Apuntes al cierre del ciclo escolar

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 660, del Diario de Querétaro del 28 de mayo del 2017.

Cuando termino de escribir este texto, para la gran mayoría de estudiantes de Educación Media Superior, incorporados a la Dirección General de Bachillerato (aunque en otros subsistemas no cambia mucho) han iniciado su periodo vacacional, aunque aún falta por presentar los llamados exámenes semestrales o finales. En el periodo intersemestral, algunos otros deberán presentar cursos remediales o los denominados exámenes extraordinarios, para regularizar materias reprobadas.

Al inicio, durante el transcurso y al término del ciclo escolar, las discusiones por parte de los docentes que rondamos por los pasillos de las escuelas redundamos en ese fenómeno que aún parece lejano e inaprensible para el fenómeno educativo: el niño.

De acuerdo a Judith L. Meece, la opinión de que el desarrollo del niño y del adolescente está controlado en su totalidad por factores ambientales sigue siendo predominante. Otro sector de la opinión considera que el desarrollo obedece más bien a factores biológicos. Es decir, 50% atribuye el desarrollo del niño a su ambiente y otro 50% al crecimiento del niño.

Pero esto el solo es el inicio de una discusión que se puede extender por horas, tal y como lo hacen a lo largo del ciclo escolar docentes de todos los niveles educativos. ¿Hay algo que el docente pueda hacer respecto a un estudiante que no esté listo para avanzar al siguiente grado? Con base en la experiencia propia y, sobre todo, en el puntual análisis de Meece, presento los ejemplos más representativos de las opiniones expresadas por los educadores de acuerdo a sus respuestas. Hemos clasificado cada experiencia con una determinada concepción.

Quienes adoptan la concepción naturalista (factores ambientales) suelen afirmar que:

  • El estudiante es pequeño, aún debe de madurar.
  • Son niños, son muy jóvenes como para exigirles tanto.
  • Aún son muy inmaduros como para lograr resultados en ciertas áreas.
  • Les cuesta trabajo poner atención porque los niños son inquietos.
  • Los adolescentes de ahora son más inquietos aún que los de la generación anterior. Ahora ya casi casi nacen con el iPad bajo el brazo.
  • Me parece que aún no está listo para avanzar de grado, sería muy positivo que repitiera el curso, de lo contrario, la escuela se va a convertir en un trauma para él, o él va a ser considerado como una carga para sus compañeros de grupo.
  • Si en la secundaria se comporta de esa manera, ¡imagínate qué va a ser de él cuando avance a bachillerato!
  • En el colegio, y por el bien de su hijo, consideramos que necesita un año más para madurar y ponerse al corriente con sus compañeros.

Quienes, en cambio, optan por una concepción remedialista (madurez) suelen considerar que:

  • Los docentes tenemos la obligación de darle al estudiante el beneficio de la duda, debemos de modificar nuestras clases, romper paradigmas, hacer algo diferente para ayudarlo.
  • La forma de enseñar desde la educación tradicional (sic) no es la correcta.
  • Es necesario que cambiemos radicalmente nuestro estilo de enseñanza, ponerles más ejercicios, no dejarles tanta tarea, preguntarles si tienen alguna duda, buscar estrategias distintas para ayudarlos.
  • Pues en este semestre no se pudo, pero ya para el siguiente le echamos ganas.

Hay docentes que optan, con más intuición que preparación, por la concepción diagnóstico-prescriptiva (corregir el déficit):

  • Los niños de ahora ya son hiperactivos por naturaleza, están sobreestimulados porque se la pasan todo el tiempo metidos en su tablet o navegando en el internet, o en el WhatsApp.
  • Siempre hay niños que pueden hacer todo lo demás, pero tienen problemas de coordinación visual-motora.
  • Contamos con programas académicos o con grupos integrados para poder aceptar a niños problemáticos.
  • En la escuela recibimos a todo tipo de niños, si me doy cuenta de que un niño tiene problemas auditivos, hago todo lo que esté a mi alcance para apoyarlo.
  • Con los niños que presentan algún tipo de problema de aprendizaje tratamos de buscar los medios adecuados para compensarlo.

En otros casos, los profesores optan por una concepción interaccionista (el desarrollo es un producto de la interacción compleja de múltiples factores), en donde:

  • Ante la gran variedad de materiales y estrategias que tenemos para la educación desde el enfoque experiencial, el estudiante elegirá aquellos con los que se sienta cómodo.
  • Por la manera en la que el niño prefiere una determinada estrategia o material didáctico, nos daremos cuenta del tipo de experiencias que el niño necesitará.
  • Como tenemos una gran diversidad de estudiantes, es necesario ofrecerles una gran variedad de experiencias educativas.

¿Cuáles son las más recurrentes en nuestro entorno educativo? El tema no hay que tomárselo a la ligera. Por ejemplo, desde la concepción naturalista, las ideas referentes a la adquisición de la madurez escolar influyen en las decisiones de recomendar que los estudiantes cursan nuevamente una materia o permanezcan un año más en el grado en el que se encuentra, aún a pesar de que se ha implementado la veda para reprobar estudiantes.

A pesar del avance de la investigación educativa, de las prerrogativas de las reformas educativas y de la ampliación en la oferta académica en torno a la educación, aún perviven ideas poco claras en cuanto al desarrollo del niño y del adolescente se refiere. A continuación, se presentan algunos principios:

  • Los estudiantes en situaciones de pobreza son altamente propensos a la holgazanería, la alta deserción escolar, el embarazo adolescente y el desempleo.
  • Los niños que son rechazados en la escuela por sus compañeros son más propensos a trastornos psicológicos y de conducta delictiva.
  • A pesar de las políticas de inclusión, en México, los estudiantes que un retraso mental ligero o algún tipo de lesión cerebral generalmente presentan altos índices de rechazo por parte de sus compañeros.
  • Los niños sienten menos motivación intrínseca para aprender y menos seguridad en su capacidad a medida que avanza en sus niveles educativos. ¿Será por eso que es más común ver estudiantes de primaria contentos de ir a la escuela?
  • Las niñas responden más negativamente a las transiciones escolares que se presentan en la etapa de la pubertad en comparación con los niños.
  • Las actitudes y actividades de los estudiantes muestran mayor diferenciación según el sexo, a medida que avanzan en sus niveles educativos.
  • Desde la escuela primaria aparecen los patrones de desvinculación y aislamiento que son los responsables de la deserción escolar en la enseñanza media superior.
  • Las escuelas que favorecen una gran autoestima y el éxito académico pueden aminorar la probabilidad de problemas emocionales, de los trastornos de la conducta y de la delincuencia.

Llegados a este punto, antes de repetir la aburrida afirmación “La escuela influye en los estudiantes”, deberíamos de preguntarnos ¿qué tipo de escuela o de experiencias escolares ejercen una experiencia positiva en el estudiante?

Bogotá 39

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 659, del Diario de Querétaro del 21 de mayo del 2017.

En 2007, cuando Bogotá fue erigida como Capital Mundial del Libro, el comité del Hay Festival y autoridades gubernamentales tuvieron una idea: hacer una lista de los mejores 39 escritores latinoamericanos menores de cuarenta años.

Se trataba de un tabulador azaroso tanto por su concepción como por la coincidencia de la fecha de nacimiento de los escritores, 1968. En aquella lista inicial, seis habían nacido en el 68, dos en el 69, dos en 1981, y el resto en la década de los setenta.

En aquella emisión de la lista los escritores Piedad Bonnet, Héctor Abad Faciolince y Óscar Collazos conformaron el jurado.

Los mexicanos que aparecían en la lista son los siguientes:

  • Álvaro Enrigue: considerado uno de los más importantes escritores contemporáneos, obtuvo en el 2013 el Premio Herralde por su novela Muerte súbita. Con esta distinción, Enrigue se unió a Sergio Pitol, Juan Villoro y Daniel Sada y Guadalupe Nettel, en la lista de escritores mexicanos que han recibido este premio.
  • Fabrizio Mejía Madrid: conocido por su participación como columnista en La Jornada y sus colaboraciones en Proceso, Reforma, Letras Libres y Gatopardo. Su trabajo más reciente es Arde la calle. La novela de los 80s (2014).
  • Guadalupe Nettel: ganadora del Premio de Narrativa Breve Ribera del Duero y el Premio Herralde de novela en el 2014 con Después del invierno. Su obra ha sido traducida a más de 10 lenguas.
  • Jorge Volpi: miembro de la denominada Generación del Crack, actualmente funge como director general del Festival Internacional Cervantino y coordinador de Difusión Cultural de la UNAM. Su novela En busca de Klingsor, escrita cuando el autor contaba apenas con 31 años, fue ganadora del Premio Biblioteca Breve de la editorial Seix-Barral en 1999.
  • De la lista es menester destacar algunos autores: Andrés Neuman, de Argentina; Juan Gabriel Vásquez, de Colombia; Junot Díaz, estadounidense de origen dominicano, autor de La maravillosa vida breve de Óscar Wao (2007), una narración interesantísima que la abordaremos en otra entrega; y Santiago Roncagliolo.

Una década después se lanza la lista con la nueva generación de escritores latinoamericanos, de acuerdo a los criterios de Hay Festival. En la convocatoria para ser parte de Bogotá 39 se registraron más de 200 escritores y participaron más de 80 editoriales. En esta edición, el escritor Darío Jaramillo, la argentina Leila Guerreiro y la escritora mexicana Carmen Boullosa conformaron el jurado. Los mexicanos que aparecen en la edición 2017 son los siguientes:

  • Gabriela Jáuregui: poeta y narradora de cuyo libro La memoria de las cosas dimos cuenta en el número 654 del 16 de abril de nuestro Suplemento Barroco.
  • Laia Jufresa: que a finales del 2015 fue seleccionada como una de los 20 autores menores de 40 años en el proyecto México20.
  • Brenda Lozano: autora de Todo nada y Cuaderno ideal. Actualmente edita la sección narrativa de la revista literaria MAKE. Estudia y vive en Nueva York.
  • Valeria Luiselli: autora del libro de ensayos Papeles Falsos y de las novelas Los IngrávidosLa historia de mis dientes. Su trabajo más reciente es un ensayo sobre los niños migrantes, Los Niños Perdidos.
  • Emiliano Monge: es escritor y politólogo. Ha publicado la colección de relatos Arrastrar esa sombra y la novela Morirse de memoria. De su trabajo más reciente, La superficie más honda, dimos cuenta en el número 652 del 26 de marzo de éste nuestro suplemento cultural.
  • Eduardo Rabasa: escribe una columna semanal para Milenio. En 2002 fue uno de los miembros fundadores de la editorial Sexto Piso, donde trabaja como editor desde entonces.
  • Daniel Saldaña París: autor de la novela En medio de extrañas víctimas. Actualmente trabaja como editor.

Toda lista es polémica, algunas voces han opinado al respecto. El dramaturgo Enrique Olmos de Ita, por ejemplo, lamenta que en la lista no aparezca ningún dramaturgo. En su columna del 11 de mayo del 2017, Trino Maldonado comenta los siguientes aspectos:

  • La obra pertenece a dos editoriales: Random House Mondadori y Sexto Piso. El único autor independiente es Eduardo Rabasa, que funge como editor de Sexto Piso y solo tiene una novela publicada.
  • Todos los autores son originarios de la Ciudad de México.
  • La lista no es cuestión de justicia, es un negocio.

A pesar de que afirma que la lista de Bogotá 39 y el Hay Festival obedecen a “un asunto de negocio con franquicias de millones de dólares por todo el mundo”[i], Trino Maldonado ha sido publicado por Alfaguara, Anagrama, Planeta y, recientemente, Almadía.

Desde otro enfoque, el escritor jalisciense Luis Felipe Lomelí comparte en sus redes sociales lo siguiente:

Me da gusto que:

  1. Haya muchos más cuentistas (aunque siga habiendo mayoría de novelistas).
    2. Se hayan incluido poetas (aunque sean muy pocos) y (por lo menos) una autora de literatura infantil.
    3. Haya muchos más autores que también hacen periodismo.

Me llama la atención que:
4. Haya casi un tercio de autores que hayan pasado por universidades estadounidenses,
5. La disparidad de género siga reinando,
6. Y haya países que parecen sobrerrepresentados y otros subrepresentados o sin representación. Por ejemplo, dos brasileños nomás (para una literatura tan vasta).

A continuación, la lista completa del Bogotá 39 2017:

  1. Carlos Manuel Álvarez (Cuba)
  2. Frank Báez (República Dominicana)
  3. Natalia Borges Polesso (Brasil)
  4. Giuseppe Caputo (Colombia)
  5. Juan Cárdenas (Colombia)
  6. Mauro Javier Cárdenas (Ecuador)
  7. María José Caro (Perú)
  8. Martín Felipe Castagnet (Argentina)
  9. Liliana Colanzi (Bolivia)
  10. Juan Esteban Constaín (Colombia)
  11. Lola Copacabana (Argentina)
  12. Gonzalo Eltesch (Chile)
  13. Diego Erlan (Argentina)
  14. Daniel Ferreira (Colombia)
  15. Carlos Fonseca (Costa Rica)
  16. Damián González Bertolino (Uruguay)
  17. Sergio Gutiérrez Negrón (Puerto Rico)
  18. Gabriela Jauregui (México)
  19. Laia Jufresa (México)
  20. Mauro Libertella (Argentina)
  21. Brenda Lozano (México)
  22. Valeria Luiselli (México)
  23. Alan Mills (Guatemala)
  24. Emiliano Monge (México)
  25. Mónica Ojeda (Ecuador)
  26. Eduardo Plaza (Chile)
  27. Eduardo Rabasa (México)
  28. Felipe Restrepo Pombo (Colombia)
  29. Juan Manuel Robles (Perú)
  30. Cristian Romero (Colombia)
  31. Juan Pablo Roncone (Chile)
  32. Daniel Saldaña París (México)
  33. Samanta Schweblin (Argentina)
  34. Jesús Miguel Soto (Venezuela)
  35. Luciana Sousa (Argentina)
  36. Mariana Torres (Brasil)
  37. Valentín Trujillo (Uruguay)
  38. Claudia Ulloa Donoso (Perú)
  39. Diego Zúñiga (Chile)

[i] Tryno Maldonado, “Del Bogotá 39 al frapuchino Unicorn” en Emeequis, 11 de mayo del 2017. Disponible en http://www.m-x.com.mx/2017-05-11/del-bogota-39-al-frapuchino-unicorn-por-tryno-maldonado/

La memoria de las cosas.

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 654, del Diario de Querétaro del 16 de abril del 2017.

Los gabinetes de curiosidades, también conocidos como cuartos de maravillas, eran espacios en los que durante la época de las grandes exploraciones y descubrimientos del siglo XVI y XVII, se coleccionaban y exponían gran cantidad de objetos raros y extraños que representan todos o alguno de los tres reinos de la naturaleza de acuerdo a como se entendían y acuñaban en la época: animalia, vegetalia y mineralia, además de las realizaciones humanas. Los cuartos de maravillas son los antecesores directos de los museos modernos.

Es precisamente bajo la premisa de los gabinetes de curiosidades que la poeta Gabriela Jáuregui (Ciudad de México, 1979) construye su primer libro de relatos: La memoria de las cosas (Sexto Piso, 2015), un conjunto de 19 cuentos cortos diseminados en cuatro apartados: Vegetalia, Mineralia, Animalia y Artificialia.

A lo largo de la narrativa, se puede advertir la recurrencia a distintos tonos y voces narrativas que se adhieren a una innegable vocación poética, tanto por la proclividad a la creación de imágenes como en la manera en la que las palabras se van estructurando.

Es precisamente en la construcción de la estructura del lenguaje a través de la cual Jáuregui se permite establecer juegos de palabras que para algunos resultará en guiño poético, mientras que para otros se reducirá a imágenes cacofónicas. Por ejemplo, en el cuento “Pera cocodrilo”: “Huevo, esfera, pera. Fruto mantequilla. Maravilla. Oro verde. Cojones huevos testículos. Fruto afrodisiaco de semilla única” (página 15). O en “Esferas a la esfera, peras esperando, dejan de soñar”, (página 19).

Pero ese juego de palabras incita a la especulación del lenguaje, puesto en perspectiva con nuestras lenguas prehispánicas, no con afán de reconquistar el lenguaje, sino con la intención de que las palabras cobren un sentido y un significado cosmogónico. De esta manera, los aguacates formados y emparentados metafóricamente con los testículos, tienen su punto de encuentro en la palabra nahua ahuacatl o auacatl: especie de drupa llamada aguacate, fruto del árbol del mismo nombre. Testículo. En nuestra antigüedad, a los testículos se les llamaba aguacate, la prueba que da testimonio de la sexualidad del niño. Esa misma raíz (test-) la aportan las palabras testimonio, testigo, testamento…

En este sentido, Jáuregui coloca sus relatos en un epígono literario que encuentra la narrativa cosmogónica, la vocación poética y el estructuralismo lingüística, a veces demasiado academicista, lo cual puede significar un desafío para el lector o un goce estético para el autor.

“Estrategia de supervivencia” y “Follaje” se presentan intercalados como dos ejercicios de microficción contundentes y elocuentes que acaso salieron por algún reducto olvidado del gabinete.

La redundancia es un recurso al que la autora se acerca con insistencia que, si bien fortalece a la imagen de la curiosidad que está siendo construida, no aporta lo suficiente al retrato o relato que se está narrando:

“Sus interacciones eran codependientes. Siempre fueron codependientes. Por eso era adaptable. Se adaptaba fácilmente […] Hermoseaba. Era hermosa, bella. Su belleza era perenne y algunos la llamaban exótica. Era tan exótica, pero tan local a la vez. Dulce, fragante, elegante. Sí, elegante sería lo más preciso”.

Por momentos, esta redundancia sorprende al lector implicado en reiteraciones sensoriales en pleno afán de exploración: “Y verde. Sí: púrpura y verde, sobre todo. Y los volantes. Volantes y más volantes, velos, velamen, holanes”.

El cuento “Citlalli” es en el que Jáuregui coloca todos sus recursos narrativos en una especie de constelación simbólica, un universo inacabado que funge como punto de encuentro para la cosmogonía del gabinete.

Citlalli es un nombre personal femenino de origen náhuatl cuyo significado es “estrella”. También se suele escribir como Citlalí o Citlalin. Su forma reverencial es Citlaltzin. Etimológicamente significa estrella del amanecer, estrella nueva y venus como estrella que marca el amanecer. Citlaltépetl (cerro de la estrella) puede referirse al volcán Pico de Orizaba, en Veracruz, o al propio Cerro de la Estrella de Iztapalapa.

Es desde la relación de estos referentes simbólicos y semióticos que la autora construye el relato de una mujer cosmogónica, un arquetipo que se debate en el choque cultural que representa el presente y el pasado, la noción de universo y el erotismo de Venus: “El silencio. Es como si esta masa mojada que soy se extendiera, se esparciera hasta volverse nada. Inútil. Cuando la ciudad duerme, cuando todo está en silencio, me siento inútil. Sólo me queda esta idea, este silencio que es amar al hombre que duerme profundamente al lado mío. Su calor. Sus manos anchas”.

En “Diamante recuerdo”, Jáuregui juega con los recursos y cuenta seis historias distintas a partir de los servicios que ofrece la empresa DeBeers: transformar las cenizas del difunto en diamante. La mujer besando a su hombre a través del anillo. Los tres amigos geeks que deciden hacer un diamante con los restos de Daniela, una especie de ritual en torno al mundo de los cómics. La mujer que hace un diamante con los restos de Fifi, su perra fiel por más de quince años. El diamante hecho con el reticente profesor de Ciencias Políticas.

Y el diamante hecho con los restos de Tiffany, a son de “Diamonds are Forever” de Shirley Bassey, canción utilizada en una de las películas más emblemáticas de James Bond.

Interesante resulta también “Autobiografía”, más por su vinculación con significados (el lector deberá de investigar un poco) que por su postulación política que al final redunda en cliché cursi. En este cuento donde la imagen de Dimitri Beliáyev (escrito en el libro como Dmitri Belyaev), de Friedrich Nietzsche y de Grayatri Chakravorty Spivak (insisto, si quiere enterarse de qué va el cuento el lector deberá de investigar un poco) desvelan más quien está antes de la pluma que lo está escrito por esa pluma. Este cuento, ergo, se pierde en un halo academicista.

Extraña que, al ser escrito por alguien que se ostenta como obsesionada por el lenguaje, La memoria de las cosas presente errores de sintaxis por triste omisión o negligente descuido, al menos en el uso de vocativos: “Todo tuyo Iñaki, ¡a trabajar!” o “Pero sin embargo”, entre varios que se filtraron por el mismo reducto de donde salieron los dos microrrelatos citados supra.

Pudo haber sido un cuarto de maravillas. Jáuregui, fundadora de la editorial Sur+ con sede en Oaxaca, ha decidido que su primer libro de relatos sea solo un gabinete curioso de curiosidades.

Gracias, Sergio.

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 653, del Diario de Querétaro del 2 de abril del 2017.

Hacia la mitad de la década de los noventa los ojos del escrutinio público estaban volcados al fenómeno zapatista. La polarización política se alimentó de la violencia de los años 1994, 1995 y de las crisis económicas de entonces. Fuga de divisas, trataban de explicar con eufemismos los comentaristas especializados.

De fondo, había un fenómeno al que pocos o casi nadie le había dedicado su atención: los asesinatos de Ciudad Juárez. Para el periodista Sergio González Rodríguez este fenómeno cobró principal relevancia después de que una amiga muy cercana a él fuera asesinada en Chihuahua, quien en ese tiempo se desempeñaba como periodista para la revista Biblioteca de México, y editor y fotógrafo de la revista Luna Córnea, en donde tuve primer contacto con su trabajo visual y escrito, y en el periódico Reforma, medio que lo envió como corresponsal a Chihuahua para iniciar sus investigaciones acerca del asesinato de mujeres. En 1995 tuvo su primer viaje a Ciudad Juárez.

En su columna para El Universal del jueves 6 de abril, titulada “Sergio y las muertas” Héctor de Mauleón recordaba a Sergio tendido en la cama del hospital tras una golpiza que un grupo de sujetos le propinó al interior de un taxi en la Ciudad de México, a raíz de las investigaciones que Sergio llevaba a cabo.

En éste su Libro de Cabecera de nuestro suplemento BARROCO, número 595, del 7 de febrero del 2016, repasábamos el libro Huesos en el desierto (Anagrama, 2006), trabajo periodístico que recoge el producto de las investigaciones en torno al asesinato sistemático de mujeres en Ciudad Juárez.

En una de tantas tertulias, el poeta y amigo José Homero (Minatitlán, 1965) nos acercó una perspectiva distinta a Sergio desconocida hasta entonces por mí: un periodista apasionado que ha sabido integrar la investigación periodística a su discurso narrativo.

Es quizás por esta virtud particular de González Rodríguez que su discurso se ve influido por un halo de violencia cotidiana puesto en perspectiva desde la estética narrativa. Este halo ha influido innegablemente a escritores contemporáneos, de entre los que destacan a Emiliano Monge hasta el mismo Roberto Bolaño. Bolaño fue quien se acercó a González Rodríguez para solicitar su “ayuda técnica” en la elaboración de la inmensa novela 2666: “una metáfora de México y del pasado de México y del incierto futuro de toda Latinoamérica. Es un libro no en la tradición de aventura sino en la tradición apocalíptica” (Montoya y Esteban, Entre lo local y lo global: la narrativa latinoamericana del cambio de siglo, 1990-2006, Iberoamericana Editorial).

Querétaro recibió en varias ocasiones a Sergio. Unas como comensal en restaurantes taurinos, en el marco del Hay Festival 2016. Otras como miembro del legendario grupo Enigma, en la década de los setenta y, recientemente, el 22 de diciembre del 2012, en el toquín organizado por Circo Volador A. C., en el mismísimo hoyo funky de Felipe Carrillo Puerto que los viera actuar hace casi cuarenta años.

Bajista implacable con su inseparable bajo Rickenbacker, Sergio también fue un punto de encuentro entre voces y posturas tan disímiles. A él llegaban voces como las de Jenaro Villamil hasta del mismo Héctor de Mauleón. Acaso porque el mismo Sergio nunca antepuso algún interés político a su real pasión periodística.

Para no faltar al ámpula anual, reproducimos a continuación la última lista de los mejores libros del año según Sergio González Rodríguez.

Gracias, Sergio.

El mejor libro del año: Luis Villoro, La alternativa. Perspectivas y posibilidades de cambio.

Ensayo: Abraham Cruzvillegas, La voluntad de los objetos; Jaime Labastida, El amor, el sueño y la muerte en la poesía mexicana; Omar Nieto, Teoría general de lo fantástico; Maruan Soto Antaki, Reserva del vacío; Ernesto Lumbreras, Oro líquido en cuenco de obsidiana; Guillermo Sheridan, Habitación con retratos; Antonio Calera-Grobet, Sobras completas; Néstor García Canclini, El mundo entero como lugar extraño; José Woldenberg, La voz de los otros; Mario Casasús, Ignacio Manuel Altamirano en Morelos (1853-1901); Hugo Gutiérrez Vega, Otras voces, otros ámbitos; Evodio Escalante, Las metáforas de la crítica; Pedro Serrano, Defensas.

Ensayo político: Israel Covarrubias, Los espejos de la democracia; Froylán Enciso, Nuestra historia narcótica; Raúl Trejo Delarbre, Alegato por la deliberación pública; Enrique Díaz Álvarez, El traslado; Fernando Escalante Gonzalbo, Historia mínima del neoliberalismo; José Manuel Valenzuela y Rossana Reguillo, Juvenicidio; Enrique Krauze, El nacimiento de las instituciones.

Testimonio: Delia Juárez, edit., Así escribo; Orlando Ortiz, Jueves de Corpus; Julián Herbert, La casa del dolor ajeno; Sara Sefchovich, El cielo completo; Wilbert Torre, El despido; Leonardo da Jandra, Diarios (1999-2012); Julio Trujillo, Atajos y rodeos; Fernando Solana Olivares, Viernes.

Crónica: Héctor de Mauleón, La ciudad que nos inventa; Fabio Morábito, También Berlín se olvida; Jenaro Villamil, La caída del telepresidente; Alejandra S. Inzunza, et al., Narcoamérica; Juan Carlos Reyna, et al., Demasiados lobos andan sueltos; Daniel Lizárraga, et al., La casa blanca de Peña Nieto; Diego Olavarría, El paralelo etíope; Rogelio Villarreal, ¿Qué hace usted en un libro como éste?; Antonio Bertrán, Chulos y coquetones; Diego Enrique Osorno, Slim; Francisco Goldman, El circuito interior; Juan Villoro, Paco Ignacio Taibo II, et al., La travesía de las tortugas; Emiliano Ruiz Parra, Los hijos de la ira.

Edición conmemorativa: Mariano Azuela, Los de abajo (Víctor Díaz Arciniega, edit.); Salvador Elizondo, Diarios 1945-1985.

Premio Verborrea Insufrible o Pobres Bosques: Francisco Martín Moreno, México engañado (600 páginas para mostrar que los libros de texto de la SEP están equivocados, ¡puaf!).

Arte y fotografía: Ana Casas Broda, Itala Schmelz, Gerardo Montiel Klint, et al., Develar y detonar; Daniel Lezama, Árboles de Tamoanchan; David Fajardo Tapia, Bandidos, miserables, facinerosos; Dulce María de Alvarado, Performance en México: 28 testimonios, 1995-2000; Aurora Noreña, Ondulaciones sobre el puente; Alejandro Magallanes, et al., La delgada línea que divide el lado derecho del izquierdo.

Cuento: Gabriela Jáuregui, La memoria de las cosas; Luis Jorge Boone, Cavernas; Gabriel Bernal Granados, Murallas; Daniela Bojórquez Vértiz, Óptica sanguínea; Bernardo Fernández “Bef”, Escenarios para el fin del mundo; Alberto Chimal, Los atacantes.

Novela: Emiliano Monge, Las tierras arrasadas; Elena Poniatowska, Dos veces única; Alberto Barrera Tyszka, Patria o muerte; Élmer Mendoza, Besar al detective; L.M. Oliveira, Resaca; Gabriel Santander, La venganza de las chachas; Fabrizio Mejía Madrid, Un hombre de confianza; Julio Patán, Negocio de chacales; Hernán Lara Zavala, Macho viejo; J.M. Servín, Al final del vacío; Antonio Ortuño, Méjico; Sandra Lorenzano, La estirpe del silencio.

Poesía: Carmen Boullosa, Hamartia (o Hacha); Jorge Esquinca, Cámara nupcial; Rocío Cerón, Nudo vórtex; Luigi Amara, Nu)n(ca; Feli Dávalos, Mongolia; Julia Santibáñez, Rabia de vida; Eduardo Milán, Donde no hay; Julio Eutiquio Sarabia, El tenue rededor del mundo; Ana Rosa González Matute, Brizna de hierba; Héctor Carreto, Testamento de Clark Kent; Roberto Tejada, Todo en el ahora.

Primera novela: Bruno H. Piché, Los hechos; Verónica Gerber, Conjunto vacío; José Manuel Cuéllar Moreno, Ciudademéxico; Eduardo de Gortari, Los suburbios; Vicente Quirarte, La isla tiene forma de ballena; Roberto Wong, París D.F.

Antología: Eduardo Antonio Parra, comp., Norte; Orfa Alarcón, et al., El silencio de los cuerpos; Juan Domingo Argüelles, Breve antología de poesía mexicana; Carlos Martínez Rentería, et al., De equivocaciones y barbarie; Cristina Rivera Garza, et al., Con/dolerse.

El peor libro del año: Rossana Fuentes Berain, México 2020 (Medalla de Oro de Candidez Ultraliberal).

 

Por el camino del Hay Festival Querétaro 2017

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 650, del Diario de Querétaro del 19 de marzo del 2017.

Por segundo año consecutivo, nuestra ciudad será sede del Hay Festival 2017, de acuerdo al anuncio oficial que hizo el presidente municipal de Querétaro, Marcos Aguilar Vega y el comité del Hay Festival of Literature, el pasado 9 de marzo.

En esta edición, el Hay Querétaro ofrecerá una nutrida programación cultural en un espacio inclusivo y abierto para la reflexión y la participación ciudadana con actividades en el ámbito de la literatura, la ciencia, el periodismo, los derechos humanos y el medioambiente. En concordancia con el momento histórico, este año se celebrará de manera muy especial el centenario de la promulgación de la vigente Constitución Política de México.

A continuación, algunos datos a tomar en cuenta.

La primera emisión del Hay Festival de este año tuvo lugar en Colombia, específicamente en tres ciudades: Cartagena de Indias del 26 al 29 de enero; Riohacha, un día entero; y Medellín, del 25 al 27 de enero.

“Nos ha tocado vivir tiempos interesantes. La vieja maldición china se cierne sobre América del Norte y Europa, pero en Colombia hemos tomado las riendas de nuestro propio destino y miramos hacia el futuro con valor y esperanza. Cartagena de Indias abre sus puertas para acoger otra gran fiesta en la ciudad más elegante del mundo. Vengan y únanse a nosotros para compartir historias e ideas, hacer amigos, bailar hasta el anochecer y reflexionar sobre cómo podríamos cambiar el mundo”, fue el mensaje de apertura en Cartagena de Cristina Fuentes La Roche, directora del Hay Festival América.

Antes de llegar a Querétaro, el Hay Festival seguirá su camino por el Hay Festival Hay-On-Wale, Gales, del 25 de mayo al 4 de junio. Después de nuestra ciudad, el festival se moverá a Segovia, España, del 22 al 24 de septiembre; luego a Dinamarca, del 26 al 29 de octubre; de vuelta a América va a Arequipa, Perú, del 9 al 12 de noviembre. Ese mismo mes, pero del 24 al 26 de noviembre, viaja a Gran Bretaña para el Festival de Invierno, para luego iniciar el 2018 en Cartagena, del 25 al 28 de enero.

Para honrar a Cien años de soledad del Nobel colombiano Gabriel García Márquez, en el aniversario número 50 de su publicación, el Hay Festival y la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) convocaron a ‘El gozo de leer Cien años de soledad’, una lectura colectiva que tuvo lugar del 26 al 28 de enero en Cartagena.

Hay Festival Cartagena contó con la presencia del premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, los laureados escritores españoles Fernando Aramburu y Luisgé Martín, los escritores brasileños Ana María Machado y Joao Pablo Cuenca, el chileno Alberto Fuguet, la escritora francesa ganadora del Grand Prix RTL-Lire Maylis de Kerangal, el cubano Leonardo Padura, el escritor estadounidense Jonathan Shaw, el suizo Joël Dicker y el escritor libio-británico Hisham Matar, quien lanza su libro El Regreso, entre otros.

En la lista de escritores invitados del Hay Querétaro 2017 destacan los escritores Paolo Giordano (Italia), Hanif Kureishi (Reino Unido), Diego Zúñiga (Chile), Ignacio Martínez de Pisón (España) y Antonio Ortuño (México); las científicas María Teresa Ruiz (Chile) y Andrea Wulf (Reino Unido); el historiador Norman Ohler y el periodista Óscar Martínez (El Salvador). No se ha confirmado la presencia de ningún premio Nobel, como en la edición anterior que contó con la presencia de

Hay Querétaro ofrecerá una gran programación cultural en un espacio inclusivo y abierto para la reflexión y la participación ciudadana con actividades en el ámbito de la literatura, la ciencia, el periodismo, los derechos humanos y el medioambiente, este año se celebrará de manera muy especial el centenario de la promulgación de la vigente Constitución Política de México.

Hay Querétaro continuará con el trabajo de colaboración con Acción Cultural Española, AC/E, British Council Mexico, BBC Mundo y embajadas de diversos países.

En la edición Hay Querétaro 2016, asistieron 22 mil personas, 110 invitados nacionales e internacionales, se llevaron a cabo 70 eventos y se contó con veinte sedes. Más de un millón de personas cosnultaron información del Hay Festival Querétaro a través del proyecto de colaboración con BBC Mundo. Más de 100 mil personas pudieron seguir los eventos a través de la transmisión en línea vía streaming.

De las veinte sedes destacan el Teatro de la Ciudad, el Cineteatro Rosalío Solano, el Museo Regional, el Museo de la Ciudad, el Patio de la Delegación Centro Histórico, la Plaza Fundadores, la Universidad Anáhuac, el ITESM, la UVM, la UNAM campus Juriquilla, las Bibliotecas Públicas de Querétaro; las escuelas hogar Santa Rosa de Lima y Américas Unidas, y el Antiguo Mesón Aspeytia.

Para la edición 2017 se espera la presencia de un número similar de invitados especiales, 23 mil asistentes y una mayor vinculación con el sistema de bibliotecas públicas estatales.

Estos han sido los libros más vendidos del Hay Festival 2017 de Cartagena.

  1. Los Romanov, Simon Sebag Montefiore (Editorial Crítica)
  2. El regreso, Hisham Matar (Editorial Salamandra)
  3. Ante todo no hagas daño, Henry Marsh (Editorial Salamandra)
  4. La verdad sobre el caso de Harry Quebert, Joël Diker (Alfaguara)
  5. Instrumental, James Rhodes (Blackie Books)
  6. El hombre que amaba a los perros, Leonardo Padura (Tusquets Editores).

Para facilitar las cosas para los asistentes al Hay Festival, tanto en la sede estatal como alrededor del mundo, el grupo Kieneskien Editorial SAS ofrece la app hay Festival 2017, para plataformas iOs y Android. Esta app es un espacio en el que se puede consultar la programación del evento de acuerdo a cada sede. Se puede conocer los horarios y sedes de las conferencias, charlas con invitados especiales, noticias, fotografías y reseñas biográficas de los escritores. Asimismo, se presenta información actualizada del desarrollo del Hay Festival en las distintas sedes.

Con esta entrega, Caro Lector, iniciamos el camino hacia el Hay Festival Querétaro 2017. ¡Vamos!

 

Diario erótico: una entrevista con Valeria Martell

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Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 645, del Diario de Querétaro del 12 de febrero del 2017.

Capitalina, licenciada en finanzas, conferencista, consejera, bloguera, escort durante 1000 días, saltó a la fama el año pasado con su Diario Erótico, mil noches de escort (Ediciones B, 2016) y tras encender las redes sociales. Hoy está con nosotros en una entrevista exclusiva para suplemento BARROCO del DIARIO DE QUERÉTARO. Ella es Valeria Martell.

¿Quién es Valeria Martell?

Valeria Martell es una mujer que ha caído muchas veces en diferentes aspectos de su vida y se ha levantado de todas ellas con un aprendizaje. No se arrepiente de lo que ha hecho en su vida. Una vez, durante 1000 días, fui escort, y en mi paso por un oficio mal visto descubrí las verdaderas necesidades que puede tener una persona. Aprendí a no juzgar y, sobre todo, a que si tienes un talento hay que sacarle jugo. Suena frío, pero la realidad es que todos vendemos caricias. ¿Que cómo me siento al respecto? Como Licenciada en Finanzas, con varios diplomados (entre ellos uno en teología, otro en nutrición deportiva, y uno más en sexología) estoy convencida que puedo ayudar a hombres y mujeres a descubrirse en varios aspectos de su vida.

¿Cómo encontraste el balance entre ser escritora, escort y profesionista?

En su momento, cuando tuve que ser escort y profesionista, fue difícil porque en el rol de escort no quería ser descubierta. Tú sabes, la doble moral. Hoy en día, el haber sido escort me llevó a dar el paso definitivo para escribir mis experiencias más eróticas, siempre he disfrutado escribir, creo que es un talento que tengo desde la secundaria. Estoy segura que puedo expresar mucho escribiendo.

¿Qué desafíos has enfrentado en México como escritora de literatura erótica?

Cuando participé como autora en el concurso que organizó una editorial y una librería, fueron muchos. Al principio, la gente del medio literario me criticó, porque yo no tenía estudios en ese ámbito. Sin embargo, hoy más que nunca creo que si escribes desde el corazón y con el alma puedes hacer una buena obra. En lo que respecta a mi público, le entretiene leer que una mujer puede disfrutar mucho o igual que ellos un encuentro casual o de pareja.

¿Qué encuentra el lector en tu Diario Erótico?

Es una novela autobiográfica. Hablaba anteriormente de que somos propensos a juzgar; al respecto hay un párrafo en el que hago la siguiente interrogante: ¿cómo se le juzga a alguien sin conocer su historia previa? Me refiero un poco a mi vida familiar, cómo fue mi relación con los hombres antes y después de ser escort. Mi vida familiar y mi vida sexual se entrelazan. En mi Diario hablo de algunos hombres de mi vida, creo que más de uno se sentirá identificado.

En tu libro, Al punto G (Novelistik, 2017), hablas de que “Las mujeres no elegimos nuestro origen pero podemos ser dueñas de nuestro destino. Nacemos para ser esposas y esclavas, pero vivimos para demostrar lo contrario: que somos amantes, empresarias, espías, asesinas, guerreras, líderes, doctoras, abogadas, escorts, artistas del engaño”. ¿Qué pueden aprender las mujeres de una escort?

Más que aprender algo de una escort, es saber que soy una mujer como ellas; que como mujeres podemos ejercer y hacer de nuestra vida lo que más nos convenga. Ser feliz es algo muy sencillo, pero nos complicamos, desde nuestras relaciones amorosas hasta en las laborales. Muchas veces he pensado que las mujeres somos las que más criticamos a otras mujeres, a veces a tal grado que somos las primeras en promover el machismo con ciertas actitudes.  Las mujeres somos maravillosas y si nos proponemos cambiar y complicarnos menos, podemos hacer cosas extraordinarias, unidas.

¿Qué tienen que aprender los hombres de las mujeres?

A expresar más sus necesidades. Recuerdo que alguna vez le dije a alguien: “el machismo en el que crecimos es tan grande que desde pequeños educamos a los hijos de reprimir lo que sienten, en especial a los hombres. Si lloras, eres niña. En la adolescencia no llores o eres marica…”. Mostrar sus sentimientos parece ser pecado. Un hombre no siempre busca sexo en una escort, a veces busca alguien que lo escuche, que lo haga incluso sentir especial, como nunca antes se ha sentido.  Al ser más emocionales, las mujeres no somos juzgadas. Creo que es lo único que deben aprender. Y ahí ya podríamos hablar de una equidad de género.

¿Es el tema del sexo un tabú vigente?, ¿cómo has confrontado la doble moral?, ¿has sufrido censura?

Hablar de sexo en México será por mucho tiempo tema tabú. El machismo está muy marcado y con ello la doble moral. La gente juzga tu forma de vestir, tu manera de expresarte… ¡Todo! La gente se más ocupa de lo que hacen otras personas, que lo que realmente hace por sí misma. Muchas cuentas en diferentes redes sociales me han llegado a bloquear. Creo que decir la palabra pene o vagina está más censurada que ciertas imágenes de periódicos amarillistas o que palabras como “violación”, “homicidio” o “suicidio”. Sin embargo, medios como el suplemento BARROCO, y algunos en televisión y radio, se abren a hablar un poco más de sexo y eso también habla de un avance. Por el sexo estamos aquí y por la falta de información muchos jóvenes se embarazan a pesar de poder conseguir un preservativo hasta en la tienda de la esquina. Muchas parejas terminan por insatisfacción sexual, o peor aún: viven unidas en la amargura por falta de comunicación.

¿Qué te resulta más placentero, escribir o vivir tus experiencias?

Escribir mis relatos me llevar a revivirlos una y otra vez, me dan placer, me excita leerlos. A veces hasta me quedo pensando: “pudimos hacer esto o aquello esa vez… si lo volviera a ver le haría esto”.

¿Extrañas algo de tu vida anterior a ser escort y escritora?

Lo he dicho algunas veces: Ser escort es como cualquier trabajo en donde explotas tu talento. Pero también, como cualquier trabajo, no debes estancarte. No debes quedarte en tu zona de confort. Y así me sucedió. No puedo quedarme en un sitio donde por más que explote un talento y lo pueda seguir haciendo, estoy educada a buscar nuevas metas, nuevos proyectos, razón por la cual comencé hace un año a tomar algunos diplomados. Hoy en día lo que he aprendido en vida y en el estudio me llevan a dar conferencias de temas sexuales, coaching de vida, financiera y sexual. Ahora estando del otro lado como escritora puedo aportar algo a una sociedad que aún le da miedo decir la palabra SEXO.

¿Cuáles son tus siguientes proyectos? ¿Tienes pensado visitar Querétaro?

Este mes estaré en la FIL del Palacio de Minería, presentando mi novela. En marzo estaré en la Exposexo, presentando mi novela y posiblemente con una ponencia sobre sexualidad. Estoy escribiendo dos libros: la segunda parte de Diario Erótico y un libro totalmente para caballeros, donde ofrezco tips para tener mejores relaciones personales y sentimentales con las mujeres.

Invito a todo México para que me inviten a sus ciudades a presentar mi libro, una autobiografía en la que muchos se identificarán. Espero en abril estar visitando la hermosa ciudad de Querétaro.

Cronología del progreso

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 644, del Diario de Querétaro del 5 de febrero del 2017.

Progreso es toda innovación favorable a la vida humana, define Gabriel Zaid (Monterrey, 1934) con su distintiva ecuanimidad. Los progresos los podemos encontrar en la materia, en la vida, en la libertad, en la crítica, en el amor.

Pero cuidado, no toda innovación es necesariamente favorable para el beneficio del ser humano. Las reformas legislativas (pienso en el desencanto de las reformas estructurales), los cambios de denominación a ciudades (del DF a CDMX), los cambios en planes y programas de estudios de una institución educativa, la estructura arquitectónica urbana de una calle, el cambio de presidente en una nación…

La noción de progreso implica cuando menos tres elementos: cambio, tiempo y la noción de lo mejor. Pero estas cosas a su vez han sido negadas. Parménides, a través de su vía de la verdad, que se ocupa del llamado ente, apela a lo homogéneo, inmutable, inmóvil y perfecto. Einstein negó la existencia del tiempo a través de la teoría de la relatividad, no hay forma de especificar acontecimientos en los cuales todos puedan estar de acuerdo de manera simultánea, lo que ocurre “ahora”, al momento en que usted, Caro Lector, lee este texto, puede ocurrir en otros “ahora” para cualquier persona que se mueva a una velocidad distinta dentro del espacio. Nietzsche negó la existencia de lo mejor. Esto, así como la noción de verdad, es un recurso creado por los mismos seres humanos para ayudarse a comprender, a distinguir entre nociones engañosas determinadas por la adecuación que los mismos sujetos proponemos de acuerdo a nuestra propia perspectiva de la vida.

No obstante, Gabriel Zaid añade dos elementos más al concepto de progreso: la gradualidad en donde los cambios pueden suscitarse como saltos bruscos (Hegel) o como procesos graduales y paulatinos (Gould); y el rumbo, en donde el progreso puede concebirse como una orientación hacia una plenitud cada vez mayor (Hegel), o sin ningún rumbo determinado (Gould).

En el mito cristiano, el progreso ulterior es inconcebible, de acuerdo a la lectura de Zaid. Si bien en el Génesis se relata la Creación (la nada, la luz, los cielos, la Tierra, las especies vegetales y animales, el hombre y la mujer) en cuya serie el progreso encuentra su plenitud y culminación: Dios se complace con su obra terminada, más allá no hay nada nuevo bajo el sol, pero a su vez el fin de los tiempos redunda en el origen de los tiempos.

La idea de progreso se traslada al plano personal. La manifestación de esta apropiación subjetiva del proceso encuentra en nuestra cultura múltiples referentes, unas veces a modo de estímulos, otras como un conjunto sofisticado de pensamiento, es decir, una cosmovisión.

En este sentido, Zaid acota la idea de perfeccionamiento personal considerándolo como un proceso gradual (Hegel), cuyo origen data desde la aparición de la cultura cristiana, en el siglo IV, en donde se gestó mandamiento radical de ser perfectos, el modelo ascético del atletismo griego, la primacía del éxtasis superior a la acción presente con fuerza en los filósofos neoplatónicos y la invención budista de la vida conventual. En esta ruta monacal, la vida se presenta como un anticipo de la vida futura, una especie de entrenamiento previo del más allá en la Tierra, la idea de la utopía se expresa en un cielo nuevo y una tierra nueva.

En contraste, la idea de progreso moderno es gradual, histórico y social, no individual, es, a diferencia de la propuesta cristiana, es para Zaid un mito cristiano tardío que, desde el siglo XII, se convierte en un proyecto social, no personal.

¿Cómo puede haber progreso? La energía, el calor, la presión el movimiento, tienden a disiparse, enfriarse, nivelarse, detenerse. La vida –dice Zaid­– tiende a desorganizarse, la comunicación tiende al ruido, el orden al desorden, todo tiende a menos: a la degradación de la entropía. No obstante, el mito arcaico de la Creación desembocó en el mito moderno de lo que llamamos progreso. Suponer que, a pesar de los fetichismos que se le atribuyen, el progreso haya resultado fecundo obedece a que éste junto con el tiempo y el cambio existen. Si lo asumimos con sentido crítico y sentido del humor, como sugiere Zaid, estamos en posición de afirmar:

  • Que ha habido y seguirá habiendo innovaciones favorables a la vida humana.
  • Que el progreso existe.
  • El mismo progreso es, como concepto en sí, anterior a los ideales progresistas.
  • Que el progreso se puede ser gradual pero también se pueden presentar saltos.
  • Que del paso de la nada (ese sitio que algunos han llamado tiempo cosmogónico) a la energía, la materia, la vida, la inteligencia y el lenguaje son grandes saltos de una realidad que mejora.
  • Que el progreso milenario ha tenido rumbo a pesar de las vicisitudes, y debería tenerlo desde una perspectiva prospectiva. Aunque es difícil determinar un rumbo particular, es deseable lograr ese objetivo.

En nuestra contemporaneidad coyuntural, el debate entre tiempos pasados y futuros carentes de certeza, la idea de progreso se presenta como una incitación. No obstante, dice Zaid, “no es verdad que todo tiempo pasado fue mejor. Ni que todo lo más reciente es mejor. Ni que el futuro será siempre mejor. Pero cabe desearlo, y trabajar porque así sea, con optimismo razonable” (página 15).

Entre la discusión de los apocalípticos (aquellos para quienes la cultura de masas y los medios de difusión destruyen las características de cada grupo étnico, el público no expresa sus diferencias y, por lo tanto, se mantiene conforme con lo que se ofrece) e integrados (aquellos que hacen una interpretación benévola sobre los resultados que provoca la cultura de masas como el acceso de todos a la cultura), la idea de progreso se hará presente en el día en que lo pobres sean protegidos como especie en extinción. No obstante, la idea de desigualdad seguirá vigente, incluso, si toda la sociedad fuera millonaria, la desigualdad persistiría, vaticina Zaid.

La idea de progreso es tratada desde la cultura, los procesos de producción, la idea de la revolución urbana y su consolidación en cultura comercial, la idea del progreso en la Historia y el progreso moral son las variables a través de las cuales Gabriel Zaid presenta su cronología del progreso.

El Progreso, entendido como toda innovación favorable a la vida humana ya sea en el mundo físico, biológico o cultural, teórico o práctico, individual social, debería de ser elevado a rango de escrutinio racional y no solamente como una consecuencia circunstancial. De este modo, hablando específicamente del progreso moral, Zaid afirma que lo deseable es que todo se arregle pacíficamente, pero basta con alguien decidido a usar la fuerza contra los que renuncian a la fuerza (y aprovechando eso, precisamente) para que el buen deseo resulte contraproducente: para que todo dependa de la fuerza del abusivo. Bajo ninguna circunstancia podemos considerar proceso a aquello que no produce.