¿Soy una adolescente en riesgo de tener un embarazo no deseado?

Amiguita: resuelve el siguiente cuestionario. Solamente podrás responder sí o no. No te preocupes, solamente tú tendrás acceso a las respuestas. Para que el experimento funcione, sé lo más honesta posible.

Situaciones No
1. Tu menarquia (es decir, tu primera menstruación) te llegó a temprana edad (10-12)    
2. Sientes muchos deseos y mucha curiosidad por tener relaciones sexuales.    
3. Ya tienes una vida sexual activa con tu novio.    
4. No tienes la más remota idea de qué es la fisiología de la reproducción. Y no te importa.    
5. Padeces lo que se llama “analfabetismo sexual” porque ni tus padres, ni tus maestros, ni en tu centro de salud, ni en la comunidad en general te han hablado de temas relacionados con la sexualidad.    
6. Te sientes como las actrices de las películas o las telenovelas y quieres sentir y hacer lo mismo que ellas: te crees la Anastasia de las 50 sombras de Grey.    
7. Vives en situación de riesgo porque perteneces a estratos socioeconómicos bajos. Tú y tu familia tienen mucha necesidad económica.    
8. Tienes relaciones sexuales poco estables y con diferentes personas.    
9. Tu nivel educativo es muy inferior porque eres mala estudiante.    
10. Eres hija o hermana de una madre adolescente.    
11. Eres víctima de abuso sexual, maltrato físico o violencia por parte de tus padres, hermanos y hasta de tu novio. Y no lo quieres reconocer ni denunciar.    
12. Tu familia es muy inestable.    
13. Tu familia es demasiado estricta.    
14. Tu familia es demasiado permisiva.    
15. Tu familia es muy conflictiva, las peleas y discusiones sin sentido son cosa de todos los días.    
16. Sientes que en tu familia no se transmiten afecto.    
17. Sientes que tienes baja autoestima.    
18. No cuentas con ningún proyecto de vida.    
19. Quieres independizarte a como dé lugar de tu familia.    
20. Tienes amigas embarazadas que te presionan para que seas parte del grupo.    
21. Tu novio quiere tener un hijo contigo para sellar su amor.    
22. Crees que la maternidad es la forma más sublime de realización de la mujer.    
23. Sientes culpa, miedo o vergüenza por tener una vida sexual activa.    
24. Te sientes obligada a ser madre porque es una tradición familiar.    
25. En tu congregación religiosa te infunden la idea de que la sexualidad solamente debe presentarse para tener hijos.    
26. Crees que el hombre debe de ser arrogante, rudo, el que domine en la relación: el macho que siempre has deseado tener.    
27. Crees que la mujer debe de ser sumisa, dócil, la que sacrificará su vida para proteger a su esposo y a sus hijos.    
28. Crees que la maternidad es la máxima manifestación de la femineidad.    
29. No sabes usar métodos anticonceptivos. Es más, eres incapaz de ir a la farmacia a comprar un condón.    
30. Ves adolescentes embarazadas a tu alrededor y te dices a ti misma: “Bueno, eso no podría ocurrirme a mí”    
Si respondiste SÍ a una de las situaciones, el riesgo de embarazarte está presente. Si respondiste SÍ a la pregunta 6 y a la mayoría de las situaciones, déjame decirte que además de tener un pésimo gusto literario, tienes un enorme riesgo de tener un embarazo no deseado. Si respondiste NO a todas, ¡Felicidades, el mundo te pertenece! Eres dueña de tus sentimientos, de tus pensamientos, de tu tiempo y de tu libertad. Podrás llegar tan lejos como quieras llegar.

Cuando el cine conoció a la literatura I

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Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 592, de El Diario de Querétaro de 24 de enero del 2016.

Corría el año de 1998 cuando, a través de la extinta revista Viceversa, dirigida por mi admirado y estimado Fernando Fernández, tuve mi primer contacto con Harry. Tres años después, una compañera de la universidad me sorprendió leyendo ávidamente aquél libro infantil, de más de poco más de 250 páginas, con una ilustración sencilla, que narraba las peripecias de un chico huérfano llamado Harry Potter quien, tras recibir de forma por demás extraña una misteriosa carta, era invitado a ser parte del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Después de quedar admirado ante la magia narrativa de Harry Potter y la piedra filosofal (Salamandra, 2001) de J. K. Rowling, aventuré una elucubración, misma que el tiempo se encargaría de confirmar: tras su creciente éxito editorial y su posterior adaptación cinematográfica, Harry Potter se convertiría en el fenómeno literario y cinematográfico masivo de la primera década del siglo XXI.

Una cuestión recurrente entre cinéfilos y bibliófilos, que para algunos resulta un debate ocioso, mientras que para otros es una discusión metafísica fundamental, es la disyuntiva de si es mejor el libro que la película, y viceversa. Para la mayoría de quienes han leído La Iliada (Porrúa, 2005) de Homero; El Perfume (Penguin, 1987) de Patrick Süskind; o La insoportable levedad del ser (TusQuets, 2014) de Milán Kundera, por mencionar algunos; y hasta no pocos lectores de Harry Potter, coinciden en que el libro es mejor que la película. Por su parte, quienes han visto Muerte en Venecia (1971) de Luchino Visconti; El Padrino I y II solamente (1972 y 1974, respectivamente) de Francis Ford Coppola; o El club de la pelea (1999) de David Fincher, por citar ejemplos, opinan que la película es superior que el libro en el que se basan.

Si bien desde ambas vertientes estéticas podemos establecer un diálogo metarreferencial e intertextual, es un hecho que la literatura sigue siendo un punto de encuentro para que directores, actores, guionistas, productores, músicos, artistas visuales y demás nos compartan su propia visión de sus lecturas. A continuación, caro lector, presentamos las películas que han sido basadas en libros, a pretexto de la 88ª entrega de los premios Oscar.

El renacido (The Revenant, 2015) de Alejandro González Iñárritu, cuyo guión ha sido adaptado por Mark. L. Smith y el propio González Iñárritu, está basada en la novela biográfica de Michael Punke (Planeta, 2002). Cuenta la historia de Hugh Glass, un cazador estadunidense de finales del siglo XIX quien, tras ser atacado por un oso grizzli, sobrevive recorriendo cientos de millas con una pierna rota, el torso destrozado y una frenética sed de venganza.

Sin embargo, esta no es la primera película basada en la vida de Hugh Glass. En el año de 1971 se presentó El hombre de una tierra salvaje bajo la dirección de Richard C. Sarafian y con guión adaptado de Jack DeWitt.

Si bien la trama de El Renacido podría recordarnos a El Conde de Montecristo (Penguin Clásicos, 2003) de Alejandro Dumas, lo cierto es que la novela de Punke es una magra adaptación de Lord Grizzly (Signet, 1994, sin traducción al español disponible) de Frederick Manfred, un autor norteamericano de las llanuras de Iowa poco reconocido. Por cierto, en ninguna de las dos películas se le otorga el crédito debido a Manfred.

El Marciano, Marte u Operación Rescate (The Martian, 2015) de Ridley Scott, con guión de Drew Goddard, obtuvo siete nominaciones. La trama se basa en la novela de ciencia ficción homónima del escritor autodidacta y bloguero Andy Weir. Si bien intertextualmente el relato original nos remite a Robinson Crusoe (Penguin Clásicos, 2003) de Daniel Defoe, la manera en la que fue concebido el relato del marciano es inquietante.

La historia de Weir, un californiano ingeniero en informática, se ha convertido en un hito literario del siglo XXI. Con formación literaria autodidacta, en el año 2011 Andy Weir solía utilizar internet solamente para colgar sus textos literarios en su blog personal. Fue el relato titulado The Egg el que tuvo una mayor relevancia al grado de convertirse en un contenido viral.

Tras imaginarse un insólito viaje a Marte (Weir está convencido que jamás en su vida sería astronáuta), y animado por el inusitado éxito de The Egg, el autor colgó su relato por entregas de capítulos y de forma gratuita en su blog. Tanto The Egg como The Martian fueron colocados por los propios lectores en la plataforma reddit.com, un sitio de software libre donde los usuarios pueden compartir enlaces y contenidos, con la posibilidad de votar a favor o en contra de lo que allí se comparte. Esto generó una reproducción y distribución masiva del texto y le atrajo a Weir cerca de tres mil seguidores de su blog. Fueron los mismos seguidores quienes se encargaron de hacer comentarios y sugerencias al texto de Weir, a quien le bastaron tres años intensos de investigación acerca de las condiciones geográficas de Marte, de los viajes interestelares, de expediciones espaciales de la NASA y rudimentos de botánica.

Tal vez por sus reminiscencias a las aventuras de Robinson Crusoe; quizás por sus referencias directas a McGyver (aquella emblemática serie de televisión transmitida entre 1985 y 1992, por quien Weir a declarado su total admiración); acaso por el sentido del humor del astronauta Mark Watney (interpretado en la película por Matt Damon); o por la trama que por momentos se confunde entre una odisea espacial y una profunda reflexión filosófica entre el ser, la nada y el tiempo, el relato de Weir atrajo a un inmenso público lector heterogéneo, entre fanáticos de la ciencia y lectores impropios a la ciencia ficción, a nivel internacional.

Fueron precisamente ellos, los mismos lectores-internautas, quienes demandaron la publicación de The Martian en formatos más asequibles para la comunidad virtual. Y así fue. En el mismo año de 2012, Weir accede a publicar su texto en Amazon al precio más barato posible: 99 centavos de dólar.

En poco tiempo, The Martian, la narración del primer hombre que camina sobre la superficie marciana y quizás el primero en morir en el planeta rojo, se convirtió en un éxito de ventas. Incluso, la versión del relato en Amazon superó a las descargas gratuitas disponibles en reddit.com, algo inusitado hasta el momento. Tras el éxito obtenido, tanto Random House como Fox se pusieron en contacto con Weir para la adquisición de los derechos. En su formato físico, El Marciano (publicado al español por Ediciones B en 2014), se ha convertido en un fenómeno de ventas.

Antes de su muerte, en la película David Bowie es homenajeado por Ridley Scott: un tema de Bowie se toca completo (no diré cual, caro lector) en una escena que funge como epicentro estético entre el cine, la literatura, la música popular contemporánea, algo que los fanáticos crónicos, entusiastas emergentes e incipientes, o los adustos indiferentes a Bowie agradecerán profundamente.

The Egg y otros textos de ciencia ficción de Weir están disponibles en su página personal: galactanet.com

Beek: porque los mejores libros los encuentras a través de tus amigos

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Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 591, de El Diario de Querétaro del 17 de enero del 2016.

“Surgió como una idea de Pamela, y se convirtió en Beek, una red social donde puedes seguir a tus amigos, autores favoritos, líderes de opinión y otros lectores para ver lo que están leyendo y descubrir los mejores libros”, nos cuenta Max Holzheu, cofundador y CTO de Beek, en entrevista exclusiva para el suplemento cultural BARROCO.

Max Holzheu y Pamela Valdés, cofundadora y CEO de Beek, comparten la noción de que “en estos tiempos las buenas ideas no tienen por qué encuevarse: tienes que mostrar tus ideas al mercado para conocer lo que realmente piensa la gente de tus ideas”.

Beek fue concebida inicialmente como un Netflix (servicio de televisión digital por demanda) para libros, que como usuario te suscribieras para tener acceso a una gran cantidad de libros y que pudieras leer sin limite. No obstante, “ambos coincidieron en que nos eran más las dificultades que los beneficios, por lo que fuimos refinando la idea hasta el resultado que presenta actualmente: una red social para los amantes de la lectura, una plataforma donde la gente puede compartir libros con sus amigos hasta con líderes de opinión. Queremos que, cada vez que quieras buscar, leer o compartir un libro, Beek sea tu punto de encuentro”.

Max es quien se encarga del desarrollo del producto, la escalabilidad, y arquitectura de la plataforma, mientras que Pamela se encarga de las relaciones públicas, marketing, y partnerships.

Si bien ya existe Goodreads, Beek es una iniciativa latinoamericana basada en la dinámica de las redes sociales más populares: “Un buen ejemplo de lo anterior sería Instagram, que es similar solo que con imágenes. Nosotros nos basamos en la misma dinámica, pero con libros”.

La idea de manejar la plataforma Beek mediante una aplicación o hacerlo en línea, como actualmente trabaja, no son dos opciones mutuamente excluyentes. “Comenzamos hace tres meses y decidimos hacerlo primero en web porque sabemos que más accesible para un mayor número de personas. Si bien la preferencia por la lectura digital en dispositivos se sostiene, la lectura de libros físicos complementada con la computadora es común en muchos lectores, por eso decidimos iniciar con el entorno web”, comentó Max.

En este proyecto participa un equipo de seis personas con presencia en varios países. “Tenemos un programador en Bolivia, un diseñador en Colombia, otro programador en México, otro más en Estados Unidos. Yo tengo presencia pendular entre Guatemala y los Estados Unidos, mientras que Pamela pasa la mayor parte del tiempo en México”.

A decir de Max, generalmente, la primera experiencia lectora que tenemos las personas es a través de actividades propiamente escolares, las cuales en la mayoría de los casos devienen en actividades tediosas por las tareas a realizar y aburridas por la ausencia de una estrategia para acceder a lecturas como El Quijote. Beek quiere unir la dinámica de las redes sociales con la de la lectura.

Asimismo, Beek plantea recuperar un elemento fundamental para la lectura y que, ante la tendencia digital, parece que ha ido perdiendo terreno: la atención. “Para el usuario de redes sociales, la atención no es importante. Nuestro mundo está cambiando constantemente. Con la fugacidad de la información, también el usuario cambia contantemente de actividad: lee un artículo, juega en una aplicación, atiende una publicación, actualiza un estado… con Beek lo que intentamos es adaptar y transformar contenidos tipo long form a través de la colaboración y de la interacción con tus amigos, para así incentivar principalmente a la juventud para que se involucren en la lectura”.

¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrenta Beek? Son varios, pero el más importante es lograr que el usuario se mantenga en la plataforma, que se identifique con ella, que la siga usando, que sienta realmente que es parte de Beek. “Para afrontar este desafío, las personas que conformamos el equipo de Beek tratamos de participar activamente con los usuarios, tenemos contacto con ellos a través de nuestros foros y de nuestra herramienta de chat, en donde podemos platicar, recibir comentarios y sugerencias. Si bien nosotros somos los desarrolladores, deseamos que sea un ejercicio colaborativo donde el producto sea construido por todos para beneficio de todos”.

De acuerdo a Max, la recepción por parte del sector editorial ha sido favorable: “si bien Amazon es un gigante comercial en Norteamérica por la relación efectiva que ha establecido con las casas editoriales, en México las editoriales aún son muy precavidas. Beek puede ser un gran aliado comercial en beneficio tanto del lector, quien tendría acceso a una mayor oferta, como de las editoriales, quienes podrían impulsar la oferta de sus publicaciones”.

¿Cómo se sostiene Beek? Casi todas las redes sociales, y hablando específicamente de Facebook y Twitter, que son inherentemente redes de interacción social, se sostienen inicialmente por la intervención de socios capitalistas que intuyen un futuro halagüeño en las aplicaciones. Al respecto, Max afirma: “Si bien Beek no es sostenible a corto plazo pero, dadas las condiciones actuales del mercado, es posible recibir inversión prematura por parte de inversionistas que posteriormente se convertirá en ganancias, una vez que hayamos consolidado un número suficiente de usuarios y convenios con editoriales y entidades comerciales. No obstante, nosotros tratamos de ser lo más agnósticos e independientes posibles con el afán de mantener el espíritu, la independencia y la transparencia de Beek”.

Lo que más interesa y atrae a los desarrolladores de la plataforma es entender la idea de bibliófilo, es decir, a las personas que aman a los libros. Las personas que aman a los libros no los aman per se, lo que a esas personas las conmueve y apasiona es la información que hayan en las obras literarias, las historias que se cuentan, la cultura que se adquiere a través de los libros.

Para Max Holzheu “los mejores libros los encuentras a través de tus amigos. Si bien existen las constantes recomendaciones comerciales a través de la lista de novedades, o por medio de un algoritmo intuitivo como en el caso de las recomendaciones que hace Amazon a sus usuarios, lo que nosotros queremos es que tú personalmente te presentes a la librería o adquieras un libro digital porque fue una recomendación hecha personalmente por un amigo, ya sea por referencia directa o porque a través de Beek de enteraste que los libros que tus amigos están leyendo”.

¿Es necesario que el desarrollador de una red social o plataforma para libros sea lector? “Definitivamente sí” –afirma Max– “Tan solo el año pasado llegué a leer unos 23 de 25 libros que me propuse leer. En este año espero alcanzar los 30 libros leídos”.

Puedes acceder a Beek en beek.io

El libro, la lectura y la escritura en cifras.

El libro en cifras 2015

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 591 de El Diario de Querétaro.

La edición 2016 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) será histórica: se celebran sus primeros treinta años; se espera que se rompa la marca de 792 mil visitantes y los 42 millones de dólares en ventas que dejó la edición 2015; y por primera vez se contará con un subcontinente como invitado de honor: Latinoamérica.

La razón: Latinoamérica ha manifestado un dinamismo boyante en materia de producción editorial. Tan solo en 2013, en América Latina se registró un promedio de 540 títulos por día. Entre el 2008 y el 2013 se registraron 837.945 títulos en las agencias ISBN de cada país del subcontinente. Esto representa un crecimiento del 83% respecto a los 458.580 títulos registrados en el periodo 2004-2008.

Los anteriores datos se presentan a manera de editorial por Marianne Ponsford (@mponsford), literata, periodista y editora para Turner, Planeta y Siruela, en el boletín El libro en cifras: boletín estadístico del libro en Latinoamérica (CERLALC-UNESCO, diciembre 2015) coeditado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), el cual es presidido por Ponsford desde octubre pasado.

El libro en cifras desglosa las estadísticas del estado de la cuestión en los siguientes apartados:

  1. Radiografía del libro y la lectura: indicadores económicos y del libro.
  2. ISBN en América Latina: primer semestre histórico en registros.
  3. Producción y circulación del libro en Centroamérica y República Dominicana.
  4. ¿Qué consejos darías a cualquier autor que acaba de ser rechazado por una agencia editorial?
  5. México: nueva Encuesta Nacional de Lectura y Escritura.

El boletín ofrece información interesante para lectores, escritores, literatos, promotores, librerías y editores. Pero también para instituciones públicas encargadas de la promoción y difusión del libro y sus fenómenos circundantes. A ellas debería de interesarles.

México, junto con Colombia y Argentina, ha contribuido al incremento (10.5%) en el registro de registro de títulos ante las agencias ISBN, en contraste con Brasil, país que ha mostrado un significativo decremento en este rubro. Han sido las editoriales comerciales las que más aportaron para el incremento del registro de títulos. Asimismo, también se incrementó el registro por parte de autores-editores (11%), y editoriales universitarias (10%), en contraste con la lamentable y evidente caída de los títulos registrados por el sector público (6%) y por las fundaciones y ONG (un dramático 17%).

Como ya se ha divulgado, en México los materiales de lectura de mayor utilización son los libros (57,3%), los periódicos (55%) y las redes sociales (44,9%), las revistas (38%), los sitios web (25,2%), las historietas o cómics (16,6%) y los blogs (13,4%), de acuerdo a la Encuesta Nacional de Lectura y Escritura 2015, que por primera vez incorpora los mecanismos estadísticos y metodológicos del CERLALC, disponible para su consulta en https://observatorio.librosmexico.mx/.

En cuanto a los principales canales de acceso a los libros, los números son halagüeños: 59,1% prefiere comprarlos, mientras que el 46,2% los recibe como regalo; el 40,6% elige el préstamo interpersonal, el 15,9% acude para préstamo en librerías o salas de lectura, mientras que un 11,6% opta por descargar los libros electrónicamente.

¿Cuál es el principal canal que utilizamos los mexicanos para la compra de libros? Predominantemente siguen siendo las librerías (69,8%), muy por encima de las ferias de libro (18,6%), de las tiendas de autoservicio o departamentales (17%), de los puestos ambulantes (16,9%), y de los mercados (9,8%). Si bien Amazon se ostenta como el titán de las ventas de libros electrónicos a nivel internacional, y que a partir del mes de diciembre incursionó en el mercado de editorial de impresión bajo demanda (un terreno inexplorado que inicialmente iniciará operaciones en España), en México no registra cifras relevantes para la Encuesta.

El libro en cifras destaca un rubro interesante, el que se refiere a las prácticas de escritura, el cual se inserta como un ámbito novedoso para la Encuesta. En este sentido, se aprecia la influencia de las tecnologías de información y comunicación, y un llamativo e inquietante contraste. Mucha atención, caro lector y noble escritor:

  • La escritura se utiliza en primer lugar para la redacción de mensajes de texto en el celular (46,3%).
  • Más atrás aparecen los mensajes en redes sociales (25,1%).
  • Enseguida vienen las conversaciones en chat (22,9%).
  • Los correos electrónicos siguen vigentes pero ya no en los primeros lugares (13,3%).
  • Curiosamente, los recados ocupan un lugar preponderante (36,6%).
  • Asimismo, tanto los trabajos escolares (33,5%) como los documentos de trabajo (20,5%) son importantes.

Con un poco de inferencia, caro lector y noble escritor, se deduce que para los mexicanos escribir es la razón principal para comunicarse (76%). Pero hay un sector renuente, con una participación importante, que se refiere a aquél donde las personas todavía escriben para expresar sus sentimientos y emociones (31,1%). Pero también los hay quienes escriben para sentirse mejor (20,2%), o los que todavía escriben para discutir o concertar ideas (15,1%) sector que, sin embargo, ocupa el último escaño del rubro.

¿Y cuál es el estado de la cuestión en cuanto a creación literaria? Esta grave pregunta no puede omitirse, si partimos del principio de que la creación literaria es el cénit de la comunicación escrita. En este sentido, encontramos que las personas que escriben cuentos o relatos ocupan un 8,6%, los que componen poesía o canciones se ubican en el antepenúltimo sitio con 7,8%, por encima de quienes prefieren emitir sus opiniones en blogs y foros (2,3%). Los clubs lectura virtual (sic) registran apenas un 0,4%.

Por razones de espacio y prudencia, no entraremos en el tema de lo que leemos los mexicanos. Sin embargo, llama la atención que nuestra comunicación literaria quede relegada por encima de la avasallante y efímera comunicación digital: nos comunicamos por dispositivos pero no discutimos; compartimos mensajes en redes sociales y escribimos para sentirnos mejor, pero es más importante comunicarnos para cumplir en la escuela y salir bien librados en el trabajo. La invitación a la creación literaria sigue estando abierta.

El libro en cifras. Boletín estadístico del libro en Latinoamérica, volumen 8 correspondiente al segundo semestre del 2015, puede descargarse desde cerlalc.org

Lecturas 2015: un encuentro polifónico.

Publicado originalmente en suplemento cultural Barroco No. 590., del Diario de Querétaro. 3 de enero del 2016.

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La experiencia estética de leer es un acto personal, subjetivo, evocador e intimista. Pero a la vez es un diálogo interior que evoca emociones, criterios, displicencias y sentimientos encontrados. La hoja de ruta literaria, una especie de itinerario peripatético, es a la vez un testimonio, un devenir hiperreferencial, un punto de encuentro entre el lector y su horizonte simbólico.

A invitación abierta del suplemento cultural BARROCO, diversas personalidades nos comparten un indicio breve pero significativo de su recorrido literario de este año que recién termina. Ya sea que se trate de libros publicados en el 2015, o de obras publicadas en otros tiempos, pero cuyo anacronismo anima su acercamiento, conocimiento, relectura, ritual o reencuentro, el siguiente recuento constituye un microcosmos literario que, más que un canon, sugiere una invitación desde la experiencia estética de cada viajante. Un regalo de BARROCO para nuestros lectores.

 

Araceli Ardón. Escritora, periodista, gestora cultura y profesora universitaria en México y el extranjero. Premio Nacional Rosario Castellanos en 1988. En el 2006 el Congreso del Estado de Querétaro le otorgó la medalla Junípero Serra por su contribución al desarrollo cultural y artístico de la entidad. Sus obras más recientes son Los caminos de Fray Junípero Serra en Querétaro, Museo de Arte de Querétaro y Restituto Rodríguez – Surrealista, donde participó como coautora y cuidadora de la edición.

Contigo en la distancia (Alfaguara, 2015), de Clara Guelfenbein, Premio Alfaguara de Novela 2015. Una joya literaria, un concierto coral a varias voces y en diversas tesituras porque rinde homenaje a las mujeres escritoras hispanoamericanas en el personaje de Vera Sigall. Trata sobre la búsqueda del sentido de la vida en las interlíneas de una obra literaria compleja escrita a través de las décadas de mayor producción de este personaje, y habla del amor con toda su complejidad. Hay dos historias: dos parejas, una que ha vivido su pasión en el pasado; otra joven, que analiza la relación que tuvieron los viejos.

El amante japonés (Plaza y Janés, 2015) de Isabel Allende. La historia de amor entre la joven Alma Velasco y el jardinero japonés Ichimei conduce al lector por un recorrido a través de diversos escenarios que van desde la Polonia de la Segunda Guerra Mundial hasta el San Francisco de nuestros días.

 

Silvia Lira León. Diseñadora editorial y escritora. Autora del libro de cuentos Materia urbana (Fondo Editorial de Querétaro, 2007). Aparece en la antología Nosotras y las palabras. Escritoras en Querétaro (Grupo Editorial la Otra Banda, 2007). Es autora del libro Jirones al viento. (Ediciones El Humo, 2013). Escribió la columna semanal Crónicas desde el portal, publicada en el suplemento cultural BARROCO de DIARIO DE QUERÉTARO, de 2007 al 2010. Escribió una segunda época de Crónicas desde el portal en el suplemento cultural aQROpolis, del periódico Plaza de Armas, en el año 2011.

No soy lectora compulsiva, no compro lo que sale al mercado, por lo general soy lenta con mis lecturas, me lo tomo con mucha calma, las disfruto, las releo, las gozo todo lo que puedo. Disculpen si no estoy a la moda en cuanto a escritores famosos o novelas exitosas. Mi lectura es atemporal. Puedo hablarles de un par de libros que disfruté mucho este año que termina. Ambos son de reciente aparición, y hablo de ellos porque a mí me entusiasmaron mucho, y espero que a quienes se asomen a ellos, también.

Las fauces del abismo (Océano, 2014), de Ignacio Padilla. Un libro de cuentos al estilo de un bestiario medieval, en los que destaca la animalidad del ser humano, el monstruo temible, las culturas milenarias o los gabinetes de maravillas, todo narrado de tal manera que no se sabe exactamente en qué momento estamos en la realidad o en la ficción. Es una maravilla.

Se desnudó y dijo sí… en tinta y papel (Querétaro, 2015). Me interesa destacar este libro publicado en el 2015, porque se trata de una antología de cuentos escritos por mujeres queretanas. Un grupo de damas que se reúne desde hace tiempo en un taller literario, ve publicado su trabajo de años en un hermoso libro que además “desnuda” temáticas cotidianas, sueños o desazones de los diversos personajes que las escritoras nos presentan en cada narración.

 

Luis Gabriel Osejo. Director ejecutivo de Ciudad y Poder, abogado de profesión mas periodista de oficio. Conductor y jefe de información en diversos medios locales, entre ellos DIARIO DE QUERÉTARO.

Lector asiduo, Luis Gabriel refiere cinco libros que lo cautivaron en el 2015: Memorías de mis putas tristes (Norma-Mondadori, 2004) de Gabriel García Márquez, la relectura de Los Miserables (1862) en sus tres tomos originales, Steve Jobs: la biografía (Debate, 2011), el también texto biográfico Fouché, retrato de un hombre político (Acantilado, 2009) de Stefan Zweig, y Los señores del narco (2014) de Anabel Hernández. Acerca de la relectura de Los Miserables, Osejo afirma: “tengo la costumbre de releerlos nuevamente cada cuatro o cincos años desde que tengo 13”. El mismo acto de releer lo efectuó con Memoria de mis putas tristes: “cometí el error de ver la película y, para quitármela de encima, tuve que volver a leer el libro”.

 

Héctor Villarreal. Profesor investigador del Departamento de Política y Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco. Colaborador destacado de la revista cultural Replicante.

Villarreal destaca Los espejos de la democracia (Gedisa, 2015) de Israel Covarrubias, un libro de teoría política cuya pertinencia no solamente es académica sino también política que intenta encontrar en voces de autores contemporáneos y actuales del pensamiento político continental, ideas acerca de la “desuniversalización de la democracia”, concepto teórico acuñado por el propio autor.

Villarreal, quien se declara lector con mayor interés por textos teóricos y académicos que por los de creación literaria, refiere también el libro La globalización desde abajo (UAM, 2015) de los académicos Carlos Alva y Lins Ribeiro, del cual, más que recomendación, “reconozco como una referencia para la bibliografía en la literatura en su campo de conocimiento: es un magnífico libro”.

 

José Luis Fernández Sepúlveda. Escritor, académico e investigador. Colaborador del Instituto de Investigaciones Multidisciplinarias de la UAQ. Ha impartido talleres literarios en el CEART, UAQ campus San Juan del Río y diversas instituciones educativas. En 2015 presentó su libro de cuentos Memorias del ermitaño (Sediento ediciones, 2015) en el marco de la FIL del Palacio de Minería. Espera la publicación de su próximo volumen de cuentos, El trilobite.

En este año estuve releyendo a Luis Spota a quien encuentro mordaz y entretenido en su clásico Casi el paraíso (1956, originalmente. Editorial Grijalbo, 1982). Por otra parte en un enfoque más acadámico leí Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas (Editorial Siglo XXI, 1968 originalmente) de Michel Foucault y Sobre la literatura de Umberto Eco (Debolsillo, 2002).

 

Alberto Chimal. Narrador, dramaturgo, ensayista y minificcionista mexicano. Su novela La torre en el jardín (Océano, 2012) fue finalista en el 2013 del premio internacional de novela Rómulo Gallegos. Su obra más reciente Manda fuego (Fondo Editorial del Estado de México, 2013) fue reconocida con el premio Bellas Artes de Narrativa “Colima”.

Este año tuve problemas de salud y de mucho trabajo, y apenas tuve tiempo de leer novedades. E incluso si lo hubiera hecho no habría podido leer absolutamente todo, así que jamás podría decir con absoluta certeza cuáles fueron los mejores libros de 2015. Creo que el ejercicio de hacer estas listas suena bien pero es engañoso. Siempre se trata de los libros que más le gustaron a quien se le pregunta. Entre los libros que leí, cito los que más me gustaron, o que desearía recomendar porque creo que son libros que merecen ser leídos. Algunos fueron escritos por personas que conozco y otros no, pero el criterio para seleccionarlos fue simplemente que hubieran sido lecturas gozosas –interesantes, reveladoras, conmovedoras, estrujantes– para mí. Tal vez puedan serlo para otros. Aquí va una lista de 8 libros que encontré en este año:

  • El amor es hambre, por Ana Clavel (Alfaguara, 2015)
  • Todos los vientos, por Erika Mergruen (Cal y Arena, 2015)
  • Méjico, por Antonio Ortuño (Océano, 2015)
  • Refugio 3/9, por Anna Starobinets (Nevsky, 2015)
  • Norte, por Eduardo Antonio Parra (ERA, 2015)
  • El cuerpo secreto, por Mariana Torres (Páginas de Espuma, 2015)
  • París DF, por Roberto Wong (Galaxia Gutenberg, 2015)
  • Cuentos populares mexicanos, antología de Fabio Morábito (FCE, 2015)

 

Leslie Dolejal. Músico y escritor, nacido en Tampico, Tamaulipas, en 1970. Avecindado en Querétaro desde 1987.

Los libros que leí este año y que me gustaría recomendar son los siguientes:

  • El libro de las mil y una noche (1962) en la edición de Compañía General de Ediciones, SA, México, con traducción directa del árabe por el Doctor J.C. Mardruz e ilustraciones de Salvador Bartolozzi, del año de 1965, en tres volúmenes.
  • Primavera y Flor de la Literatura Hispánica (Selecciones de Readers Digest, 1966) Selección hecha por Dámaso Alonso, Eulalia Galvarriato de Alonso y Luis Rosales, y dispuesta en 4 tomos.
  • Sincro Destino (Debolsillo, 2003) de Deepak Chopra, en una traducción de Gerardo Hernández Clark.

 

Miguelángel Díaz Monges. Escritor, poeta, ensayista, narrador, dramaturgo y periodista. Sus textos han sido compilados en diversos volúmenes o entregados al polvo de las hemerotecas. Durante varios años publicó en el suplemento Sábado el controvertido libro por entregas En el retrete del mosto. Su obra más reciente es Notas de desencanto y otras virtudes (Fundación Cultural Samperio/Deletérea, 2011).

No me considero un lector de novedades, pero sí tengo una opinión al respecto. En la siguiente lista me referiré a los que considero sucesos literarios fundamentales para México. Va la lista:

El juego del arte, una introducción a la estética (Tusquets, 2015) de Hugo Hiriart, autor siempre fundamental.

La edición conmemorativa de Farabeuf (Joaquín Mortiz, 1965 originalmente) de Salvador Elizondo. Imprescindible.

La edición en un solo volumen, por parte de Alfaguara México, de El quinteto de Mogador (Alfaguara, 2015), de Alberto Ruy Sánchez.

Hay que celebrar la publicación en inglés de El hombre de tweed, obra de Mauricio Montiel Figueiras escrita íntegramente en bloques máximos de 140 caracteres utilizando la plataforma de tuíter.

Siempre fundamental, Enrique Vila-Matas, publicó Marienbad eléctrico (Seix Barral, 2015) en varios idiomas y países, en todos los casos en editoriales independientes, suceso notable, que en nuestro país correspondió a Almadia.

Vampiros aztecas (Taller Ditoria, 2015) de Pablo Soler Frost, un autor extraordinario al que se le debería prestar mucha más atención,

Méjico (Océano, 2015) de Antonio Ortuño

La traducción de las obras reunidas de Seamus Heaney por parte de Pura López Colomé, suceso literario al que apenas se le prestó atención, como sucedió en general con lo poco de poesía a que el mercado permitió ver la luz.

De Fausto Alzati Fernández, uno de los pocos escritores mexicanos que está arriesgando con determinación y calidad tanto en ensayo como en poesía, hay que destacar dos libros de este año: Algo tan trivial (Festina Publicaciones, 2015) libro intimista, y la novela Aleluya (MAG ediciones, 2015).

La ciudad que nos inventa. Crónica de seis siglos (Cal y Arena, 2015) de Héctor de Mauleón, una crónica que ya urgía en una ciudad mágica sin trovadores y cronistas.

 

Darwin Franco Migues. Periodista independiente radicado en Guadalajara, Jalisco. Enfoca su trabajo periodístico en las desapariciones forzadas.

Roy desaparecido (Lado B, 2015) de Lolita Bosch, es un libro que recupera la identidad, memoria e historia de Roy Rivera Hidalgo, quien desapareció el 11 de enero de 2011 en San Nicolás de los Garza, Nuevo León. Bosch entrevista a Leticia Hidalgo y Ricardo Rivera en torno a la búsqueda que han emprendido de Roy. El libro es un trabajo periodístico con una narrativa muy humana donde se le da presencia a Roy ante la ausencia de justicia en torno a su desaparición.

Ayotzinapa: La travesía de las tortugas. La vida de los normalistas antes del 26 de septiembre (Ediciones Proceso, 2015). Este libro escrito a 44 manos es la construcción de las hojas de vida de los 43 normalistas desaparecidos y los 3 asesinados la noche del 26,de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Es un libro que nos cuenta, a través del trabajo de 44 periodistas, la biografía, historias y sueños de los normalistas con una narrativa que los muestra tal y como son. Es uno de los libros más entrañables sobre la tragedia de Iguala. Editorial Proceso.

Los huérfanos del narco. Los olvidados de la guerra del narcotráfico (Aguilar/Grijalbo, 2015) de Javier Valdez Cárdenas. El periodista sinaloense se adentra en la vida de quienes producto de la violencia generada por la guerra contra el narcotráfico hoy viven una orfandad forzada. A través de una serie de relatos, el libro nos deja ver el abandono que viven muchas de las familias que han quedado fragmentadas luego de la muerte o desaparición de sus seres queridos.

 

Juan Carreón. He publicado poesía desde los 14. Conaculta me sacó el primer libro en el 94, el cual fue prologado por Maria Teresa Azuara y Pedro Brull. El segundo con el sello del INBA fue prologado por Hugo Gutiérrez Vega, Guillermo Velazquez y Llañez

He sido locutor y productor de televisión y radio. Tengo 547 canciones registradas y me he presentado más de 400 veces en el extranjero cantando mis canciones. Doy clases de literatura hace 17 años.

El prolífico cantautor queretano presenta un par de textos anacrónicos y atemporales, susceptibles al eterno retorno del lector: “No se que se público este año. Mi último libro de estudio fue Anatomía de la melancolía (publicado originalmente en 1621) de Robert Burton. Y el siguiente fue Gargantua y Pantagruel (publicado originalmente en 1534), volumen que conjuga cinco novelas de tono satírico donde se narra la historia de los dos gigantes, escritas por François Rabelais. Los dos con más de 400 años de haber sido publicados”.

 

Marco Levario Turcot. Director de la revista Etcétera. Ha colaborado en diarios como El Nacional, Milenio Diario, Unomásuno y La Crónica de Hoy, así como en revistas como Nexos y Este País. Fue comentarista en Televisa y TV Azteca, y conductor en Canal 11; también trabajó en Núcleo Radio Mil y Radiorama. Autor de varios libros, en 1998 recibió el Premio Pagés Llergo por artículo de fondo.

Entre los libros que leí, y otros que comenzaron a circular en 2015, estos son los mejores cinco:

Historia mínima de el Neoliberalismo (Colmex, 2015), de Fernando Escalante Gonzálvo

Voltaire contra los fanáticos (Ariel, 2015), de Fernando Savater.

Tras las huellas de la ciencia. Un acercamiento universal (Tusquets, 2015), de Carlos Chimal

Tatami (Lengua de trapo, 2008), de Alberto Olmos

Quisiera ser John Fante (Editorial MOHO, 2015), de Daniel Herrera.

 

Julio Figueroa. Palabrero ambulante, prángana pero democrático, cristiano y otras vainas.

A estas alturas de mi vida, ya no estoy para ir leyendo las novedades editoriales que van saliendo año con año, cada vez más numerosas. Bien decía Borges: “Es importante leer, pero más importante que leer es saber releer, sólo que para releer hay que haber leído. (Cito de memoria). En suma, frecuento más mis libros viejitos de ayer y de siempre. Pero también es cierto que veo muchos libros que me hubiera gustado tener en mis manos, o amontonados en mi pequeña biblioteca ambulante y dispersa, para cuando llegara la hora y la necesidad de ellos. En fin, van los que sí están en mis manos y he leído y me acompañan:

  • Reflexiones del señor Z. O migajas que dejaba caer, recogidas por sus oyentes (Anagrama, 2015) de Hans Magnus Enzensberger. Llegué a este libro gracias a una excelente reseña de Fernando García Ramírez en Letras Libres. Es un relato lleno de sabiduría de un hombre que ha vivido todo o casi todo.
  • La reedición en este año de Los presidentes (Grijalbo, 1986) de Julio Scherer García que incluye a los últimos presidentes de México. Una lectura y relectura obligatoria para todos los que andamos en el medio: periodistas, políticos, escritores, ciudadanos críticos y palabreros.
  • Adiós a los padres (Random House, 2015) de Héctor Aguilar Camín. Una novela entrañable del escritor, historiador y político sobre la familia y el necesario ajuste de cuentas.
  • Personas e ideas. Conversaciones sobre historia y literatura (Debate, 2015) de Enrique Krauze. Otra reedición aumentada de una primera edición de 1989, que cierra con una entrevista al propio autor por Christopher Domínguez Michael. Las entrevistas son valiosas y no tienen desperdicio. Especialmente aprendí mucho con la de Isaiah Berlin. Krauze, hermano adversario y antípoda de Camín.
  • Octavio Paz en su siglo (Aguilar, 2014) de Christopher Domínguez Michael. Un libro de cabecera y de consulta sobre el ensayista y poeta entre los varios que han aparecido a partir de su primer centenario. Octavio Paz sigue siendo, guste y disguste, nuestro escritor más vivo, discutido y polémico de nuestro tiempo. Un clásico contemporáneo.
  • Número Cero (Lumen, 2015) de Umberto Eco. Una narración un tanto extraña, lejana y que sin embargo nos toca por el tema del periodismo, el poder, la memoria y el amor. Y los perdedores, más interesantes que los ganadores. Algo sé de eso, je je.
  • Los gobernadores, enclaves del autoritarismo en México. Sometimiento y subordinación de los medios de comunicación locales (Fontamara UAQ, 2015) de Germán Espino Sánchez y Efraín Mendoza Zaragoza. ¿Les son conocidos los nombres? Anatomía de las entrañas de la prensa y el poder en Querétaro. Urge una reseña crítica de este libro para su mayor difusión más allá de la academia. A sociedad abierta y a prosa seca y desnuda con datos duros.
  • Quiero cerrar estas notas a la carrera con la edición 2043 de la revista Proceso dedicada al último adiós al sacerdote, periodista, poeta y fundador del propio semanario Enrique Maza, 1929-2015. El número no tiene desperdicio y es de colección.

Francisco de Paula Nieto. Semiólogo cultural, teatrista, escritor y psicoterapeuta. Originario de Guanajuato, radicado en Querétaro. Desde 1989 ha coordinado talleres de creación literaria, así como seminarios de estética, semiología y educación en diversos Centros Culturales y Universidades de México.

  • De Richard Dawkins, El gen egoísta: las bases biológicas de nuestra conducta (Oxford University Press, 2014, publicada originalmente en 1978), que es un aprendizaje difícil, duro, molesto, pero necesario (el egoísmo es la generalidad, la generosidad en una singularidad extraña).
  • De Erwin Schrödinger, ¿Qué es la vida? (Tusquets, 1984), pues si bien contemporáneamente es un libro sobrepasado, no podía encomendarme a convocar un diplomado sobre ciencias coordinado por mi amigo Roberto Rosano, sin su visión de neguentropía biológica.
  • De Robert Muchembled, Historia del Diablo (Cátedra, 2004), pues si bien tenía claro que la historia del diablo como un ser puramente maligno era una invención católica medieval, resulta bastante agradable recapitularla parte por parte hasta nuestros días.
  • De Umberto Eco, La Búsqueda de la Lengua Perfecta (Crítica, 1999), porque siempre es agradable leer Eco, aunque siempre lo entienda como un antropo-occidental y sospeche de algunas de sus fuentes. Un libro que también recomendé a mis compañeros del seminario El Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, que dicté este año.
  • De Rene Girard, El Chivo Expiatorio (Anagrama, 1986), en el año de su muerte y previo a ella, por tener el acierto de invitar a mi amigo Juan Manuel Escamilla a dictar un seminario sobre éste.