Los fundamentales de Anagrama: la lista de Jorge Herralde (I).

Jorge Herralde

En una entrevista reciente, Jorge Herralde (Barcelona, 1936) se refirió al mundo del libro en relación a las nuevas tecnologías como un territorio muy complejo. Si antes pululaba el fantasma de que el e-book acabaría con el libro de papel, esto se ha demostrado que no sucede ni mucho menos, de acuerdo a los últimos números reportados como estancados. Es decir, para Herralde este fantasma está un poco despejado: “Respecto del cambio de costumbres debido a las nuevas tecnologías, los jóvenes que antes leían más y ahora con los juegos y los cacharreros ocupan su tiempo de ocio, luego hay una banalizacion de la cultura y esto deja de lado las teorías, hay algo tan práctico como la lista de best-sellers, sobre todo en Estados Unidos. En general es la apoteosis del best-seller y de Las Sombras de Grey” (Infobae, 25 de abril del 2016).

A continuación, se presenta la lista de los libros fundamentales de Anagrama de acuerdo al criterio de Jorge Herralde.

  1. Limónov de Emmanuel Carrère (París, 1957), con traducción de Jaime Zulaika.

El libro narra la vida de Limónov, poeta y pendenciero en su juventud, quien tras frecuentar los círculos clandestinos de la disidencia en la Unión Soviética, se vio obligado a exiliarse en Nueva York, donde vivió como un vagabundo, fue mayordomo de un millonario y escribió novelas autobiográficas. Siguió haciéndolo cuando se marchó a París y allí alcanzó notoriedad pública con una escandalosa novela sobre sus andanzas neoyorquinas por el lado salvaje. De allí pasó a los Balcanes, donde apoyó hasta las últimas consecuencias la causa serbia, y regresó después a la Rusia poscomunista para fundar un partido nacional bolchevique que fue prohibido. Él acabó en la cárcel, acusado de tentativa de golpe de Estado, y allí escribió más libros, tuvo una experiencia mística y al salir se convirtió en opositor a Putin.
El mismo Emannuel Carrère advierte: «Limónov no es un personaje de ficción. Existe y yo lo conozco». Esta novela biográfica o biografía novelada reconstruye la vida de un personaje real que parece surgido de la ficción. Un personaje desmesurado, ambiguo, escurridizo y estrafalario, con una peripecia vital casi inverosímil, que le permite al autor trazar un contundente retrato de la Rusia de los últimos cincuenta años y al mismo tiempo aventurarse en una indagación deslumbrante sobre las paradojas de la condición humana.

  1. El loro de Flaubert de Julian Barnes (Leicester, 1946).

Geoffrey Braithwaite es un médico jubilado atormentado por una obsesión con el gran genio literario francés, Gustave Flaubert. Cuando Geoffrey emprende una investigación sobre el misterio del loro de peluche Flaubert prestado del Museo de Rouen para ayudar a la investigación una de sus novelas, aprende muchísimo sobre el escritor de trabajo, la familia , los amantes , los procesos de pensamiento , la salud y obsesiones . No obstante, gradualmente el lector advierte el aprendizaje de algunos detalles importantes e impactantes sobre Geoffrey y su propia vida.

  1. Relatos autobiográficos de Thomas Bernhard (Heerlen, 1931-Gmunden, 1989).

Jorge Herralde consideró que el vigésimo aniversario del fallecimiento de Thomas Bernhard era motivo suficiente se reunir en un solo libro los cinco volúmenes de los escritos autobiográficos cuya publicación se inició con El origen en 1983, seguido de El sótano, El aliento, El frío y Un niño. Desde una furiosa invectiva contra el sistema educativo y, en particular, contra el nacionalismo y el catolicismo, hasta la descripción de una época de horror marcada por el nazismo y la Segunda Guerra Mundial, el lector de estos Relatos autobiográficos descubrirá cómo Bernhard logró concebir y construir una obra que es considerada una exaltación de la supervivencia. Claro, objetivo, irónico, iconoclasta, sublevándose contra el hecho mismo de estar en el mundo, el autor nos sitúa aquí ante una pentalogía que muy bien podría calificarse de novela autobiográfica: lo que leemos es la descripción de una vida como invención de una vida. Así, Bernhard nos revela en estos relatos cómo llegó a ser el escritor que fue.

  1. El emperador de Ryszard Kapuściński (Pinsk, 1932-Varsovia, 2007).

Un libro fascinante en torno a un personaje tan excepcional como intrigante: el emperador Haile Selassie de Etiopía, el Rey de Reyes, el León de Judá, el Elegido de Dios, el Muy Altísimo Señor, descendiente de Salomón, que gobernó su país como monarca absoluto durante casi cincuenta años, hasta que en 1974 fue derrocado por un Consejo Revolucionario.

En el número 598 del suplemento cultural Barroco dimos cuenta de Los cinco sentidos del periodista: estar, ver, oír, compartir, pensar.

  1. Canadá de Richard Ford (Jackson, 1944), con traducción de Jesús Zulaika.

Dell Parsons tiene quince años cuando sucede algo que marcará para siempre su vida: sus padres roban un banco y son detenidos. Su mundo y el de su hermana gemela Berner se desmorona en ese momento. Con los padres en la cárcel, Berner decide huir de la casa familiar en Montana. A Dell, un amigo de la familia le ayudará a cruzar la frontera canadiense con la esperanza de que allí pueda reiniciar su vida en mejores condiciones. En Canadá se hará cargo de él Arthur Remlinger, un americano enigmático cuya frialdad oculta un carácter sombrío y violento. Y en ese nuevo entorno, Dell reconducirá su vida y se enfrentará al mundo de los adultos. Una bellísima y profunda novela sobre la pérdida de la inocencia, sobre los lazos familiares y sobre el camino que uno recorre para alcanzar la madurez.

De Richard Ford y su reciénte condecoración con el premio Princesa de Asturias de las Letras dimos cuenta en el número 613 del suplemento cultural Barroco.

  1. ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? de Raymond Carver (Clatskanie, 1938-Port Angeles, 1988).

Primer libro de relatos, que escribió y reescribió a lo largo de quince años y que le supuso la consagración inmediata, Raymond Carver renovó la forma del relato breve hasta darle proporciones de hai ku y sin que esta utilización radical de la elipsis le haga perder ninguna fuerza.

Al igual que con la película The Revenant (2015), Birdman (2014) de Alejandro G. Iñárritu es un excelente pretexto para ingresar al mundo literario de Carver, mas no a la inversa.

  1. Si me necesitas, llámame de Raymond Carver, con traducción de Benito Gómez Ibáñez.

A estas alturas Raymond Carver había ya ingresado en ese parnaso donde la obra de un escritor está completa. Al parecer, todo lo que importaba había sido ya publicado. Pero ahora, años después de su muerte, la viuda de Carver, escritora y poeta, ha encontrado y editado cinco relatos. Relatos espléndidos, estremecedores, con hombres que han dejado de beber y están en la línea divisoria entre dos vidas, con parejas que ya no se aman y empiezan a mirarse como extraños, con un escritor que ha abandonado a su mujer y está intentando empezar a escribir otra vez a partir de ese vacío que es el comienzo de todas las cosas.

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Literatura en la escuela

Les compartimos la más reciente emisión de #ClaseAbierta en la cual hablamos con nuestros invitados, los escritores y maestros Salvador García Yllescas y Daniel Muñoz Vega, acerca de la incorporación efectiva de la literatura en las aulas. También abordamos el perfil del estudiante idóneo de acuerdo a la propuesta del Nuevo Modelo Educativo recientemente presentado por la SEP. Ah, también conoceremos la obra literaria de nuestros invitados.Gracias por su preferencia, seguimos creciendo en audiencia.

https://soundcloud.com/siiradio/literatura-en-la-escuela-1

El Woodstock de la mente: Hay Festival Querétaro 2016 (primera entrega)

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Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 618, del Diario de Querétaro del 25 de julio del 2016.

Toca por séptima vez que Hay Festival se presente en México, aunque en esta ocasión se ofrecerá en Querétaro, del 1 al 4 de septiembre próximo. Definido por Cristina Fuentes Laroche, directora del Hay Festival para América Latina, como un espacio para imaginar un mundo mejor a partir de la presencia de escritores de la talla del Nobel de Literatura francés Jean-Marie Gustav Le Clézio, el holandés Cees Nooteboom, la bresileña Nélida Piñón, el español Juan José Millás y el Premio Cervantes mexicano Fernando del Paso.

Estos autores encabezan la lista de 80 invitados, provenientes de 17 países, que con sus ideas darán vida a charlas, debates, conferencias, lecturas, obras de teatro, poesía, muestras de cine, conciertos y talleres sobre literatura, ciencia, arte y periodismo que se realizarán en nuestra ciudad, considerada como una de las más seguras del continente, idónea para este tipo de actividades.

Asimismo, Fuentes la Roche dio a conocer en la semana pasada en rueda de prensa que la programación de este encuentro promueve desde hace 29 años “el intercambio cultural y el diálogo”. Por su parte, Esther Carboney, representante del presidente municipal de Querétaro, Marcos Aguilar, adelantó que esperan unos 30 mil visitantes y una derrama económica de 300 millones de pesos. Pero…

¿Qué es y qué no es el Hay Festival?

No faltó quien se confundió con su nombre: “¿A qué se refieren con que hay festival?, ¿va a haber otro festival?”. En 2007 el entonces presidente de la EEUU, Bill Clinton, lo consideró sin exageración como el Woodstock de la mente. Si en nuestra ciudad el festival durará solamente cuatro días, en Gales el evento se prolonga por diez días; si en nuestra ciudad se espera la llegada de 30 mil visitantes, imagínese usted, caro lector, que en Hay-On-Wye se han llegado a recibir hasta 120 mil visitantes.

El Hay Festival no es un foro académico. En el programa, si bien son importantes los temas, lo que prevalece es el interés por presentar las nuevas voces del mundo literario. Tampoco se trata de un ritual de alabanza a determinado escritor. Va más bien de un conjunto de conversaciones sobre lo que escriben y piensan los escritores.

El Hay Festival no es una feria del libro. Sin embargo, se han reportado ventas de hasta 60 mil ejemplares por evento. Además es una fiesta de la palabra, un carnaval de las ideas, en donde se pretende que exista una participación equilibrada de escritores locales, nacionales e internacionales.

¿Por qué se le llama Hay Festival?, ¿acaso antes no había Festival?

Para tener una idea de su nombre debemos remitirnos al excéntrico Richard George William Pitt Booth, conocido célebremente como Richard Booth, quien en 1961 abrió una modesta tienda de libros usados en Hay-On-Wye, un pequeño pueblo ubicado en Pwys, Gales, que para entonces no alcanzaba siquiera los 2 mil habitantes. Hay-On-Wye también es conocido como Gelli Gandryll o Y Gelli.

La idea de Booth sorprendió por su exitosa acogida, no obstante que sus vecinos y allegados le habían vaticinado una vida mediocre. Un gran olfato para los negocios y una destacada habilidad para la autopromoción llevaron a Booth a proclamarse monarca del reino Hay-On-Wye el 1 de abril de 1977, la primera ciudad de los libros del mundo. Fue tal el éxito que pronto otros empresarios del libro comenzaron a emular su modelo de negocios, lo que llevó a Hay (de ahí el nombre del festival) a convertirse en la capital de los bibliofilos, llegando a albergar hasta cuarenta librerías en una extensión de tan solo cuatro calles.

Pero aquello solamente fue el inicio. Hace 29 años, con las ganancias de un juego de póquer, Peter Florence junto con su padre, Norman Florence, decidieron reunir a amigos escritores para conversar y compartir historias. Reunir en una velada a grandes personalidades de la literatura en un lugar tan remoto parecía una aventura destinada al fracaso. No obstante, para la segunda edición del festival, Arthur Miller se presentó como el escritor estelar. Subsecuentemente, a lo largo de los años han participado celebridades de la talla de Doris Lessing, ganadora del premio Nobel en 2007, el científico Stephen Hawking, Gore Vidal, Paul McCartney, Ian McEwan, Gordon Brown… hasta Al Gore, (cierto, caro lector, nada es perfecto).

¿Qué importancia tiene un festival como el Hay Festival para nuestra ciudad?

Desde hace casi diez años el festival ha experimentado una expansión global inusitada. Hay se ha convertido en una institución multinacional repaldada por la UNESCO, cuenta con sedes alternas en España (Segovia y Granada), en Colombia (Cartagena de Indias). De los certámenes literarios y eventos culturales, se puede afirmar que es de los más poderosos del mundo, cobrando incluso carácter de tradición cultural similar a la entrega del Nobel de Literatura. Tan solo en el 2008 se registraron más de 200 mil entradas vendidas en las cerca de quinientas actividades del festival. El Hay se ha instalado exitosamente en Líbano y Kenia. En nuestro país se ha llevado a cabo en Zacatecas, Xalapa y en la Ciudad de México, donde no era raro sentarte a tomar un café al lado del mismísimo Peter Florence, toparte en la esquina con José Emilio Pacheco, pedirle fuego a Carlos Fuentes, ayudarle a tomarse una foto a Laura Restrepo a quien no pocos confundían con productora de telenovelas de Televisa.

Si bien ha sido criticado por su excesiva comercialización y por su fallida estrategia para integrar a autores locales, en el seno del Hay Festival perviven los valores del amor y el placer a la literatura, y por la pasión por los libros. No se sorprenda, caro lector, que a principios del mes de septiembre nuestro centro Histórico se convierta en una biblioteca gigante, o en una especie de concierto masivo donde se reciba con vítores y gritos a Le Clézio, como si se tratara éste de Mick Jagger; en donde no pocos nos acerquemos a preguntarle una peregrina opinión a Juan José Millás sobre cualquier cosa; en donde inevitablemente no pocos luchen a sangre y lágrimas por un lugar para escuchar la presentación de Carmen Aristeguiy la presentación de su Casa Blanca y las implicaciones al respecto; y donde no pocos buscaremos un espacio para tomarnos una selfie con Margo Glantz, o conseguir a como dé lugar una firma de Fernando del Paso, aunque aún no hayamos leído acarca de las noticias del imperio.

Educación política: ciudadanía y democracia.

La política, en sí misma, es algo complicado. Para quienes se dedican a ella, al poder, a la negación y la coerción, la política es un arte, como pensaba Maquiavelo, quien se encargó de analizar a detalle el concepto de poder en la época moderna. Para quienes la han estudiado por siglos, la política es una forma de pensar, de entender el mundo, es filosofía política. Para los investigadores del siglo XX, la política es (o debería de ser) una ciencia, algo que se puede medir y estudiar mediante el método científico. Gonzalo Bárcenas, ex candidato a la presidencia municial, nos comenta su punto de vista acerca de los enfoques de la educación política. En nuestra emisión de Clase Abierta, analizamos la educación política: ciudadanía y democracia a través de Siiradio.com

Sala de urgencias

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Publicado originalmente en el suplemento cultural Barroco número 617, del Diario de Querétaro del 17 de julio del 2016.

“Ya llevo 16 operaciones. Pero además estuve un mes en coma después de que, a bordo de mi motocicleta, me estampé en avenida Constituyentes a la altura del puente del camino a Candiles”. Se trata de Guillermo, un paciente nada impaciente (de acuerdo a la versión que él da de sí mismo) que permanece sentado en el área llamada “Primer contacto”. Viste un bermudas gris, camiseta negra sin mangas y una pequeña mochila donde guarda religiosamente sus cantidades ingentes de medicamento. Llega a Urgencias por presentar un intenso dolor en su pierna derecha a consecuencia de una descalcificación: “Yo creo que sí se puede salvar mi pierna”, dice con una sonrisa impertérrita quien a sus 36 años está obligado a usar hemodiálisis.

Como Guillermo cerca de treinta personas permanecen en la zona de Primer Contacto: Felipa, una mujer quincuagenaria de mirada profunda y amable que presentó complicaciones intestinales a consecuencia de su diabetes descontrolada; José Hernández, un hombre de inmensidad espiritual y física, dializado, cuyas extremidades están siendo atacadas por un dolor inédito en su historial clínico; Gaby, una estudiante de preparatoria que, no obstante su edad, presenta un fuerte dolor de riñón: “Ya vez por estar poniéndole tanta San Luis”, le reclama cariñosamente su madre; Guadalupe, una mujer afanosa y muchas ganas de ir a la playa, pero que reporta intensos dolores en la espalda baja: “Yo creo que es del riñón. Es que no me gusta tomar agua”, dice mientras confronta la molestia con una sonrisa diáfana y contagiosa.

A pesar de su innegable pertinencia, el servicio de Urgencias del Hospital General Regional Número 1 del IMSS (HGR No. 1) reportó 2040 quejas en el periodo de 2013 al 2015, de acuerdo a registros de la Coordinación de Atención y Orientación al Derechohabiente. Las otras dos áreas que reportan el mayor número de reclamos son afiliación y cobranza.

“No, no voy a borrar el video. Y los voy a denunciar. Ya basta de que nos estén tratando con este pésimo servicio: ¡Ustedes son unos carniceros!”. Tras los gritos, la señora Magdalena amaga con denunciar a la enfermera que atendió a su madre, ya que “lleva más de cuatro horas en esa camilla y no la pasan a piso. ¿Qué esperan?, ¿qué se esté muriendo para que la puedan atender? O ya, de plano, que me digan que la van a dejar morir para llevármela”. La madre de doña Magdalena presenta complicaciones cardiacas por diabetes. El argumento de la enfermera es que “en el área de Triage nos dijeron que no era una urgencia, el padecimiento de la señora se puede controlar en la clínica familiar”. El Triage (por su forma francesa) o Triaje (en su forma castellana) es un método de selección y clasificación de pacientes empleado en la medicina de emergencias y desastres. Evalúa las prioridades de atención, privilegiando la posibilidad de supervivencia, de acuerdo a las necesidades terapéuticas y los recursos disponibles, evitando en la medida de lo posible que se retrase la atención del paciente que empeoraría su pronóstico por la demora en su atención. Por tanto, evalúa el riesgo inmediato de muerte y las posibles complicaciones derivadas de la espera. En situaciones de demanda masiva, atención de múltiples víctimas o desastre, se privilegia a la víctima con mayores posibilidades de supervivencia según gravedad y la disponibilidad de recurso. Quizás a ello se deba que la enfermera le haya dicho a un paciente con dolencia abdominal: “Si llega un infartado le voy a dar prioridad a él”.

“No te preocupes, yo estoy aquí contigo. Háblame, no pienses en el dolor. Solamente debemos esperar a que te haga efecto el analgésico”, decía Marijó, una enfermera del turno matutino, a su paciente que permanecía en pasillo antes de ser evaluado por el cirujano de guardia para una eventual intervención quirúrgica. Los pacientes saben que se acerca Marijó porque su presencia es antecedida por un olor a flores que contrasta violentamente con la apabullante manifestación de gritos, dolores, llantos, padecimientos y muertes. “Trato a mis pacientes como me gustaría ser tratada a mí. Trato de comprender su dolor, y me angustia no poder hacer lo suficiente para aliviarlos. ¡Imagínate! Tarde o temprano me va a tocar estar a mí del otro lado”, dice mientras administra una fuerte dosis de Naproxeno vía intravenosa.

A pesar de la reciente inversión de 2.8 millones de pesos que se utilizaron para el mejoramiento del área de Urgencias, se siguen utilizando los pasillos para la atención a pacientes, las camillas son insuficientes, no se cuenta con espacios adecuados para Primer Contacto, solamente se cuenta con un cirujano para el turno matutino y otro para el turno vespertino, la atención a Especialidades (por ejemplo, Proctología) está limitada a un solo médico en turno vespertino, por lo que si se presentara un caso de real urgencia para esta especialidad, el paciente tendría que esperar a ser atendido hasta después de las 15:00 hrs. El tiempo promedio en el que un paciente espera en la zona de Primer Contacto (en la mayoría de los casos lo hace sentado en una silla no acondicionada para fines clínicos) ronda entre una y dos horas, aunque, como en el caso de Guadalupe, puede convertirse en calvario: “¡Llevo aquí desde las 11:00 hrs. y ya van a dar las seis de la tarde!”, espetó con un grito hilarante que despertó a algunos de los pacientes que dormitaban en Primer Contacto a consecuencia del medicamento.

De las 23 Unidades de Medicina Familiar, siete se encuentran en el municipio de Querétaro, incluyendo al HGR No. 1. En la sala de Urgencias las barreras de las clases sociales se difuminan al tenor del padecimiento, lo único que cambia es la gravedad del mal. Una familia se abraza en la puerta principal de Urgencias: “Mi padre acaba de morir a consecuencia de un infarto”, dijo una mujer cuyo sofisticado smartphone delataba su estrato socioeconómico. Enseguida, una anciana ataviada de una bolsa para el mandado y un chal se acercó ofreció para rezarle un padrenuestro y un avemaría al nuevo “invitado a la fiesta del señor”, como la misma anciana diría.

Intempestivamente, en el intenso bullicio de la sala (un ir y venir casi infinito de enfermeras, camilleros y enfermos famélicos) irrumpió desde el Pediluvio el grito de dolor de un paciente. Aquello hizo pensar que en la sala de Urgencias se había implementado ya el servicio de exorcismos. “Nos va a odiar por esto, pero le juro que se va a sentir mejor”, dijo Abraham. “Grite, no se preocupe, nosotros estamos aquí para apoyarlo. ¿Listo? Va a doler mucho, uno…, dos…, ¡Tres!”, dijo Juan Malagón tras lo cual vinieron nuevamente los alaridos de aquel infortunado paciente. Pero, allende los gritos, Abraham y Malagón, dos recién egresados de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro, dieron férrea muestra de lo que es el servicio de urgencia desde la perspectiva del médico practicante: serenidad, atención, humanidad, confianza, apoyo y sentido del humor. “No nos vaya a golpear por esto, señor” dijo Malagón a su paciente mientras se preparaba una nueva maniobra de curación: “Uno…, dos…, ¡Tres!”

Verificación de la información en social media

La información que se obtiene en redes sociales y en buscadores, generalmente no es verificada con fuentes fidedignas para corroborar la veracidad de la información. Así, una imagen fuera de contexto, una palabra que semántica y culturalmente puede tener distintos significados, o un hecho fortuito interpretado desde una perspectiva política oportunista, pueden mal informar y manipular al espectador más que informar para que éste pueda construir su propia opinión.

¡Verifica tu información en fuentes fidedignas! Y escucha Clase Abierta, en esta ocasión con la colaboración de Luis Roberto Castrillón, por Siiradio.com