Apuntes al cierre del ciclo escolar

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 660, del Diario de Querétaro del 28 de mayo del 2017.

Cuando termino de escribir este texto, para la gran mayoría de estudiantes de Educación Media Superior, incorporados a la Dirección General de Bachillerato (aunque en otros subsistemas no cambia mucho) han iniciado su periodo vacacional, aunque aún falta por presentar los llamados exámenes semestrales o finales. En el periodo intersemestral, algunos otros deberán presentar cursos remediales o los denominados exámenes extraordinarios, para regularizar materias reprobadas.

Al inicio, durante el transcurso y al término del ciclo escolar, las discusiones por parte de los docentes que rondamos por los pasillos de las escuelas redundamos en ese fenómeno que aún parece lejano e inaprensible para el fenómeno educativo: el niño.

De acuerdo a Judith L. Meece, la opinión de que el desarrollo del niño y del adolescente está controlado en su totalidad por factores ambientales sigue siendo predominante. Otro sector de la opinión considera que el desarrollo obedece más bien a factores biológicos. Es decir, 50% atribuye el desarrollo del niño a su ambiente y otro 50% al crecimiento del niño.

Pero esto el solo es el inicio de una discusión que se puede extender por horas, tal y como lo hacen a lo largo del ciclo escolar docentes de todos los niveles educativos. ¿Hay algo que el docente pueda hacer respecto a un estudiante que no esté listo para avanzar al siguiente grado? Con base en la experiencia propia y, sobre todo, en el puntual análisis de Meece, presento los ejemplos más representativos de las opiniones expresadas por los educadores de acuerdo a sus respuestas. Hemos clasificado cada experiencia con una determinada concepción.

Quienes adoptan la concepción naturalista (factores ambientales) suelen afirmar que:

  • El estudiante es pequeño, aún debe de madurar.
  • Son niños, son muy jóvenes como para exigirles tanto.
  • Aún son muy inmaduros como para lograr resultados en ciertas áreas.
  • Les cuesta trabajo poner atención porque los niños son inquietos.
  • Los adolescentes de ahora son más inquietos aún que los de la generación anterior. Ahora ya casi casi nacen con el iPad bajo el brazo.
  • Me parece que aún no está listo para avanzar de grado, sería muy positivo que repitiera el curso, de lo contrario, la escuela se va a convertir en un trauma para él, o él va a ser considerado como una carga para sus compañeros de grupo.
  • Si en la secundaria se comporta de esa manera, ¡imagínate qué va a ser de él cuando avance a bachillerato!
  • En el colegio, y por el bien de su hijo, consideramos que necesita un año más para madurar y ponerse al corriente con sus compañeros.

Quienes, en cambio, optan por una concepción remedialista (madurez) suelen considerar que:

  • Los docentes tenemos la obligación de darle al estudiante el beneficio de la duda, debemos de modificar nuestras clases, romper paradigmas, hacer algo diferente para ayudarlo.
  • La forma de enseñar desde la educación tradicional (sic) no es la correcta.
  • Es necesario que cambiemos radicalmente nuestro estilo de enseñanza, ponerles más ejercicios, no dejarles tanta tarea, preguntarles si tienen alguna duda, buscar estrategias distintas para ayudarlos.
  • Pues en este semestre no se pudo, pero ya para el siguiente le echamos ganas.

Hay docentes que optan, con más intuición que preparación, por la concepción diagnóstico-prescriptiva (corregir el déficit):

  • Los niños de ahora ya son hiperactivos por naturaleza, están sobreestimulados porque se la pasan todo el tiempo metidos en su tablet o navegando en el internet, o en el WhatsApp.
  • Siempre hay niños que pueden hacer todo lo demás, pero tienen problemas de coordinación visual-motora.
  • Contamos con programas académicos o con grupos integrados para poder aceptar a niños problemáticos.
  • En la escuela recibimos a todo tipo de niños, si me doy cuenta de que un niño tiene problemas auditivos, hago todo lo que esté a mi alcance para apoyarlo.
  • Con los niños que presentan algún tipo de problema de aprendizaje tratamos de buscar los medios adecuados para compensarlo.

En otros casos, los profesores optan por una concepción interaccionista (el desarrollo es un producto de la interacción compleja de múltiples factores), en donde:

  • Ante la gran variedad de materiales y estrategias que tenemos para la educación desde el enfoque experiencial, el estudiante elegirá aquellos con los que se sienta cómodo.
  • Por la manera en la que el niño prefiere una determinada estrategia o material didáctico, nos daremos cuenta del tipo de experiencias que el niño necesitará.
  • Como tenemos una gran diversidad de estudiantes, es necesario ofrecerles una gran variedad de experiencias educativas.

¿Cuáles son las más recurrentes en nuestro entorno educativo? El tema no hay que tomárselo a la ligera. Por ejemplo, desde la concepción naturalista, las ideas referentes a la adquisición de la madurez escolar influyen en las decisiones de recomendar que los estudiantes cursan nuevamente una materia o permanezcan un año más en el grado en el que se encuentra, aún a pesar de que se ha implementado la veda para reprobar estudiantes.

A pesar del avance de la investigación educativa, de las prerrogativas de las reformas educativas y de la ampliación en la oferta académica en torno a la educación, aún perviven ideas poco claras en cuanto al desarrollo del niño y del adolescente se refiere. A continuación, se presentan algunos principios:

  • Los estudiantes en situaciones de pobreza son altamente propensos a la holgazanería, la alta deserción escolar, el embarazo adolescente y el desempleo.
  • Los niños que son rechazados en la escuela por sus compañeros son más propensos a trastornos psicológicos y de conducta delictiva.
  • A pesar de las políticas de inclusión, en México, los estudiantes que un retraso mental ligero o algún tipo de lesión cerebral generalmente presentan altos índices de rechazo por parte de sus compañeros.
  • Los niños sienten menos motivación intrínseca para aprender y menos seguridad en su capacidad a medida que avanza en sus niveles educativos. ¿Será por eso que es más común ver estudiantes de primaria contentos de ir a la escuela?
  • Las niñas responden más negativamente a las transiciones escolares que se presentan en la etapa de la pubertad en comparación con los niños.
  • Las actitudes y actividades de los estudiantes muestran mayor diferenciación según el sexo, a medida que avanzan en sus niveles educativos.
  • Desde la escuela primaria aparecen los patrones de desvinculación y aislamiento que son los responsables de la deserción escolar en la enseñanza media superior.
  • Las escuelas que favorecen una gran autoestima y el éxito académico pueden aminorar la probabilidad de problemas emocionales, de los trastornos de la conducta y de la delincuencia.

Llegados a este punto, antes de repetir la aburrida afirmación “La escuela influye en los estudiantes”, deberíamos de preguntarnos ¿qué tipo de escuela o de experiencias escolares ejercen una experiencia positiva en el estudiante?

#LordPrepa10

 

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Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 649, del Diario de Querétaro del 12 de marzo del 2017.

“Oye, ya llegué. Ah, pues bienvenido, pásale. Oye, ¿y ya está la cena? Ah, ahorita sale. Con una chingada, vengo cansado, vengo estresado. ¡Qué puta madre! ¿Qué no te doy dinero para que tengas todo hecho aquí, que esté en orden? Ah, no te apures, gordito. Ahorita te preparo esto y lo otro. Pero rápido, porque tengo ganas de coger y la chingada, así que te quiero ya” (sic).

La anterior transcripción es un fragmento de un video difundido en redes sociales el pasado 7 de marzo del 2017, en el cual se exhibe a Ramón Bernal Urrea, profesor de Preparatoria 10 de la Universidad de Guadalajara, supuestamente contando un chiste. Ante sus estudiantes, con el donaire que otorga la ignorancia temeraria, dijo que a veces las mujeres se niegan a tener sexo “porque les duele la cabeza”: “¿Te duele la cabeza, hija de tu puta madre?, ¿te duele la cabeza, pendeja? Miren, yo no sé ustedes, pero si yo trabajo todo el día, si me maté estudiando para ganar mi dinero, a mí me dicen eso, la agarro de las greñas, le pongo una pinche zarandeada, hija de la chingada…” ilustró el profesor como ejemplo.

Un día después el video se tornó viral con el #LordPrepa10 Ese mismo día, el profesor difundió en redes sociales una carta en donde justificaba su actuar, el cual tuvo la intención de “retratar de la forma más fiel posible una situación de violencia familiar durante la clase a la que pertenece el video, dicha clase fue de una hora de duración, por lo cual no se puede contemplar que la intención, el objetivo de la clase, es evitar que los alumnos lleguen a ser agresores o agredidos, que conozcan una realidad latente” (sic).

Nuevamente, con las redes sociales como escenario, se vertieron comentarios respecto a la aclaración del profesor, quien ya es sujeto a una investigación por parte de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco. “Tonny Puga”, usuaria de Facebook, publicó lo siguiente:

“No critiquen al profesor es muy muy buen profe a mi me dio clases y sabe mucho, lo que pasa aqui esque este comosito que subio el.video solo lo recorto a su antojo para ganar sus putos votos quemando gente!Es una explicacion que da para ambos sexos de como superarte estudiando para que no te pase lo que el esta narrando” (sic).

Ignorancia y donaire. Es como si la estudiante justificara que, para comprobar el comportamiento fisioquímico del fuego, el profesor debiera quemar en una pira a sus estudiantes.

A la ignominiosa e inútil lista de lords y ladys que siguen emergiendo de nuestra cotidianidad, habrá que agregarle nuestra irredenta doble moral potenciada por la fascinación del linchamiento mediático, esgrimida con facilidad anónima a través de las redes sociales.

Con las evidencias que se pueden advertir en los videos (el editado, que solamente presenta el discurso soez del profesor; y la versión íntegra que presenta el encuadre) se constata el paupérrimo y anquilosado recurso didáctico de la clase expositiva, en donde el profesor, con donaire e ignorancia, es el medio y el mensaje: el transmisor falaz de lo que a su juicio es conocimiento.

De acuerdo a investigaciones de Lorin W. Anderson, profesor de la Universidad de Carolina del Sur, autor de A Taxonomy for Learning, Teaching, and Assessing: A Revision of Bloom’s Taxonomy of Educational Objectives (Pearson, 2013) el 87.3% de las clases se enfocan en su totalidad a recursos expositivos, redundando solamente en los tres primeros niveles cognitivos:

  • Recordar: reconocer y traer a la memoria información relevante de la memoria a largo plazo.
  • Comprender: habilidad de construir significado a partir de material educativo como la lectura o explicaciones del docente.
  • Aplicar: aplicación de un proceso aprendido, ya sea en una situación familiar o en una nueva.

Con su exposición, el docente del video apela en su totalidad a la construcción unidireccional de significados desde un propio arbitrio. No hay puntos de referencia ni de comparación, no hay posibilidad de que el estudiante confronte los contenidos presentados por el profesor con otros de índole académica, no hay posibilidad es establecer un debate o diálogo en donde el estudiante exponga su experiencia u opinión al respecto. Hay posibilidad para la conflagración, pero no para la educación. Se privilegian los contenidos, se sacrifican los conceptos.

Siguiendo a Anderson, solamente el 12.7% restante apunta a los niveles cognitivos altos. Estos son:

  • Analizar: descomponer el conocimiento en sus partes y pensar en cómo estas se relacionan con su estructura global.
  • Evaluar: proceso racional de comprobación y crítica.
  • Crear: involucra y reúne los recursos que se implican en la creación de algo nuevo. Para llevar a cabo tareas creadoras, los estudiantes generan ideas, planifican y gestionan sus procesos, y producen contenidos a partir de conceptos.

En los niveles cognitivos bajos, el docente pudo haber solicitado a sus estudiantes lo siguiente:

  1. Recordar: con base en lectura documental, Identificar los distintos tipos de violencia a los que es sometida la mujer mexicana.
  2. Comprender: a partir de la investigación documental del Código Civil del Estado de Querétaro y de algunos artículos de la Constitución Mexicana, explicar por qué siguen existiendo inequidades en el trato de las mujeres respecto a los hombres.
  3. Aplicar: mediante la observación participante, diseñar un experimento para determinar el discurso sexista, tanto masculino como femenino, que se establece en la interacción social cotidiana del centro escolar.

En los niveles cognitivos altos, el docente pudo haber aspirado a que a sus estudiantes desarrollaran lo siguiente:

  1. Analizar: dibujar un diagrama que presente las condiciones laborales de la mujer en México.
  2. Evaluar: mediante la elaboración de un texto argumentativo, determinar la validez de los argumentos a favor y en contra del llamado Nuevo Feminismo.
  3. Crear: en donde el abanico se abre en una serie interesante de opciones.
    1. Con base en una lista de criterios, escribe algunas opciones para mejorar las relaciones interpersonales entre hombres y mujeres al interior del grupo, de la escuela, de la familia y del trabajo.
    2. A partir de tu experiencia, escribe un relato en donde des cuenta de tu situación personal a partir de la siguiente idea detonadora: “Mujer”.

Desde un convencionalismo más o menos específico, podemos decir que el tejido social lo conforma un grupo de personas que se unen para satisfacer necesidades humanas elementales o superiores, tales como: alimento, salud, educación seguridad social, cultura, deporte, servicios públicos, transporte y todo lo que represente mejor calidad de vida.

La reconstitución del tejido social comienza en las familias generando estudiantes conscientes, capaces de revelarse a su realidad y cuestionar su sistema educativo; y se fortalece en las escuelas, en donde los estudiantes adquieren, construyen y desarrollan los conceptos, habilidades y valores mínimos para abrirse paso a costa de sus padres y profesores.

Evan y las hipótesis (II)

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 643, del Diario de Querétaro del 29 de enero del 2017.

Adam Lanza, un chico de 20 años que solo había tenido oportunidad de terminar su secundaria, vivía en casa con su madre quien, al verse imposibilitada para trabajar, tenía que estar permanentemente bajo los cuidados de Adam. Para sobrevivir, la familia recibía un apoyo económico anual de 240 mil dólares, aportados por el padre de Adam, de quien su madre se había divorciado.

En la tarde del 12 de diciembre, Adam acudió a una tienda de deportes ubicada en Danbury, Connecticut. Quería comprar un rifle. El vendedor del local se opuso a la venta porque Adam no accedió a que su nombre fuera cotejado en la base de datos de personas con antecedentes penales; tampoco accedió a cumplir con el periodo de espera que establecen las autoridades para la venta de armas.

Durante los últimos tres meses, Lanza ha mantenido comunicación constante con su madre a través de correos electrónicos, a pesar de que viven en la misma casa. El mismo tipo de conversación epistolar la mantiene con su padre.

Ni su madre ni mucho menos su padre ha reparado en una obsesión de Adam: las matanzas masivas. En su habitación, Lanza atesora una notable colección de información acerca de masacres, especialmente del tiroteo escolar de 1999, acaecido en Columbine, Colorado.

Quizás ni su padre ni su madre quisieron seguir teniendo el mismo interés de cuando Adam Lanza fue diagnosticado con el síndrome de Asperger, en 2005, un trastorno mental variante del autismo que causa discapacidades sociales y ansiedad extrema.

Lanza, sin embargo, no fumaba, no ingería alcohol ni consumía mariguana ni otras drogas.

Recostado en su cama, Adam realiza recorridos virtuales utilizando un dispositivo GPS. La ruta es de su casa a la zona de la escuela primaria Sandy Hook, ubicada en Newton, Connecticut, Estados Unidos. Adam ha planeado el recorrido.

Eran las 9:30 de la mañana del viernes 14 de diciembre del 2012. Tras haber hecho una revisión minuciosa del plan, Adam llega a bordo de un automóvil, armado con un fusil de asalto Bushmaster y dos pistolas, todos semiautomáticos.

Por procedimiento, la escuela Sandy Hook mantenía los accesos cerrados. Para poder ingresar, Adam hizo varios disparos cuyo sonido llamó la atención de Dawn Hoschprung y de Mary Scherlach, directora de la escuela y psicóloga, respectivamente. Ambas cayeron fulminadas en el pasillo. Adam siguió caminando hasta encontrarse con dos miembros del colegio quienes resultaron heridos por Lanza.

En azar violento, Lanza ingresó al salón 8, asesinó a la maestra, a la asistente y a 14 estudiantes de primer grado. Solamente una niña resultó ilesa. En el salón 10, con perturbadora calma, mató a la maestra titular, a su asistente y a cuatro niños. Uno, que había resultado herido, moriría posteriormente en el hospital.

Nueve niños lograron huir, otros dos fueron encontrados escondidos debajo de los lavabos. La edad de los estudiantes asesinados rondaba entre los 6 y 7 años. El cadáver de Lanza fue encontrado en el salón 10 tras haberse disparado en la boca.

El registro de la primera llamada al 911 fue a las 9.35 hrs. Para las 9.39 hrs. el primer agente policiaco ya estaba a las afueras del colegio, de hecho, alcanzó a escuchar todavía disparos. A las 9.40 se escuchó la detonación que el mismo Lanza se hubo asestado.

Los asesinatos se habían cometido en un lapso no mayor de 5 minutos.

La habitación de Adam tenías las ventanas tapadas con bolsas negras de basura. Poseía una gran colección de videojuegos de contenido violento, así como numerosas copias de asesinatos masivos, su reciente obsesión. Previsor, Adam había dañado intencionalmente el disco duro de su computadora. Entre los videojuegos que Lanza jugaba durante prolongadas jornadas estaba “School Shooting”, en el cual el jugador controla a un pistolero que ataca a una escuela y dispara a los estudiantes.

¿Cómo obtuvo Adam Lanza sus armas? En su habitación se encontró además un arsenal y accesorios para armas de fuego, así como una pequeña colección de espadas, cuchillos y lanzas. Todas las armas habían sido compradas por su madre, Nancy Lanza, quien también había sido asesinada por Adam horas antes de Sandy Hook.

¿Por qué Adam Lanza cometió esa masacre? Si bien se sabe que fue planeado, los motivos del tiroteo podrían no llegar a conocerse nunca.

A la distancia, los padres de los niños y maestros asesinados crearon la fundación Sandy Hook Promise, cuya misión es “evitar muertes relacionadas con armas de fuego debido a crimen, suicidio y descarga accidental para que ningún otro padre experimente la pérdida sin sentido y horrible de su hijo”, de acuerdo a información disponible en sandyhookpromise.org Actualmente la fundación tiene 1 millón 70 mil trescientas personas agregadas a la misión de la fundación. Su lema es: “Prometo hacer todo lo que pueda para proteger a los niños de la violencia armada, alentando y apoyando soluciones que creen hogares, escuelas y comunidades más seguras y saludables”. La fundación fue quien creó la idea del video “Evan”.

Las hipótesis han sido múltiples, no necesariamente acertadas. En el concepto de la adolescencia sigue perviviendo el estigma de conflicto, de incertidumbre, de batallas perdidas. Pero el concepto de la adolescencia es un microuniverso en el cual los problemas de los adolescentes podrían considerarse una galaxia.

¿Cuáles son los factores que pueden intervenir en la aparición de problemas adolescentes? Esbocemos algunos:

Factores biológicos: se le atribuyen al funcionamiento inadecuado del cuerpo del adolescente, centrado principalmente en el cerebro y factores genéticos, lo cual se trata desde intervenciones farmacológicas.

Factores psicológicos: tales como pensamientos distorsionados, confusión emocional, aprendizaje inadecuado y dificultades para interactuar con los otros. Esto puede ser atribuible a experiencias tempranas estresantes que tienen los niños con las figuras paternas. Desde el enfoque del conductismo y la teoría sociocognitiva los problemas de los adolescentes son consecuencia de las experiencias sociales que se tienen en su núcleo familiar y grupos de amigos.

Factores socioculturales: donde intervienen variaciones en aspectos sociales, económicos, tecnológicos y religiosos, existentes en cada familia. Entre los factores que intervienen de modo determinante se incluye el nivel socioeconómico y la calidad de la colonia en donde se vive.

Los tres tipos de problemas se deben abordar desde una propuesta transdisciplinaria, denominada Enfoque Biopsicosocial. Asimismo, el enfoque de la Psicopatología del Desarrollo contribuye a un seguimiento del proceso entre los precursores del problema (factores de riesgo y experiencias tempranas), y consecuencias (delincuencia o depresión).

La educación y la cultura contribuyen a matizar los factores de riesgo. Pero, en un país en donde un gran porcentaje de familias debe de buscar el ingreso familiar hasta en dos o tres empleos, ¿qué podemos esperar del rol determinante del núcleo familiar?

Evan y las hipótesis (I)

 

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 642, del Diario de Querétaro del 22 de enero del 2017.

Evan, un chico estadunidense, se siente extraño, no mal, pero algo raro. Él lo denomina ‘bored’, aburrido. Y así lo manifiesta escribiendo un mensaje en la mesa de la biblioteca. Al día siguiente, ese mensaje ha sido respondido con otro escrito líneas abajo sobre la misma mesa. Entre emocionado e incrédulo, Evan mira a su alrededor, quizás alguien le está jugando una broma. Nadie. De esta manera se inicia un diálogo particularmente epistolar entre Evan y una persona extraña.

Los días pasan. Es la ceremonia de firma de anuarios, una tradición arraigada en colegios estadunidenses. Evan signa el volumen de una de sus compañeras quien, al observar la caligrafía del mensaje de Evan, repara en que él es quien ha estado intercambiando mensajes con su amiga, la niña que la acompaña. La chica le avisa a su compañera y finalmente se conocen.

La escena concluye con una sorpresa amarga.

“Evan” es el título de un video de apenas dos minutos y medio de duración que fue creado por la fundación Sandy Hook Promise. Fue colgado en YouTube el viernes 2 de diciembre. Tres días después de su publicación había alcanzado más de dos millones de reproducciones. Tras lo ocurrido en Monterrey, el pasado miércoles, el video cobró nuevamente relevancia mediática. El video está cerca de 8 millones de reproducciones.

El pasado martes, el Observatorio Ciudadano de Seguridad del Municipio de Querétaro (OCSMQ), en conjunto con la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), presentó los resultados del diagnóstico sobre conductas de alto riesgo en jóvenes de la zona metropolitana de Querétaro específicamente en lo que se refiere a los problemas concomitantes al consumo de tabaco, alcohol, mariguana y drogas sintéticas, lo anterior en el auditorio de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ. Los resultados se obtuvieron de una encuesta que se levantó en un universo de 1800 jóvenes capitalinos y de municipios conurbados. La presentación de los resultados estuvo dirigida por la Dra. María Elena Meza de Luna, coordinadora del OCSMQ.

Estos son algunos datos.

Los jóvenes que conviven con personas que consumen tabaco, alcohol, mariguana y otras drogas se distribuyen de la siguiente manera:

  • Tabaco:
    • 47% en casa.
    • 80% con personas significativas fuera de casa.
  • Alcohol:
    • 67% en casa
    • 80% con personar significativas fuera de casa.
  • Mariguana:
    • 9% en casa
    • 53% fuera de casa
  • Otras drogas:
    • 4% en casa
    • 30% fuera de casa

El consumo de tabaco es una actividad recurrente en el núcleo social de los adolescentes. El 40% de los entrevistados, tanto mujeres como hombres, conviven con al menos cinco personas que consumen tabaco. La edad para iniciar en el tabaquismo se presenta recurrentemente en edades que oscilan entre los 12 y 14 años.

El consumo de mariguana aún no es una actividad recurrente en el núcleo social de los adolescentes. No obstante, el 20% de los entrevistados, tanto mujeres como hombres, conviven con al menos cinco personas que consumen tabaco. La edad para iniciar en el consumo de mariguana se presenta recurrentemente en edades que oscilan entre los 14 y 16 años.

El consumo de otras drogas es una actividad tampoco es recurrente en el núcleo social de los adolescentes. Sin embargo, el 10% de los entrevistados, tanto mujeres como hombres, conviven con al menos cinco personas que consumen tabaco. La edad para iniciar en el tabaquismo se presenta recurrentemente en edades que oscilan entre los 14 y 16 años. Hasta el año pasado, Querétaro ocupaba el primer lugar nacional de consumo de alcohol, de acuerdo a la información del Consejo Estatal Contra las Adicciones: el 50% de la población es consumidora de alcohol, lo que indica que poco más de un millón de queretanos consumen alcohol, 51% son varones y 49% son mujeres, lo que habla de un consumo igualitario. El inicio del consumo de alcohol oscila entre los 13 y 14 años.

Siguiendo con los resultados del OCSMQ, si bien la venta de drogas no existe, de acuerdo al 60% de los entrevistados, el consumo de drogas sí se presenta de muchísimo para el 5%, bastante para el 16%, regular para el 23%, poco para el 28% y nada para el 29%.

En el rubro de violencia en la colonia donde se encuentra la escuela del adolescente, para el 2% se presenta muchísimo, bastante para el 5%, regular para el 16%, poco para el 27% y nada para el 48%.

En el rubro de violencia en la colonia donde se encuentra la escuela del adolescente, para el 6% se presenta muchísimo, bastante para el 11%, regular para el 20%, poco para el 30% y nada para el 35%.

A la pregunta “¿Cuántas veces te han ofrecido, vendido o regalado droga ilegal?”, el 48 de los encuestados respondió o veces, el 17% una vez, el 20% 2 a 3 veces, el 6% 4 a 5 veces y el 8% más de seis veces.

El 57.7% de los entrevistados reporta que ha recibido bastante o mucha información para prevenir el consumo de tabaco, alcohol y mariguana. Asimismo, el 81% se siente bien o extremadamente informado las consecuencias del alcohol y drogas.

Pero, ¿de dónde provienen los conocimientos sobre las consecuencias del consumo de alcohol, tabaco y drogas? De amistades un 9%, de padres y familiares 32%, de profesores 17%, de profesionales 14%, de internet 13%, de la televisión 3%, de folletos 2%, de la experiencia propia menos del uno por ciento.

Para este año, y a partir del análisis de los resultados, el OCSMQ pretende implementar el programa Preventure, el cual abordará aspectos propios de la personalidad (impulsividad, experimentación, pesimismo y ansiedad), factores de riesgo para el consumo precoz y problemas de co-ocurrencia.

La narración de Evan nos presenta un ejemplo de nuestra cotidianidad, aquello a lo que estamos condicionados, dispuestos o limitados a ver. La propuesta del OCSMQ es un esfuerzo para ver más allá de lo que nos presenta la cotidianidad.

No solo verlo. Es importante compartir el video de “Evan”.

15 años en el último lugar (primera parte).

 

pisa1Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 638, del Diario de Querétaro del 11 de diciembre del 2016.

Han pasado 15 años desde la primera vez que se aplicó la prueba Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, pos sus siglas en inglés) y México sigue refundido en el último lugar. Los estudiantes con edad promedio de 15 años obtuvieron 416 puntos en ciencias, 423 en lectura y 408 en matemáticas, mientras que el promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) fue de entre 490 y 493 puntos en las tres materias. Gabriela Ramos, directora del gabinete de la OCDE en México lamentó profundamente que los resultados en nuestro país hayan sido y siguen siendo decepcionantes: “Sigue muy rezagado y con problemas muy importantes en el desempeño de los estudiantes. Siempre fue decepcionante el desempeño y sigue siendo decepcionante. No es, ni por mucho, lo que los estudiantes en México merecen”[i].

Lo anterior se traduce en que la proporción de los estudiantes mexicanos que no logran alcanzar el nivel 2 en ciencias es de 48%, la más alta en los países miembros de la OCDE; en lectura el 42% no alcanza este nivel. En matemáticas el 57% no alcanza el nivel básico de competencia.

Pero, ¿qué se evalúa en cada una de las materias?

  • Ciencias: la capacidad de involucrarse en temas relacionados con las ciencias y con las ideas de la ciencia como un ciudadano reflexivo. En este sentido el estudiante es capaz de explicar científicamente fenómenos evaluar y diseñar investigaciones científicas, e interpretar datos y evidencias científicas. El tipo de conocimiento que aquí prevalece es del tipo procedimental, de contenido y epistémico. Los contenidos que el estudiante debe de abordar son sistemas físicos, de la vida, de la Tierra y el espacio. La actitud que debe demostrar el estudiante es interés por la ciencia, de valoración de los enfoques científicos de investigación y conciencia ambiental.
  • Lectura: la capacidad para comprender, emplear, reflexionar e interesarse en textos escritos con el fin de lograr sus objetivos, desarrollar sus conocimientos y su potencial personal, así como su participación en la sociedad. En este sentido el estudiante es capaz de acceder y recuperar información para, posteriormente integrarla, interpretarla para efectuar una reflexión ya valoración desde su perspectiva personal, pública, educativa y profesional. El tipo de conocimiento que aquí prevalece es referente al manejo de los distintos tipos de texto (descripción, narración, exposición, argumentación, instrucción y transacción) así como la visualización de textos estáticos y dinámicos.
  • Matemáticas: la capacidad para formular, emplear e interpretar las matemáticas en distintos contextos. Incluye el razonamiento matemático y el uso de conceptos y procedimientos, datos y herramientas matemáticas para describir, explicar y predecir fenómenos. Con ayuda de este saber el estudiante reconoce el papel que las matemáticas tienen en el mundo, puede emitir juicios y tomar decisiones bien fundadas, tal y como los ciudadanos constructivos, comprometidos y reflexivos necesitan. Los contenidos que se abordan en estas áreas son cantidades, espacios y formas, cambio y relaciones, y probabilidad.

Sí, caro lector, nuestros estudiantes no han alcanzado el nivel de competencia determinado por el promedio de los países miembros de la OCDE. ¿Es competencia la palabra más adecuada para referirse a ese componente fundamental que determina el logro educativo?

No y quizás esa necedad acerca del concepto de competencia tenga que ver con el fracaso educativo. En el contexto semántico de la educación contemporánea hay dos conceptos fundamentales a los que se suscriben las tres áreas de conocimiento que se evalúan en PISA: Sociedad del Conocimiento y Literacy.

Literacy, de acuerdo al diccionario Merriam-Webster, es la cualidad o el estado de ser letrado. La traducción literal de literacy sería ‘alfabetización’ pero supongo que por su connotación semántica-política se ha decido adoptarlo con el sustantivo ‘competencia’, la cual se entiende tradicionalmente como la capacidad que tiene el estudiante para leer, escribir y utilizar la aritmética.

Competencia es definida por el diccionario de la RAE como la pericia, aptitud o idoneiodad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado. Nótese que desde hace quince años, la implementación de los cambios en la terminología educativa ha desterrado al concepto de inteligencia (compárese con la propuesta de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner) o el de ingenio humano, es decir, a la facultad que la persona posee para discurrir o inventar con prontitud y facilidad, acudiendo a la intuición, al entendimiento, a las facultades poéticas y creadoras.

Desde la incorporación de las reformas educativas y la implementación del enfoque de competencias en prácticamente todos los niveles educativos, el término Literacy también abarca la capacidad de utilizar el lenguaje, los números, las imágenes, las computadoras y otros medios básicos para comprender, comunicar, obtener conocimientos útiles y utilizar los sistemas de símbolos dominantes de una cultura. Desde su incursión, el concepto se está expandiendo en los países de la OCDE para incluir habilidades para acceder al conocimiento a través de la tecnología y la capacidad de evaluar contextos complejos.

Literacy se refiere a la posesión suficiente de capacidad de lectura y escritura para funcionar en la sociedad. Las personas son llamadas analfabetas funcionales si no pueden leer o escribir lo suficientemente bien como para llevar a cabo actividades que son comunes en los entornos sociales en que se encuentran o desempeñan profesionalmente. Tales actividades pueden incluir empleo y desempeño profesional, trabajo escolar o académico, participación ciudadana en la vida política y en el ámbito espiritual. De ahí que, desde el enfoque de la educación contemporánea, la alfabetización no se refiera solamente a la habilidad que tiene el estudiante para leer y escribir. No obstante su implicación actual, el concepto de Alfabetización anclado semánticamente a Literacy está completamente arraigado con el planteamiento de la Lógica Aristotélica.

En este sentido, ¿cómo se mide la alfabetización? Hay diferentes maneras. En un método inmediato, las personas son consideradas alfabetizadas si han completado un cierto número de años en la escuela. En este rubro también hemos fracasado, de acuerdo a los datos que presenta el Panorama Educativo México 2015. En otro, se evalúan las habilidades de las personas para determinar si son alfabetizados o analfabetos. Sin embargo, las diversas medidas de alfabetización no son exactas y no pueden compararse fácilmente, de ahí que PISA constituya un instrumento que acepta el desafío de evaluar el grado y la calidad de la alfabetización de nuestros estudiantes.

¿Cuál es la clave para el desarrollo de Literacy? Es tan simple como un desafío cabalístico: a través del desarrollo de la lectura, de la progresión de las habilidades que comienza con la capacidad de entender las palabras habladas y decodificar las palabras escritas, culminando con una comprensión profunda del texto. Es decir, para que el estudiante aspire a un desempeño académico adecuado sustentado desde del Literacy, deberá de tener un desarrollo académico en todos los grados educativos desde los tres niveles de lectura:

  • Primer nivel: Lectura literal.
  • Segundo nivel: Lectura inferencial.
  • Tercer nivel: Lectura Analítico-Crítica.

[i] Teresa Moreno, OCDE: México, 15 años en el último lugar de educación. El Universal, 6 de diciembre del 2016.

Panorama Educativo México 2015: Querétaro

Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 637, del Diario de Querétaro del 4 de diciembre del 2016.

El Panorama Educativo es la fuente de información más acreditada sobre el estado de la educación en el mundo. Los indicadores para México son los siguientes:

  • Estructura y dimensión del Sistema Educativo Nacional.
  • Contexto social.
  • Agentes y recursos.
  • Acceso y trayectoria.
  • Procesos educativos y gestión.
  • Resultados educativos: la medida en la que los alumnos dominan el curríPLaculo, así como los beneficios económicos y sociales asociados a la escolarización de la población.

Entre el 49% y el 60% de los estudiantes de sexto de primaria y tercero de secundaria del país tuvieron un nivel de aprovechamiento escolar en las materias insuficiente en las materias calificadas por el Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea) del 2015.

Esto quiere decir que los niños no lograron resolver problemas básicos de matemáticas ni comprender los textos sin ayuda de dibujos para la materia de lenguaje y comunicación.

La enseñanza en México está estratificada, puesto que beneficia más a quienes ya están beneficiados y que a tres años todavía no se pueden ver los resultados.

Es precisamente en el área de Aprovechamiento Escolar en donde se han conseguido los menores logros, a pesar de que es ahí en donde se verifica el cumplimiento del derecho que tienen los niños a aprender.

El contexto socioeconómico en el que opera el Sistema Educativo Nacional en nuestra entidad está determinado directamente por el Producto Interno Bruto per capita, el cual en Querétaro es de 165, 263 pesos.

Alumnos, docentes, escuelas o planteles de Educación Básica o Media Superior.

Número de alumnos (2014-2015):

  • Preescolar: 85, 065
  • Primaria: 248,608
  • Secundaria: 120, 780
  • Media Superior: 79, 064

Número de docentes.

  • Preescolar: 4016
  • Primaria: 8, 353
  • Secundaria: 5,670
  • Media Superior: 4962

Número de escuelas o planteles:

  • Preescolar: 1,566
  • Primaria: 1,514
  • Secundaria: 524
  • Media Superior: 237

En el ámbito del contexto social, el Sistema Educativo Nacional cubre la necesidad de la educación de acuerdo a la Escolaridad Media de la Población, en edades de 15 años o más, en un 9.6, mientras que la media nacional es de 9.2. Es decir, el nivel de escolaridad de la población queretana es un poco superior a tercer grado de secundaria.

El porcentaje de queretanos de 20 a 24 años de edad con al menos Educación Media Superior completa es 51.2%, dos décimas porcentuales por encima de la media nacional. El porcentajes de queretanos con 15 años de edad o más que están en situación de analfabetismo es de 4.6%

Los procesos de enseñanza y aprendizaje de la Educación Básica son determinantes para la adquisición de los conocimientos, habilidades, valores, actitudes y aptitudes por parte de los estudiantes. Pero es en la educación Secundaria y en la Educación Media Superior donde se presentan los procesos de abstracción, la consolidación de aprendizajes significativos y la integración de los estudiantes a la llamada sociedad del conocimiento. No obstante, es en el nivel Medio Superior donde se presenta la mayor desigualdad en cuanto a profesores de tiempo completo. A la pregunta “¿Qué tan adecuadas son las condiciones laborales de los docentes?” los resultados son los siguientes:

Porcentaje de docentes de educación secundaria de acuerdo con el tiempo que dedican a la función académica:

  • Tiempo completo: 36,3
  • Tres cuartos de tiempo: 18,3
  • Medio tiempo: 12,5
  • Por horas: 32,9

Porcentaje de docentes de educación media superior de la modalidad escolarizada de acuerdo con el tiempo que dedican a la función frente a grupo:

  • Tiempo completo: 15,6
  • Tres cuartos de tiempo: 13, 1
  • Medio tiempo: 14, 0
  • Por horas: 57,3

Los resultados en educación media superior no son muy distintos a la realidad nacional, cuya media es de 59, 3.

¿Cuánto gasta el estado de Querétaro y la sociedad en la formación integral de la población, especialmente en educación obligatoria?

El llamado Gasto Federal Descentralizado ejercido en el rubro de educación de acuerdo a los componentes del 2014 fueron los siguientes (en millones de pesos):

  • Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal: 4,491.2
  • Fondo de Aportaciones para la Educación Tecnológica y de los Adultos: 88,3
  • Fondo de Aportaciones Múltiples: 209,2

El Fondo de Aportaciones para la Educación Tecnológica de los Adultos tuvo un incremento de 2,8% pasando de 98,6 millones de pesos en 2015 a 104,4 en 2016. En este mismo periodo, el Fondo para Seguridad Pública pasó de 158,9 millones de pesos a 153,4, es decir, una variación a la baja de 6,4%

Precisamente, en el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM) se presentó un decremento de 352,5 millones de pesos aprobados en 2015 a 309,4 en el 2016, una variación de ­­–14,8%, lo que se tradujo en un decremento de -0.3 en asistencia social, un incremento de 2.6 para la infraestructura de Educación Básica, y un incremento de 5.0 para Educación Media Superior. No obstante, destaca un dato. De los 113.4 millones de pesos aprobados en el 2015 para la Infraestructura Educativa Superior, en el 2016 se destinaron 59.8, es decir, un reducción de –48.9.

Los recursos del FAM se destinan al otorgamiento de desayunos escolares, apoyos alimentarios y de asistencia social a la población en situación de pobreza extrema, apoyos a la población en desamparo, construcción, equipamiento y rehabilitación de infraestructura física en los niveles de educación básica, media superior y superior en su modalidad universitaria de acuerdo a las necesidades de cada nivel.

Al contrario de lo que se pensaba, la cobertura universal educación solamente se ha logrado en el nivel primaria, en donde se reporta 100.8 para el periodo 2014-2015, mientras que en educación preescolar es de 75.6 y en secundaria de 92.0 En nivel medio superior, la tasa neta de cobertura fue de 58.4, poco más que el 57.0 de la media nacional.

¿Cómo avanzan los alumnos en su trayectoria escolar? De los 6 a los 11 años, el 99.4% tienen un avance regular, de los 12 a los 14 es de 96.7% mientras que de los 15 a los 17 es de 93.8 La mayor tasa de aprobación la tiene el nivel de Primaria con 99.0%, mientras que Secundaria alcanza un 83.2 Educación Media Superior se encuentra muy por debajo con un 68.3% al finalizar el curso y un 81.8% después del periodo de exámenes de regularización.

La tasa de deserción total en el periodo del 2013 al 2014 es de –0.2 en primaria, 6.3 en secundaria y 12.9 en preparatoria. Los estudiantes que presentan los registros más bajos en su trayectoria escolar, y que presentan el peor número en cuanto a deserción, ya contarán con la edad mínima para votar en las próximas elecciones del 2018.

¿En qué medida los estudiantes de educación básica alcanzan los aprendizajes clave pretendidos en el currículo nacional?

Porcentaje de estudiantes de 6° de primaria en el nivel I de logro educativo (insuficiente) en los dominios evaluados en las pruebas de PLANEA-ELSEN (2015):

Lenguaje y comunicación: 45.4

Matemáticas: 56.8

Porcentaje de estudiantes de 3° de secundaria en el nivel I de logro educativo (insuficiente) en los dominios evaluados en las pruebas de PLANEA-ELSEN (2015):

Lenguaje y comunicación: 23.7

Matemáticas: 57.6

El desprecio a la educación

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Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 636, del Diario de Querétaro del 27 de noviembre del 2016.

Por tradición o por conveniencia ideológica a la educación se le han atribuido dogmas, prerrogativas y destinos manifiestos, olvidando que la educación contribuye al desarrollo de una nación, no determina dicho desarrollo.

Ir a la escuela para fomentar y configurar nuestra identidad nacional. Salir todos los lunes al compás del toque de bandera, colmando la uniformidad con las filas, con los pantalones tan pulcros y los zapatos boleados, al precario unísono del “masiosare un extraño enemigo”, y dirigiendo las miradas a una escolta imprecisa para ver si se equivocaban las niñas.

Ir a la escuela para ser mejores personas: ciudadanos. Aunque parece una vulgar imposibilidad considerando que ni en la misma escuela podemos ser siquiera personas, ya no digamos ciudadanos. Porque ante la imposición de la paradoja del conocimiento, aquella a la que remotamente aspira a la docta ignorancia, se nos presenta cotidianamente una broma macabra: los alumnos son los ignorantes, y que como solución tienen el estudio y el aprendizaje; y los que saben que no saben pero creen que saben, los profesores que se obstinan con su propia ignorancia y que no están dispuestos a aprender, en una actualización efectiva del rol sofista.

Ir a la escuela para prepararnos para la vida, educarnos para cambiar nuestra situación actual. Porque quien se prepara aspira al menos a encontrar un mejor empleo, ganar más dinero que el que fueron capaces de obtener tus padres: “allá va el licenciado, el que tiene un buen trabajo porque desde joven le gustaba mucho la escuela. Y ahora, míralo nomás, qué carrazo trae”. Ir a la escuela porque la vida está cada vez más competitiva, y porque las empresas ya no te contratan si solamente tienes la preparatoria. Y, en maliciosa coincidencia, apelamos al cliché clasista y determinista: “Ahora hasta para vender tortas te piden la prepa”.

Ir a la escuela porque quienes se educan se convierten en ciudadanos participativos, lo suficientemente informados para tomar las mejores decisiones, proclives a la democracia, porque en las escuelas les enseñan a elegir a sus representantes: la escuela elevada a rango de laboratorio electoral. Y porque si estudió en aquella universidad seguramente sabe más que el resto de los mortales.

Ir a la escuela para que tengamos acceso a la cultura universal, como reza el impertérrito eslogan de la radio universitaria. Para formar sujetos sociales activos y comprometidos, que respondan a las demandas que la realidad social les impone, como resuena el resobado cliché en las inauguraciones o cierres de insulsos cursos de capacitación.

Ir a la escuela para, insignificante afrenta, formar personas críticas y creativas, en una sociedad donde el plagio y la nostalgia siguen resucitando cadáveres. O para formar a seres humanos que sean capaces de resolver problemas, a pesar de que los problemas se empeñan en seguir imperando. O simplemente formar a personas que quieran seguir estudiando.

Ya desde el reducto conspiracionista resuenan los ecos de la disidencia anquilosada, aquella que pregona que la educación es la vía a través de la cual se inculca la ideología dominante para, de este modo, asegurar las condiciones necesarias que garanticen la canonización de las relaciones de producción. O educar para garantizar la homogeneidad, el hermetismo y la continuidad de la clase dominante, a través de sistemas educativos a modo para diferencias en un tajo pragmático a la selecta clase dominante y a los muchos rostros famélicos de la clase dominada, en pleno tributo a Pareto.

O, más allá de todo catastrofismo, lograr mediante la educación la legitimación de las diferencias sociales en una sociedad determinada mediante el eufemismo de “logro educativo”: “mi hijo siempre ha sido un niño de dieces”, solemos escuchar.

Y ya en las antípodas del siglo XXI: educar para dar a la mano de obra la capacitación que el sector productivo demanda para el desarrollo del estado, para generar riqueza para nuestra entidad.

En términos de éxito o en las tinieblas del fracaso, las anteriores posibilidades son atribuibles al sistema educativo. Si bien la movilidad de clase sea una de las evidencias inmediatas y congruentes con la realidad histórica a la que pertenecen, los recursos educativos se distribuyen en función de la riqueza o pobreza preexistentes, lo que conlleva a que los sistemas educativos no sólo reflejen, sino refuercen las diferencias entre los sectores y estratos sociales.

El pasado jueves 24 de noviembre, en la presentación del Informe Panorama Educativo de México 2015, Sylvia Schmelkes, presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación dijo que en el terreno de los aprendizajes es donde se tienen los menores logros. El escenario es alarmante.

A pesar de los esfuerzos por alcanzar la universalización de la educación obligatoria, aún están fuera de las aulas 263 mil niños en edad de cursar la primaria y 439 mil que deberían asistir a la secundaria, a los que se suman 1.3 millones de menores que no acuden al preescolar y 2.3 millones de jóvenes de 15 a 17 años que no están matriculados en bachillerato.

En cuanto al impacto de la escolaridad en la empleabilidad, en el caso de los hombres respecto a mujeres no hay una diferencia muy alta en sus tasas de ocupación, incluso entre quienes sólo han concluido la educación básica y aquellos que logran terminar el bachillerato o la formación superior, pues nueve de cada diez tiene empleo.

En el tema de equidad, sí hay mayor impacto, pues las mujeres que tienen mayor escolaridad tienen mayor participación en el mercado laboral. Se informó que 71.6 % de las mujeres de 25 a 64 años con estudios terciarios está ocupada en comparación con el 48.1% que sólo concluyeron su educación básica.

Del número de estudiantes activos que estudia pero que enfrentan un alto grado de marginación destaca que en sección preescolar cerca de 2 millones de alumnos asisten a planteles en zonas de alta y muy alta marginación; en primaria son 5.7 millones; y en secundaria alcanzan los 2.5 millones y en bachillerato son poco más de 1.3 millones.

La Dr. Schmelkes agregó además que hay una clara estratificación social del sistema educativo: la población que enfrenta mayores desventajas socioeconómicas asisten a escuelas multigrado, aquellas donde un profesor debe atender a más de un grado escolar. La brecha se sigue ampliando, como en el caso de las primarias comunitarias, donde asisten 114 mil 29 alumnos a 11 mil 91 planteles. De ellos, 61.3 % de los menores y 73.5 de las escuelas se ubican en localidades de menos de cien habitantes, mientras que las primarias indígenas, con 827 mil 628 alumnos y 10 mil 133 centros escolares, al menos 73.8 de sus estudiantes y 76.6 de sus escuelas, se ubican en comunidades de menos de 2 mil 500 habitantes.

Aunado a esto, el mismo jueves, se anunció que el presupuesto destinado a la aplicación de la prueba Planea será 30% menor al que se entregó en este año que agoniza. Con este recorte, Planea, que mide el desempeño y aprovechamiento escolar de los niños en educación básica, y que fue acuñada desde su antecesor Enlace como un indicador del ámbito educativo confiable de acuerdo a las recomendaciones de la OCDE, está destinada a desaparecer.