de la cultura son profundos. Las dietas, el estado de salud y nutrición de las culturas influyen en el inicio de la pubertad. Más importante aun, la cultura define de diferentes maneras  el significado y la importancia del cambio en la pubertad. Esas definiciones culturales  influyen en como los adolescentes  interpretan y experimentan su paso por la pubertad.

¿Cómo influyen las culturas en el tiempo de inicio de la pubertad?  La definición de cultura abarca las tecnologías de un grupo, las cuales incluyen la producción de alimentos  y la atención médica. Hasta ahora se sabe que la edad en que empieza la pubertad está muy influida  por la medida en que la producción de alimentos asegura una nutrición adecuada y en que la atención medica proporciona salud en la niñez. Según Eveleth y Tanner (1990), la pubertad comienza antes en las culturas  donde se dispone de una buena nutrición y atención medica.

Evidencia convincente sobre la influencia de las tecnologías en el inicio de la pubertad proviene de registros históricos que demuestran una disminución continua en la edad promedio de la menarquía en los países occidentales a lo largo de los últimos 150 años, a este cambio en una población al paso del tiempo se le conoce como tendencia secular (Bullough, 1981).  Si bien la menarquía es un indicador de cuándo han empezado otros sucesos, y es razonable suponer que si en las mujeres ha ocurrido una tendencia secular descendente en la edad de la pubertad, también ha ocurrido entre los hombres. Los especialistas creen que la tendencia secular en la edad de la menarquía se debe a mejoras en la nutrición y la atención médica que han tenido lugar en estos 150 años (Archibald et al, 2003; Bullough, 1981). La enfermedad y la delgadez inhiben el desarrollo de la grasa corporal, lo que causa una  demora de la pubertad, de modo que en la medida que los avances médicos han reducido las enfermedades y los avances en la producción de alimentos han mejorado la nutrición, la pubertad se ha presentado más pronto.

Otras evidencias del papel de la nutrición y la atención médica en el inicio de la pubertad provienen de comparaciones  entre culturas actuales. Los estudios muestran que en los contextos nacionales los adolescentes de familias ricas empiezan a menstruar más pronto que las niñas de familias pobres, en lugares tan diversos como Hong Kong, Túnez, Irak, Sudáfrica y Estados Unidos (Eveleth y Tanner, 1990). En general cuanto más sano sea el ambiente, menor es el tiempo de la menarquía.

Por otro lado, en muchas culturas tradicionales, la historia de la pubertad se ha marcado ritualmente como el final de la niñez y la entrada a la adolescencia. Schlegel y Barry (1991) analizaron información sobre el desarrollo adolescente en 186 culturas tradicionales e informaron que la mayoría tenía algún rito de iniciación de la adolescencia al principio de la pubertad: 68% tenía un rito de pubertad para los muchachos y 79% para las muchachas. El cuadro siguiente muestra los ritos realizados por diferentes culturas:

Mujeres Hombres
Se cree que la sangre menstrual supone un peligro para el crecimiento y la vida de las cosechas, la salud del ganado, probabilidad de éxito entre los cazadores y la salud, el bienestar de otras personas, en especial  la del marido, de la mujer que menstrua, restringiendo la conducta y movimiento de las mujeres mientras menstrúan Ritos que requieren que el hombre haga alarde de coraje, fuerza y resistencia (Gilmore, 1990)
La sangre menstrual tiene poderes positivos. Se usa en ritos de fertilidad, tratamiento de condiciones medicas y elaborar pociones de amor. Ritos violentos, en los que se le exige se sometan y en ocasiones participen en orgías.
Elogian la menarquía con un acto de celebración. Ritos públicos de circuncisión en el umbral de la adolescencia.
Los judíos ortodoxos, cuando las niñas les dicen a sus madres que han alcanzado la menarquía, las madres responden con una súbita bofetada ritual (Brumberg, 1997). Después son obligadas a darse un baño ritual llamado Mikveh. Concursos de azotainas en los que se enfrentan y se laceran en el rostro y cuerpo ( LeVine, 1966)
Relaciones sexuales prohibidas desde el momento en que empieza el periodo hasta el Mikveh. Se realizan cicatrices en los brazos con brasas al rojo vivo
Se les desnuda y azota en la espalda con un látigo.

Los adultos de esas culturas creían que los ritos eran necesarios para que los niños hicieran la transición de la niñez a la hombría y estuvieran listos para los desafíos de la vida. Sin embargo, en todas esas culturas los ritos se han hecho escasos o han desaparecido como consecuencia de la Globalización, esto debido a la falta de pertinencia con el futuro que esperan los jóvenes.

Ahora bien, las culturas influyen en las experiencias de la pubertad de los adolescentes al dar o no dar a los jóvenes información acerca de lo que está sucediendo en su cuerpo. La menarquía puede ser traumática cuando las niñas no están preparadas, pero en la actualidad, en las sociedades industrializadas, las niñas por lo general saben de ella mucho antes de que llegue. Además, en los países industrializados, la práctica cultural de la escolaridad organizada por edades significa que el tiempo de la pubertad tiene consecuencias importantes para los adolescentes que la empiezan pronto y tarde. La maduración precoz es especialmente problemática para las niñas, ya que están en riesgo de sufrir numerosos problemas, incluyendo estado de ánimo depresivo, imagen corporal negativa, trastornos alimentarios, consumo de drogas, delincuencia, violencia, problemas escolares y conflicto con los padres (Arnett, 2008, pág. 50)

Las interacciones entre influencias biológicas y ambientales.

Según la teoría de las interacciones genotipo-ambiente, es difícil separar las influencias de la genética y del ambiente porque en cierto sentido los genes moldean el ambiente que experimentamos. Durante la adolescencia y  la adultez emergente disminuyen las interacciones pasivas genotipo-ambiente y se incrementan las interacciones activas genotipo-ambiente.


 

La sexualidad en la adolescencia.

La sexualidad es un aspecto del ser humano que está presente desde su nacimiento y durante toda su vida,  abarca una gran diversidad de  aspectos, no solo los relativos a la genitalidad. El adolescente pasa por un proceso de transición entre la sexualidad infantil y la sexualidad adulta, y propicia en el adolescente diversos cambios y adaptaciones. Aunque generalmente se hacen estereotipos negativos de los adolescentes, el proceso de desarrollo sexual en la mayoría es normal ya que los adolescentes tienen actitudes sexuales  sin comprometer su progreso hacia la etapa adulta. (Santrock, 2003, p.292).

Hemos afirmado que la percepción de la sexualidad es determinada por el matiz cultural. Al respecto, Santrock observa que una mayor incidencia hacia la tensión entre padres y adolescentes de familias norteamericanas que en el resto de las culturas. Asimismo, el desarrollo de la identidad sexual la describe como un proceso multifacético desde su orientación sexual, actividades, intereses y estilos de comportamiento relacionados con el sexo.

Resalta cinco estilos diferentes de identidad sexual de acuerdo a un estudio realizado con adolescentes de 15 a 18 años (Buzell y Rosenthal,1996, citados por Santrock, 2003): ingenuidad sexual que son aquellos jovencitos con falta de seguridad y con descontento con relación a su sexualidad y sus rasgos físicos (principalmente chicas entre los 15 y los 16 años); inseguridad sexual, grupo de chicos con mucha ansiedad respecto a su sexualidad;   competencia sexual que son el grupo de los adolescentes que mostraban autoestima elevada,  se sentían seguros de su atractivo y de su cuerpo; experimentación sexual que son los que se muestran con una autoestima elevada con relación al sexo, baja ansiedad pero escaso compromiso sexual y curiosamente integrado por una gran cantidad de chicas más que de chicos; por último, la identidad de elevada motivación sexual, que son aquellos jovencitos con una autoestima sexual elevada seguros de su capacidad para la sexualidad y más bajo que ningún otro grupo en cuanto a su compromiso sexual.

Con respecto a las actitudes y comportamientos sexuales, hace primero referencia a los relativos a la conducta heterosexual. Un estudio del Alan Guttmancher Institute, presenta que el porcentaje de jóvenes que afirman haber mantenido relaciones sexuales ha aumentado considerablemente, especialmente en el género femenino. La frecuencia del coito se eleva especialmente en los jóvenes universitarios, aunque 8 de cada 10 chicas y 7 de cada 10 chicos siguen siendo vírgenes. La mayoría de los adolescentes practican el coito por primera vez en la adolescencia media o tardía, aproximadamente 8 años antes del matrimonio (Santrock, 2003).

Según otro estudio (Remez, 2000; Schhutzer, 2000, citados por Santrock, 2003) el sexo oral se ha incrementado pues los adolescentes lo asocian con la idea errónea de que así no corren riesgo de un embarazo ni de enfermedades de trasmisión sexual. También la edad de la primera experiencia sexual varía mucho de una cultura a otra, siendo Malí el país con mayor incidencia (72%) de chicas de 17 años que ya han tenido su primera experiencia en comparación con Norteamérica que es solo el 47%.

El iniciar su vida sexual activa de manera prematura también es un factor de riesgo para tener problemas sexuales. Por ejemplo, se ha asociado que las chicas que han tenido relaciones sexuales durante la adolescencia temprana son susceptibles a presentar niveles de autoestima más bajos, mayores posibilidades de padecer depresión, mayor actividad sexual y obtención de peores notas durante los años de bachillerato (Buhrmester, 2001, citado por Santrock, 2003). Los factores que aumentan el nivel de riesgo de padecer problemas sexuales son: contextuales: nivel socioeconómico, y situación familiar; y por el tipo de educación parental: a mayor convivencia y comunicación, menor incidencia de embarazos adolescentes.

En cuanto a la homosexualidad, Santrock señala que no es un estadio definitivo durante la adolescencia. Si bien puede haber experiencias de tipo homosexual posteriormente será factible la definición de la orientación sexual. Aunque las causas de la homosexualidad no son claras, es considerada una preferencia sexual y no una enfermedad. No obstante, algunos estudios han detectado diferencias anatómicas en el cerebro de los homosexuales con respecto a los heterosexuales (Simon Lebay, 1991, citado por Santrock 2008). Asimismo se considera la exposición del feto entre el segundo y el quinto mes después de la concepción a niveles hormonales característicos del sexo femenino pueden provocar que el individuo (niño o niña) se sienta atraído por los hombres (Ellis y Ames, 1987, citado por Santrock, 2003). Es probable que la homosexualidad sea un resultado de la combinación de factores genéticos,  hormonales, cognitivos y ambientales, aunque no es determinante que hijos de parejas homosexuales presenten una mayor tendencia a conformar identidades homosexuales en la vida adulta (Strikland, 1995; Patterson, 1995, citados por Santrock, 2003).

Una vez definida la identidad  homosexual el proceso de adaptación del individuo presenta tres fases: sensibilización y consciencia; conflicto entre confusión, negación, culpa y vergüenza; y la aceptación, donde se puede presentar sensación de alivio y alegría o, de lo contrario, mecanismos de defensa como la racionalización y la negación (Newman y Musonigro, 1993; Savin-Williams Y Rodríguez; 1993, citados por santrock, 2003). Si bien la homosexualidad sigue siendo una situación que genera en algunos sectores sentimientos de discriminación, la autodevaluación en la que incurren muchos gays reafirma la estigmatización (Patterson, 1995; Rodges, 2000; Savin- Williams y Rodríguez, 1993 Citados por Santrock, 2003).

La autoestimulación o masturbación es la práctica más frecuente que utilizan muchos adolescentes para liberar su excitación sexual (Gates y Sonnenstein, 2000).  Asimismo, ha aumentado la proporción de adolescentes que utilizan métodos anticonceptivos. No obstante, la mayoría de las jovencitas relacionan el sexo con el enamoramiento, lo que las incita a tener relaciones sexuales sin protección, con el riesgo incluso de contraer una enfermedad de transmisión sexual por considerar más importante la potencial pérdida de la pareja (Forrest y Singh, 1990; Feldman, 1999 En Sanctrock, 2003)

Problemas sexuales en los adolescentes.

Debido al comportamiento sexual adolescente se han encontrado algunos datos estadísticos nada alentadores y que merecen su revisión para buscar alternativas:

  • 4 de cada 9 son embarazos no deseados.
  • El embarazo adolescente eleva el riesgo de problemas de salud para la madre y el hijo.
  • Buena parte de las madres adolescentes provienen de estratos socioeconómicos bajos.
  • Se estima que  25% de los adolescentes sexualmente activos contraen alguna enfermedad de transmisión (ETS) sexual cada año.
  • La transmisión generalmente se atribuye a la población homosexual y drogadictos que comparten jeringas, aunque la población heterosexual está aumentando su nivel de riesgo

Para evitar embarazos adolescentes y el contagio de enfermedades de transmisión sexual, incluso el VIH, se recomienda el acceso la educación sexual y la planificación familiar, acceso a los métodos anticonceptivos, el apoyo social de la comunidad y la abstinencia. En la siguiente tabla se presentan las principales ETS:

Enfermedad Agente Causante Síntomas Tratamiento Prevención
Gonorrea Bacteria

Neisseria

Gonorrhoeae

Se reproduce en membranas mucosas húmedas. hay secreción y se experimentan una sensación de quemazón al orinar Si se detecta tempranamente puede ser tratada con antibióticos, si no puede causar grandes daños y esterilidad Métodos de barrera como el condón y evitar la promiscuidad sexual.
Sífilis Bacteria

Treponema

Pallidum

Aparición de pupas en la piel, llamadas chancros,  erupción cutánea,  puede ser asintomática, y llegar a producir ceguera, parálisis y problemas mentales Si se detecta tempranamente puede ser tratada con antibióticos, si no puede causar grandes daños y esterilidad Métodos de barrera como el condón y evitar la promiscuidad sexual.
Clamidia Bacteria  Puede ser sintomática o  presentar alteraciones menstruales, dolor pélvico,

fiebre, náuseas, vómitos y dolor de cabeza

Si se detecta tempranamente puede ser tratada con antibióticos, si no puede causar grandes daños y esterilidad Métodos de barrera como el condón y evitar la promiscuidad sexual.
Papiloma Humano Virus

Virus del papiloma Humano

Puede ser asintomático, hasta que presenta verrugas genitales Se puede controlar quirúrgicamente per no es curable. Métodos de barrera como el condón, aunque no es completamente seguro y evitar la promiscuidad sexual.
Herpes Virus

Virus de Herpes

Simple tipo II

picor u hormigueo en

el área genital, seguido de una erupción de pupas o ampollas.

Los ataques pueden durar hasta tres semanas y

pueden volver a presentarse al cabo de varias semanas o incluso años.

Se controla con medicamentos  retro virales pero no es curable Métodos de barrera como el condón, aunque no es completamente seguro y evitar la promiscuidad sexual.
VIH-SIDA Virus

Virus de Inmunodeficiencia Humana

A partir de la infección pueden pasar varios años sin manifestar síntoma alguno Se trata medicamente para extender y dar calidad de vida pero termina con la inminente muerte. Métodos de barrera como el condón, aunque no es completamente seguro y evitar la promiscuidad sexual.
Cándidiasis Hongo

Cándida albicans

Flujo vaginal, ardor, deseo de comida dulces,

alergias excesiva, cansancio extremo, etc

Se trata con fungicidas en pomadas u óvulos. Evitar usar ropa contaminada, muy ajustada, evitar uso inadecuado de antibióticos, etc

Otro problema sexual que enfrentan los adolescentes es el abuso y/o acoso sexual. Al menos el 15% de los adolescentes que manifestaron haber padecido una situación de violación sexual, fue dentro de una cita y con una persona conocida. Generalmente deja a la víctima presenta sensación de desconcierto, así como disfunciones sexuales como la disminución de la libido y la incapacidad para alcanzar el orgasmo (Vicary, Klingaman y Harkness, 1995, en Santrock 2003). El acoso sexual se presenta en el 85% de las chicas de entre 13 y 17 frecuentemente y en el 70% de los chicos.

Existen dos tipos de acoso:

  1. “Quid pro quo”, ocurre en un ambiente escolar por parte de un docente y en donde está en juego una calificación o resultado académico.
  2. “De hambiente hostil”, que es cuando un estudiante es objeto de conductas sexuales en las que no desea participar y que son graves y persistentes. (Chmieleski, 1997, en Santrock 2003).

Los conocimientos que tienen los adolescentes sobre la sexualidad.

Santrock señala que datos como creer que la píldora anticonceptiva prevenía la transmisión de ETS, o que el periodo más fértil y de mayor riesgo de embarazo era el de la menstruación, nos habla de un desconocimiento importante de la sexualidad en e sector adolescente. La información sexual procede de diferentes fuentes,  que no siempre son las mejores: revistas pornográficas, los medios de comunicación, los amigos, los padres y las instituciones educativas. Solo un 17% de la información proviene de las madres. Las  instituciones educativas ponen mayor énfasis en la abstinencia, aunque no ha sido suficiente para reducir embarazos no deseados. Algunos detractores argumentan que el acceso a la educación sexual potencia el sexo prematrimonial y fomentan el aborto entre las adolescentes embarazadas (Santrock, 2008). No obstante, en países como Suecia, donde se favorece el acceso a la información sobre la sexualidad, la importancia de experimentar su sexualidad como un evento positivo, presenta menos ansiedad y con menos incidencia de embarazos adolescentes.

Satisfacción social, política y sexual del adolescente.

Dada las circunstancias actuales de nuestros jóvenes, sus riesgos y sus necesidades se ha vuelto muy importante revisar las políticas educativas y sociales. Santrock sugiere la abstinencia sexual, exploración sexual, participación en conductas preparatoria, practicar el coito en una relación de compromiso en la adolescencia tardía o la edad adulta. Asimismo, la educación sexual debería iniciar antes de  ser sexualmente activos, es decir antes de la adolescencia temprana y así prevenir embarazos no deseados.

Estadísticas en México

  • El 80% de las personas que adquieren SIDA es por relaciones heterosexuales
  • 9 de cada 10 personas en el mundo, no saben que están infectadas.
  • En México los casos diagnosticados acumulados hasta el 30 de junio de 1999 suman 39,685, que con el 35% de retraso en la notificación y el 18.5% del subregistro se convierten en 60, 916 casos de SIDA ya desarrollado en nuestro, país, de los cuales 31,183 ya han fallecido.
  • Para el año 2020, habrá más de 40 millones de huérfanos menores de 15 años en 23 países gravemente afectados por el VIH/SIDA. La mayor parte de esos niños habrán perdido a sus padres por causa del SIDA.
  • De los jóvenes en México (1999), de 16 a 19 años, el 43% no utilizó preservativo durante su primera relación sexual; y el 49% no utilizó algún otro tipo de anticonceptivo.
  • Se estima que por cada caso notificado de SIDA, hay entre 3 y 4 portadores del VIH sin haber desarrollado la enfermedad.
  • En México el SIDA es la tercera causa de muerte en el ámbito nacional entre hombres de 25 a 34 años y la sexta entre mujeres de esa misma edad.
  • En el año 2000, el Instituto Mexicano de la Juventud indica que 60% de los hombres y el 51% de las mujeres del grupo de 15 a 29 años se declararon sexualmente activos (Instituto Mexicano de la Juventud, 2002)
  • Según una encuestra realizada por Mexfam (1999) la primera relación sexual en los hombres fue a los 15.2 años y 15.3 años para las mujeres, ambos del grupo de 13 a 19 años.


 

Conclusiones

El proceso del desarrollo humano pasa por una de las etapas más trascendentes para la conformación de su identidad emocional, física y sexual: la adolescencia. Típicamente la sociedad le atribuyen estereotipos negativos al adolescente, sin embargo este periodo de transformación si se analiza con detenimiento es una de los mejores momentos del ser humano, pues le abre la posibilidad de formar su propio ser, auténtico e irrepetible. Los cambios físicos y psicológicos pueden ser muy fuertes y generar ansiedad en quien los padece, las manifestaciones de la sexualidad han ido cambiando de acuerdo a la cultura y las épocas, pero en la actualidad nuestros adolescentes pasan por el peor y el mejor momento de la historia de acuerdo con Sandtrock, los riesgos de la sexualidad a los que se debe enfrentar son todo un reto y el inicio de su vida sexual activa parece adelantarse cada vez más, como si el ser humano tuviera prisa, prisa de crecer y experimentar y lo presente no fuera satisfactorio. La conformación de un ser humano sano e integral, requiere un ritmo de crecimiento adecuado, la aceptación de sus nuevas características físicas, su rol y su actividad sexual serán determinantes para que logre ser un ser feliz y completo, pero resulta a veces un proceso muy complejo, con muchos retos en el camino.

El vivir una sexualidad con ansiedad respecto a su cuerpo, a su sexualidad que generen una represión de experimentar su ser sexual resulta tan negativo como aquellos que la viven de manera demasiado abierta y apresurada, generalmente en el fondo de ambos polos podemos encontrar dificultades en los procesos de adaptación del adolescente, baja autoestima y bajo compromiso para con el otro. Muchas veces deseamos informar a los adolescentes sobre el riesgo de los embarazos prematuros y de algunas enfermedades de transmisión sexual, pero olvidamos la importancia de darle a la sexualidad su valor real.  Es por esto que nosotros como profesionales de la educación tenemos un reto enorme, pues debemos y podemos ser entes generadores de dirección, certidumbre y una perspectiva positiva con respecto a su sexualidad y su autocuidado. Pero para lograrlo debemos primero que nada tener la información adecuada, y luego vivir nuestra propia experiencia como ser humanos sexuados de manera positiva, libre e integral.

Referencias Bibliográficas

Arnett, J. J. (2008). Adolescencia y adultez emergente. Un enfoque cultural. Madrid, España: Pearson/Pretince Hall. Tercera edición. Capítulo 2: Bases biológicas.

Santrock, J. W. (2003). Adolescencia. Psicología del desarrollo. Madrid, España: Mc Graw Hill. Novena edición. Capítulo 11: Sexualidad.

Juárez y Gayet (2003). Salud sexual y reproductiva de los adolescentes en México: un nuevo marco de análisis para la evaluación y diseño de políticas. Disponible en http://www.redalyc.org/redalyc/pdf/112/11204508.pdf  Recuperado el 9 de febrero del 2012.